Actualizado Jueves, 28-05-09 a las 09:24
España fue en 2008 el octavo país del mundo que más armas exportó a otras naciones, algunas de ellas autoras de violaciones de derechos humanos, y suspendió en torturas y malos tratos de funcionarios, los atentados de ETA, las 70 mujeres fallecidas por violencia doméstica y los ataques racistas. Así se desprende del informe anual de 2009 «El estado de los derechos humanos en el mundo» elaborado por la Amnistía Internacional (AI).
La presidenta de la Sección Española de AI, Itziar Ruiz- Giménez, ha lamanetado que España exportara armas el año pasado a "países donde se cometen graves violaciones de derechos humanos y con conflictos armados donde la población civil está atrapada". En este sentido, ha denunciado que España fuera el octavo mayor exportador de armas y que entre los países receptores se encontraran Israel, Colombia, Marruecos y Pakistán, donde la población civil se encuentra «en una grave situación».
Además, AI destaca que el 50% de los países del mundo registraron casos de torturas y malos tratos a manos de funcionarios, entre ellos España. Ruiz-Giménez ha criticado «esa práctica frecuente de malos tratos y torturas de agentes del Estado en España» y reclama como «necesidad imperiosa que se lleve a cabo una investigación exhaustiva e independiente que ponga fin a la impunidad».
Terrorismo, racismo, violencia doméstica...Ruiz-Giménez ha recordado que ETA mató a cuatro personas en 2008 y cometió varios atentados con bombas, en «una campaña de hostigamiento contra representantes de partidos políticos y otros colectivos en el País Vasco».
Por otro lado, la presidenta de AI en España ha comentado que España «sigue en la cola en la lucha contra el racismo», al registrar ataques de índole racista y ser uno de los cinco países de la UE que no publica datos oficiales sobre denuncias y procedimientos penales relacionados con este tipo de delitos.
En materia de inmigración, Ruiz-Giménez ha mostrado su «enorme preocupación» por el posible recorte que puede producirse en materia de asilo y extranjería con reformas legislativas aún en trámite parlamentario. «Los derechos humanos de los inmigrantes no admiten rebajas, no están de oferta en una situación de crisis económica como la actual», ha añadido.
Por lo que respecta a la violencia machista, ha recordado que el año pasado murieron 70 mujeres a mano de sus parejas o ex parejas, 34 de ellas inmigrantes. Ruiz-Giménez ha afirmado que existen «obstáculos administrativos» para las mujeres inmigrantes maltratadas y ha criticado que el Ministerio del Interior autorice que en estos casos se aplique el protocolo para víctimas doméstica y el procedimiento de expulsión, lo que «hace que muchas mujeres inmigrantes tengan miedo de acudir a una comisaría»
En cuanto a los aspectos positivos, AI da la bienvenida a algunos avances en el régimen de incomunicación a detenidos, como la grabación de los interrogatorios, y a la aprobación de un plan nacional en materia de derechos humanos.

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...