Muñoz es catedrática del Instituto Nacional de Cancerología de Colombia
Muñoz es catedrática del Instituto Nacional de Cancerología de Colombia - ABC

«El cáncer de útero podría erradicarse en dos décadas»

La epidemióloga colombiana Nubia Muñoz, premio BBVA Fronteras del Conocimiento en Cooperación, por su papel en el desarrollo de la vacuna del papilomavirus

MadridActualizado:

Una mujer, científica y procedente de un país que no es anglosajón. El Premio de la Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Cooperación ha sido en esta edición poco convencional. La epidemióloga colombiana Nubia Muñoz (Cali, 1940) ha sido premiada por hacer posible una vacuna eficaz contra el cáncer de cuello de útero, una de las primeras vacunas desarrolladas para prevenir la aparición de un tumor.

El investigador alemán Harald zur Hausen identificó los primeros tipos del virus del papiloma humano (VPH) y desarrolló tests para detectar la exposición a él. Pero Muñoz continuó con esos estudios más allá del laboratorio y determinó, entre el casi centenar de virus del papiloma humano que existen, cuáles eran los realmente cancerígenos. Así identificó a las variantes 16 y 18 del VPH y demostró que eran las mismas en todos los países. Esa información fue clave para que las compañías farmacéuticas pudieran desarrollar una vacuna con la que hoy se protege a millones de niños en el mundo. Con ella es posible prevenir el 70 por ciento de los casos de cáncer de cuello de útero, el 60 por ciento de los tumores de vagina, el 40 por ciento de los de vulva y otros tipos de cáncer que también afectan al sexo masculino, como son los de ano y de boca y garganta.

Olvidada en el Nobel

Pese a la aportación indiscutible de Nubia Muñoz a la vacuna, la Academia sueca obvió su trabajo cuando concedió en solitario el Premio Nobel de Medicina al investigador alemán Harald zur Hausen. «Hoy, eso ya es historia. Para mí lo más importante es saber que la vacuna salva vidas y tiene un potencial enorme. Soy una mujer privilegiada, muy pocos investigadores tienen la fortuna de ver culminado su trabajo», respondió con elegancia Muñoz tras conocer el fallo del premio Fronteras del Conocimiento. En una rueda de prensa telefónica, la catedrática del Instituto Nacional de Cancerología de Colombia considera que su trabajo fue minusvalorado, no por ser mujer o hispana, sino porque el Nobel no reconoce el papel de la Epidemiología. Y recordó cómo tampoco se premió la relación entre el cáncer de pulmón y el consumo de tabaco.

Polémica

La vacuna del papilomavirus fue polémica desde sus inicios. Por su elevado precio, porque inmunizaba a niñas de entre 9 y 13 años frente a una infección de transmisión sexual y porque la vacunación se empezó a relacionar con graves efectos secundarios que nunca pudieron demostrarse científicamente. Hoy ya hay millones de niñas vacunadas en el mundo y el único efecto que se ha encontrado en todas las revisiones científicas es el síncope, es decir el mareo o desmayo producido por el miedo al pinchazo en el momento de la vacunación, no por el contenido de la inyección.

La vacuna se ha incorporado a los programas de vacunación de 84 países, la mayoría de economías desarrolladas. «Pocos países africanos la han implementado», lamenta Nubia Muñoz quien vaticina que el cáncer de cérvix o de cuello de útero «podría erradicarse en dos décadas con buenos programas de inmunización». A su juicio, es «una tragedia que no utilicemos nuestro conocimiento para prevenir el cáncer».

Una sola dosis

Pese a ser una enfermedad de países pobres, de ahí el premio en la categoría de Cooperación al Desarrollo, aún es una vacuna de ricos. Muñoz cree que el precio del tratamiento podría caer si se demuestra que basta una dosis para evitar la infección y la aparición del tumor. «Al principio, creíamos que eran necesarias tres dosis, ahora sabemos que basta con dos, pero tenemos ensayos clínicos en marcha para averiguar si funcionaría con un único pinchazo», explicó.

La epidemióloga también aboga por extender la vacunación a los niños, como ya han hecho algunos países como Australia. Los hombres no tienen útero, pero el virus del papiloma humano también puede infectar a los varones y causar la aparición de un cáncer anal o de garganta al mantener relaciones sexuales. En Estados Unidos, donde la cobertura de vacunación en la mujer es baja, se está aconsejando la inmunización para proteger a los hombres.