recepción en el palacio real

El misterio de los cuatro zapatos que usó Doña Letizia

Hubo un cambio de calzado durante un receso en el besamanos, apenas imperceptible si no fuese porque aunque el color nude era el mismo sustituyó los «stilettos» de Magrit por los «peep toes»

m. ll. / e. m. - Actualizado: Guardado en: Casa Real

Se alaba en este día después a la jornada histórica vivida este jueves en Madrid, un soleado 19 de junio de 2014 en que España vivió un cambio de trono, que la Reina vistiese de forma congruente a la línea marcada para toda la ceremonia: no eligió pompas en su vestimenta, sino un look sobrio, a la par que juvenil, solemne y, sobre todo, corto. No llevaba joyas, a excepción hecha de los pendientes de estrella que le regaló la Casa Chanel por el nacimiento de su hija, la Princesa de Asturias, y que se han convertido en su auténtico talismán para los días cruciales en su vida y a los que se mantiene fiel. Hubo un detalle, apenas imperceptible, pero que deja para las miradas más curiosas la comparación de la primera parte del besamanos en el Palacio Real, desde las 13.00 horas, y la segunda: Doña Letizia cambió de calzado en el receso.

Como si de un partido de fútbol se tratase, hubo un descanso en medio de la recepción de los nuevos Reyes a las alrededor de 2.000 personas, entre autoridades y personalidades del mundo del arte, la política y la sociedad, congregadas para saludar a la nueva Familia Real. En la primera mitad, Doña Letizia es cumplimentada -como se puede ver en la imagen contigua- por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

En la imagen, ella luce el espléndido vestido con sobreabrigo de su diseñador fetiche, Felipe Varela, con sus «stilettos» acharolados de la firma Magrit. Con la particularidad además de que el modelo se llama también «Leonor» como su primogénita. Tampoco estrenaba esos zapatos de tacón y cerrados en esta ocasión, ya que es un calzado al que recurre con asiduidad y que es fácilmente combinable con diversos de sus modelos, vista en blanco y negro como en la jornada anterior, durante la abdicación de Juan Carlos I celebrada en el Salón de Columnas del Palacio Real de Madrid, sea en tonos pastel o «nude» como ayer.

Pero al regresar del breve reposo, Doña Letizia había cambiado de zapatos, quizás algo cansada ya de los doce centímetros de tacón. La segunda opción elegida tenía el mismo tono, pero eran unos «peep toes» -una forma de calzado que le encanta a la Reina- abiertos por delante, más cómodos y con plataforma para resistirde de pie el resto del día.

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