Cuando sobrevivir se convierte en una rutina
Un niño somalí en los alrededores de uno de los campos de refugiados - ap

Cuando sobrevivir se convierte en una rutina

Somalia, uno de los países más castigados habitualmente por la hambruna, sufre la mayor catástrofe humanitaria de 2010

LARA APARICIO
MADRID Actualizado:

Forma parte del llamado Cuerno de África, una de las zonas más pobres del planeta. Suele ser noticia por la piratería que azota sus costas y que ya ha afectado a varios pesqueros españoles. Pero hoy Somalia ocupa su lugar en la actualidad mundial por una catástrofe natural que, aunque lejos del impacto visual que los tsunamis y terremotos provocan en el ojo occidental, está acabando con la vida de miles de personas: la sequía.

La falta de agua asedia a la totalidad del Cuerno de África, conformado por Somalia, Yibuti, Eritrea y Etiopía. En este último país, y sobre todo en su región más meridional, el hambre es un peligro que acecha constantemente.

Sin embargo, esta vez Somalia se lleva la peor parte. Tanto es así, que muchos somalíes han comenzado a emigrar a países vecinos en busca de alimentos, entre los que se encuentra Etiopía.

«Cuestión de vida o muerte»

La situación es tan dramática que muchas madres abandonan a sus bebés de pocos meses en los caminos que siguen en busca de comida. En una entrevista de la BBC una de esas madres contaba que se trata “de una cuestión de vida o muerte”.

Son frecuentes las ocasiones en las que estas mujeres tienen que decidir entre su propia vida y la de sus hijos más mayores, y la de bebés que muchas veces están enfermos porque no pudieron ser bien alimentados al nacer.

Además, a la grave sequía se le unen problemas de índole político y estructural del país. Somalia es lo que los especialistas en derecho internacional denominan “estado fallido”; es decir, un estado que además de no garantizar los servicios básicos a su población, cuenta con regiones en claro estado de desgobierno en las que, muy frecuentemente, grupos armados se han hecho con el poder. Es el caso de Al-Shabab, un grupo local marcado por Estados Unidos como terrorista que controla ciertas áreas de Somalia.

Y precisamente, estos grupos armados tienen la llave para que la ayuda humanitaria se distribuya de la manera más homogénea posible.

Ayuda humanitaria

El alto comisionado de la ONU para los refugiados, Antonio Guterres, que se encuentra de visita en la región, ha reconocido que las Naciones Unidas está negociando con Al-Shabab para distribuir la ayuda en sus zonas de influencia.

Como siempre, las desconfianzas de unos y otros están retrasando la distribución de los productos de primera necesidad que ya se encuentran en el país. Mientras, miles de personas buscan desesperadamente una salida para su supervivencia.