Nerea de Idoia Fernández en la exposición del argentino Maurio Giaconi
Nerea de Idoia Fernández en la exposición del argentino Maurio Giaconi - Manuel G. Agudiez
ARCO'19

«Arte contemporáneo es cualquier artista que tenga algo que decir»

Idoia y Nerea Fernández dirigen una de las galerías de arte con más Historia de España, la que homenajea a su progenitora Nieves Fernández. Así se preparan para ARCO

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La galería Nieves Fernández cumplió 41 años en 2018. Uno más que la Constitución española. En su haber un pasado de insumisión, de arte sin bozal ni mordaza y un grito constante por la libertad. Ahora, altavoz de grandes artistas contemporáneos.

¿NF Galería nace con una vocación específica?

Idoia Fernández: Nace en enero de 1977 en Murcia, de la mano de nuestra madre, Nieves Fernández, bajo el nombre de Yerba. Más que nacer con una vocación reivindicativa, nace fruto del momento. Un momento intensamente político. Nuestros padres venían de ser muy activos políticamente. En las primeras exposiciones se ve claramente que hay un componente político muy fuerte. Estas primeras exposiciones hablan de la resistencia de Salvador Allende, del cartelismo cubano...

¿Por qué Yerba?

Nerea Fernández: El nombre de Yerba es una referencia a «gramma», que es como se conoce en muchos países latinoamericanos a la hierba. «Gramma» también era el nombre de un conocido periódico cubano. De ahí que en esta galería siempre haya habido cierta reivindicación política

¿En qué ha cambiado la galería en todo este tiempo?

I. F.: Lo mismo que ha cambiado el mundo de las galerías en estos últimos diez años. Hemos tenido que hacernos mucho más complejos en la gestión.

N. F.: El mundo del arte ha cambiado radicalmente y las galerías se han tenido que adaptar. Ha habido una profesionalización del mundo del arte brutal. Tienes que ser mucho más internacional, tienes que viajar, tener una logística y hacer ferias en el extranjero. Todo eso requiere una profesionalización y mucho más trabajo. Además, ahora la gente no viene a las galerías, por eso hay que estar permanentemente saliendo fuera.

¿Se ha perdido el romanticismo con esta profesionalización del arte?

I. F.: No especialmente, sigue habiendo una honestidad tremenda y muchas ganas de defender a los artistas que representas. Simplemente, el mundo del arte se ha hecho más complejo y el mercado del arte ha crecido mucho.

N. F.: El romanticismo no, lo que pasa es que sí que hay una mayor preocupación por el negocio, porque requiere mucha más inversión ahora que antes. Ahora es mucho más complicado salir adelante. Y esa es nuestra pérdida.

Habla de pérdida, ¿es rentable el mundo del arte contemporáneo?

N. F.: Yo creo que no lo es. Vives de ello porque es parte de tu vida. No separas el ámbito privado del profesional. A veces comentamos con los compañeros galeristas que si cualquier persona del mundo de los negocios mirase nuestras cuentas nos trataría de locos.

«Nos sorprende que haya tanta gente que la semana de ARCO pague una entrada para ver un montón de arte contemporáneo y el resto del año no pise una galería»

¿Algo tiene que ver la creencia de que el arte contemporáneo es elitista?

I. F.: No, en absoluto. El arte contemporáneo es cualquier artista que tenga algo que decir y lo diga honestamente. Eso engloba lógicamente todo tipo de precios. Otra cosa es que las galerías inadvertidamente hayamos contribuido a dar esa imagen, intentando engatillar quizás a cierto público.

N. F.: Hay muy poca educación y cultura, por eso, para la sociedad es complicado intentar aproximarse. Yo creo que impone, porque es un debate en el que el público en general está muy alejado. Tenemos que hacer todos un esfuerzo para que la gente venga.

I. F: El arte contemporáneo, además, es casi la única actividad cultural que es gratuita. No puedes ir al cine ni al teatro gratis, por ejemplo. En Madrid hay más de 50 galerías abiertas permanentemente. Nos sorprende que haya tanta gente que la semana de ARCO pague una entrada para ver un montón de arte contemporáneo y el resto del año no pise una galería.

¿Cómo se presenta ARCO 2019?

N. F.: Tenemos muchas expectativas puestas en ARCO. Estamos empezando a definir un estand que creemos que será muy bueno. La exposición que vamos a llevar la hacemos en colaboración con una galería colombiana. Tenemos un proyecto bastante sólido en este ARCO.

¿Qué artistas va a llevar NF Galería a esta edición?

N. F.: No los tenemos a todos elegidos, pero vamos a llevar seguro a José Luis Landet, Frizia Irizar, Jordi Teixidor. Tenemos aún alguna incógnita, pero creo que va a ser un estand bastante político y conceptual.

Volviendo a la galería, ¿en qué se diferencia NF Galería de otras?

N. F.: Si algo nos diferencia en el fondo es esa pulsión aún más romántica que tenemos de hacer actividades paralelas, de compromiso político…

I. F.: En los artistas buscamos determinada actitud vital y política.

¿Qué requisitos tiene que poseer el artista para estar en NF Galería?

I. F.: Que nos interese su obra y que nos enamore. Tiene que haber también un cierto entendimiento a nivel personal. Es difícil trabajar para un artista y que un artista trabaje para una galería cuando no hay una buena relación personal. Tampoco le puede faltar el compromiso con el resto de la casa, es decir, cierto respeto y comprensión hacia el resto de los creadores que están en la galería.

N. F.: Y, por supuesto, compromiso con su obra. Tiene que ser un artista profesional que se dedique a esto exclusivamente.

¿Por qué obras tiene predilección esta galería?

N. F.: Nos interesan bastante las piezas que tienen una narrativa conceptual que está hilada con cierta crítica social, pero que siempre cuenten con una redistribución estética bastante importante.

Pongámonos nostálgicos, ¿a qué artistas recuerdan con especial cariño?

I. F.: Quizás al que recordamos con más cariño es a Eduardo Chillida, porque tuvimos una relación muy amistosa y prácticamente familiar con él. Y porque era una persona muy especial, a la que se echa de menos. También a Alberto Datas, que murió demasiado pronto.