Jacob Rees-Mogg, uno de los «brexiters» más duros del Partido Conservador
Jacob Rees-Mogg, uno de los «brexiters» más duros del Partido Conservador - Reuters

Uno de los «brexiters» más duros dice que se plantea apoyar el acuerdo de May

Las declaraciones de Jacob Rees-Mogg abren la puerta a que las voces disidentes del Partido Conservador finalmente respalden a la primera ministra

LondresActualizado:

Le han visto las orejas al lobo y el peligro que supone que el Parlamento quiera decidir ahora cuáles son los siguientes pasos a dar con el Brexit, y los miembros más euroescépticos del Partido Conservador ya van reculando en su rechazo al acuerdo de Theresa May.

Uno de los líderes de esta facción y principal «brexiter tory», el radical eurófobo Jacob Rees-Mogg,ya ha dejado caer que ahora si apoyará el pacto acordado por May con Bruselas después de lo sucedido ayer en el Parlamento.

Rees-Mogg, presidente del European Research Group (el influyente grupo brexiter de los conservadores), asegura ahora que «la elección parece ser entre acuerdo la primera ministra o que no haya Brexit».

Los euroescépticos temen que el Gobierno ahora se conduzca, influido por las votaciones «indicativas» que tendrán lugar a partir del miércoles, hacia un Brexit más suave.

«Siempre he pensado que salir sin acuerdo es mejor que el pacto conseguido por May, pero también digo que su acuerdo es mejor que revocar el proceso y no tener Brexit. Es mejor dejar la Unión Europea, incluso dejarla de forma inadecuada y tener trabajo que hacer después, que no irse en absoluto», ha asegurado en un podcast dirigido por miembros del partido conservador.

Lo que no parece claro es cuántos de los miembros de esta facción euroescépticas podrían seguir su ejemplo y apoyar potencialmente el acuerdo en una tercera votación significativa. Algunos de ellos, al igual que los norirlandeses del DUP, se siguen mostrando reacios a cambiar su voto.

La toma de control ayer por parte de los diputados británicos de la agenda parlamentaria ha metido el miedo en el cuerpo a los euroescépticos «tories». Saben que si existe una mayoría amplía por alguna de las opciones que ellos no quieren ni ver en pintura, como un segundo referéndum o un brexit más suave que suponga permanecer en la unión aduanera o, incluso, en el mercado único, el Gobierno difícilmente podría obviar estos escenarios y tendría que apostar por alguno de ellos.

De hecho, estas son dos de las posibilidades que se debatirán y votarán a partir del miércoles en esas no vinculantes votaciones que tendrán lugar en la Cámara de los Comunes. Tampoco se quedarán fuera los posibles escenarios de una salida sin acuerdo o el totalmente opuesto a este revocamiento del artículo 50 del Tratado de Lisboa que significaría dar marcha atrás al proceso y permanecer en la UE.