Un grupo de turistas visita el interior de uno de los Dólmenes de Antequera - EFE

Los Dólmenes de Antequera, Patrimonio de la Humanidad

El sitio de la localidad malagueña se une a los 44 bienes culturales españoles que forman parte de la prestigiosa lista de la Unesco

MadridActualizado:

El Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO ha incluido al Sitio de los Dólmenes de Antequera (Málaga) en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. España es el tercer país con más bienes declarados Patrimonio Mundial. El Sitio de los Dólmenes de Antequera es el bien cultural número 45 de nuestro país en formar parte de esta prestigiosa lista. Además, España cuenta con 14 bienes incluidos en la lista de Patrimonio Inmaterial y 5 de Patrimonio Documental en el Registro Memoria del Mundo.

Es el quinto monumento europeo megalítico en la lista de la UNESCO, pero el primero en suelo continental, dado que los cuatro registrados ahora se hallan en Malta, Inglaterra, las islas Orcadas e Irlanda. Un total de 29 candidaturas se han presentado para su examen en esta reunión, que arrancó en Estambul el domingo pasado y continuará hasta el miércoles que viene. En su informe, ICOMOS (Consejo Internacional de Sitios y Monumentos), organismo consultivo de la UNESCO, ha manifestado que el Sitio de los Dólmenes de Antequera posee un valor universal excepcional.

El sitio, ubicado en la provincia de Málaga, es un bien en serie que consta de tres monumentos megalíticos (el dolmen Menga, el dolmen de Viera y el tholos del Romeral) y dos monumentos naturales (la Peña de los Enamorados y el Torcal de Antequera). Construido durante el Neolítico y la Edad del Bronce con grandes bloques de piedra que forman las habitaciones y espacios cubierto con dinteles (Menga y Viera) o falsa cúpula (El Romeral), y se utilizan con fines rituales y funerarios. Los megalitos de Antequera son un excepcional ejemplo del megalitismo europeo. Las estructuras megalíticas tienen la apariencia un paisaje natural (enterrado bajo montañas de tierra) y su orientación se basa en dos elementos naturales: la Peña de los Enamorados y El Torcal, que son dos señales visuales indiscutibles.

El fenómeno megalítico

Durante la Prehistoria, Antequera fue un cruce natural de itinerarios entre mares y continentes y un punto de encuentro de pueblos y culturas diferentes. Ello dio lugar al nacimiento de unos modelos arquitectónicos sobresalientes y a una cultura basada en la excepcional interacción con el paisaje, en la que las construcciones megalíticas se presentan bajo la apariencia de paisaje natural, subordinando su orientación hacia los dos hitos naturales, que constituyen los referentes visuales indiscutibles del Sitio.

La vinculación física y conceptual con el entorno natural es un hecho común en el fenómeno megalítico, sin embargo en el Sitio de Antequera lo realmente original es el estrecho e íntimo diálogo establecido entre la arquitectura megalítica y la naturaleza; un hecho que le dota de una rele­vancia única de escala universal y que no tiene paralelo en la lista de Patrimonio Mundial ni en otros bienes reconocidos del mismo tipo.