La mayoría de estos certámenes eluden el pago porque o es música tradicional o no tienen autor conocido
La SGAE cobra al festival folclórico de Jaca por obras que son de dominio público
El grupo de Cances Santa Bárbara de la Federación de Folclore de Valencia en la Muestra Internacional de Folclore Ciudad de Teruel | EFE
Una factura de 4.013 euros
El Festival de los Pirineos, es uno de los más importantes del mundo. Desde hace 44 años Jaca recibe a grupos de folclore de todo el planeta. Y también acoge a los mejores Coros y Danzas de España. En el repertorio habitual de estas asociaciones culturales nacionales, que no tienen ánimo de lucro, figuran piezas como El Vito, el Olé de la Curra, la jota aragonesa, Los Panaderos, Pericote de Cué, los Cascabeleros del Andévalo, las Torrás manchegas, las sardanas o las muñeiras, todas ellas procedentes de la cultura popular desde el medievo hasta el siglo XIX. A pesar de esto, en Jaca la SGAE obliga a los grupos a rellenar un formulario en el que deben especificar las obras que interpretan. Y el año pasado facturó por ellas 4.013,48 euros, en concepto de «Variedades Concierto», aunque en el albarán no se especifica por qué se cobra exactamente esa cantidad ni qué obras de cuantas se interpretaron están protegidas por la SGAE. «¿Es posible que haya piezas folclóricas, que son de dominio público, registradas por autores que se atribuyen su creación?», se preguntan en CIOFF.
Lunes, 12-01-09
La relación entre los festivales folclóricos de España y la SGAE es tormentosa desde hace años. Todo comenzó en 1992. El departamento nacional del Consejo Internacional de Organizadores de Festivales de Folclore —CIOFF España—, organizó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid un espectáculo titulado «Arraigo», en el que participaban todos los grupos adscritos a esta organización para hacer un recorrido por toda la geografía del folclore español. Y allí se presentó un responsable de la SGAE para pasar factura, como explica a ABC Rafael Maldonado, presidente de esta institución: «Un representante de la SGAE nos hizo una visita, pero al final no nos cobró nada. Lo que no sé es si le cobró al Ministerio. Nosotros dijimos que era todo popular y que no íbamos a pagar nada. Desde entonces lo han intentado en todos los festivales de España».
El Festival de los Pirineos
En algunos lo han conseguido. Es el caso del Festival Folclórico de Los Pirineos, que se celebra en la localidad oscense de Jaca. El concejal de Cultura del Ayuntamiento, Juan Manuel Ramón, lo explica: «Todos los años viene una persona de la SGAE que nos pide una relación de las músicas que se interpretan y luego nos pasa factura. Cada grupo tiene que rellenar un formulario diciendo la procedencia de las canciones». Según aclara Ramón, este formulario deben rellenarlo todos los grupos, incluso los internacionales, por lo que en la edición del año pasado tuvieron que pagar por obras como las danzas de Madagascar o el folclore rumano, entre otras.
Ésa es la conclusión que se puede extraer al analizar el contenido de las facturas emitidas por la SGAE, en las que no se especifican las obras exactas por las que cobra, a pesar de que a los grupos se les exige que detallen el repertorio. Esto contrasta con otra factura que la Sociedad pasó al Ayuntamiento de Jaca por un concierto de Macaco. «En ese caso pagamos 2.883 euros». Además, «el año pasado nos cobraron 571 euros» por la actuación de grupos como el sexteto de percusión y danza africana Djokoto, que ofrece un repertorio inspirado en los ritmos de Togo, Burkina Faso, Costa de Marfil, Benín y Ghana. «Son grupos de tipo folk», insiste J. M. Ramón.
Hasta ahora sólo Jaca paga, pero la SGAE lo ha intentado en todos los demás festivales. En Portugalete, la directora del certamen reconoce que suele ser visitada anualmente por un miembro de la Sociedad. Pero hasta ahora éste no ha tenido éxito: «En los festivales de música no tradicional sí pagamos, pero el folclore no tiene autor por norma, así que no vamos a pagar nada». Exactamente lo mismo afirma Rosa Velasco, directora del Grupo de Danzas la Esteva, que organiza el festival de Segovia: «Nosotros no pagamos nada. Han intentado cobrarnos cuando hemos actuado en el teatro Juan Bravo, pero todo lo que hacemos es música popular. Esto es lo que argumentamos a la persona que está encargada aquí de la SGAE y últimamente nos ha dejado tranquilos».
María del Carmen López, que dirige el festival de Viveiro, en Galicia, también se niega a pagar derechos de autor. «Ellos quieren cobrar, pero nosotros no tenemos que pagar porque somos un grupo amateur, e</MC>n nuestro festival no se cobra entrada y todo tiene un carácter popular». Y en Avilés, la postura es idéntica a la del resto de certámenes. «Hasta ahora no hemos pagado porque todo es popular, no hay nada registrado y los grupos son todos extranjeros. Pero hay otro festival celta aquí en el que sí cobran. Sin embargo, yo siempre les digo a los de la SGAE que nosotros hacemos danzas populares y que nada de eso está registrado», asevera Abelardo González, director del festival.
«No hemos pagado nunca»
María Pla, subdirectora del festival de Jumilla, en Murcia, tampoco está dispuesta a ceder ante la SGAE: «De momento no hemos pagado nunca. Lo han intentado, pero dejaron de hacerlo hace diez o doce años. Entonces vino un señor de la SGAE y le dije que si me demostraba quién ha escrito la jota que hacemos, yo pagaba». El mismo argumento usan los directores de los festivales de Ronda —Málaga—, Sóller —Baleares—, Dos Hermanas —Sevilla—, Badajoz, Ciudad Real, Jaén, Cádiz, Zaragoza, Burgos, Orense, La Coruña y Lorca —Murcia—, que completan el listado de certámenes adscritos a CIOFF España, junto con el de Villablanca, en Huelva, desde cuyo Ayuntamiento callan: «Es un tema que tratamos en las reuniones, pero no vamos a decir nada».

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