Zona de acceso a la planta zaragozana de Opel - EFE

El pacto entre sindicatos y dirección de Opel salva el futuro de Figueruelas

Los trabajadores tienen ahora la última palabra: votan en referéndum un acuerdo que prevé ajustes salariales a cambio de blindar la producción

ZaragozaActualizado:

A las doce de la noche de ayer acababa el ultimátum dado por la dirección de Opel a los sindicatos para llegar a un acuerdo con el que despejar el futuro de la factoría de Figueruelas (Zaragoza), la mayor fábrica de Aragón. Y poco antes de las nueve de la noche se alcanzaba el acuerdo. Ambas partes sellaron un pacto que se someterá en las próximas horas a votación entre los trabajadores, en referéndum. En síntesis, la negociación ha culminado con un entendimiento que incluye ajustes salariales a cambio de futuro garantizado para la planta de Figueruelas, la mayor fábrica de Aragón, de la que dependen más de 8.000 puestos de trabajo -entre directos e indirectos- y cuya actividad supone en torno al 23% del Producto Interior Bruto (PIB) de Aragón.

El acuerdo ha llegado tras más de tres meses de negociaciones y después de que, la semana pasada, saltaran las alarmas al romperse el diálogo y dejar en el aire la propia supervivencia de la factoría, la mayor fábrica de Aragón. La compañía advirtió la semana pasada de que, sin acuerdo, suspendería las inversiones previstas y dejaría de fabricar en esa planta el emblemático modelo Corsa -al que se ha dedicado desde que la factoría fue inaugurada por General Motors (GM) en 1982-.

El modelo francés de PSA

El entendimiento que se alcanzó ayer sustanciará el primer convenio colectivo en Figueruelas desde que el grupo francés PSA se hizo con el control de Opel. GM se la vendió el año pasado, y el 1 de octubre el gigante automovilístico galo tomó a todos los efectos el timón de esta marca. A las pocas semanas arrancó la negociación del nuevo convenio colectivo de Opel en Figueruelas. Desde el primer momento, los nuevos dueños dejaron claro que todo pasaba por un imprescindible recorte de costes para garantizar la viabilidad económica de la planta. Las empresas auxiliares que trabajan para Opel ya han empezado a sentir la renegociación de sus contratos con esas premisas. Y faltaba traducir esa filosofía al convenio laboral.

Para el acuerdo han cedido sustancialmente ambas partes. Los sindicatos han aceptado que la plantilla se apriete el cinturón salarial, y la empresa ha aceptado que ese ajuste sea inferior al que reclamaba en un principio. El convenio estará en vigor durante cinco años, lo que garantiza para este próximo quinquenio, como mínimo, los actuales niveles de empleo y actividad productiva en Figueruelas.

El acuerdo prevé la congelación salarial durante el presente año, una subida del 50% del IPC en 2019 y 2020, y del 60% en 2020 y 2021. Se pactan también detalles en otros conceptos retributivos y en medidas organizativas del trabajo. Por ejemplo, una reducción del 5% en los importes de los pluses por festivos y nocturnidad.

A pleno rendimiento

A cambio de esos recortes salariales, los sindicatos han logrado que la dirección de Opel se comprometa a mantener la factoría a pleno rendimiento durante los próximos cinco años. Si se incumpliera esa condición, el convenio colectivo dejaría de tener validez. Eso supone mantener la fábrica con una producción de 478.000 vehículos anuales.

Sindicatos y dirección de Opel alcanzaron el entendimiento después de horas de tensa negociación seguida de cerca por el Gobierno central y por el autonómico. Por la mañana, el presidente del Gobierno aragonés, Javier Lambán, había apelado a los sindicatos y dirección de Opel a esforzarse en un acuerdo «por el bien de Aragón».

Desde el Gobierno central, los ministros de Empleo y de Economía, Fátima Báñez y Luis de Guindos, respectivamente, también llamaron al entendimiento. Báñez animó a sindicatos y dirección de Opel a una «generosidad responsable» para salvar los más de 8.000 empleos que dependen de esa factoría «y mantener a un sector que tiene mucha competitividad en España».