Seis de las víctimas mortales del ataque terrorista
Seis de las víctimas mortales del ataque terrorista - afp

Las 12 vidas truncadas por defender la libertad

El cruel atentado contra la sede de «Charlie Hebdo» se lleva la vida de periodistas y todos los que hacían posible que la calidad de la publicación se hiciera notar

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«Yo no tengo hijos, ni esposa, ni coche, ni crédito. Yo prefiero morir de pie que vivir de rodillas», afirmó el director de « Charlie Hebdo», Stéphane Charbonnier en una entrevista en 2012 al diario « Le Monde» poco después de publicar las famosas caricaturas de Mahoma y un año después de que la redacción del semanario fuera incendiada tras haber publicado otras viñetas del profeta.

No era la primera vez que se atrevían. «Charb», como aquel periodista que cumple los requisitos que nos enseñaron en las aulas de la Facultad era valiente, creía en la verdad, en la posibilidad de realzar los valores democráticos a través del periodismo...En definitva, «Charb» creía en la libertad de prensa. Así como los miles de manifestantes que se solidarizaron con las víctimas y alzaron bolígrafos en señal de defensa de un valor fundamental.

Ya no está. Él, y otras once personas, murieron en el cruel atentazo perpretados por tres individuos en la sede del semanario satírico en París y que ha conmocionado a Francia...y al mundo.

Charbonnier tenía protección policial desde el incendio del periódico en 2011 después de la publicación de las caricaturas de Mahoma. Nacido el 21 de agosto de 1971 en Conflans-Sainte-Honorine, el genial dibujante deja un ejemplo para todos los que aman o dicen amar esta profesión.

Antes de tomar la dirección de «Charlie Hebdo», que recientemente se había instalado en el distrito XI, en la proximidad de las plazas de la Bastilla y Republique, Charb había colaborado con «L'Echo des savanes», «Télérama», «Fluide glacial» y «L'Humanité», órgano del Partido Comunista francés.

El atentado también se cobró la vida de Bernard Maris (nacido un 23 de septiembre de 1946). Era economista, escritor y periodista y mantenía una participación accionarial en el Charlie Hebdo. Además, era miembro del Consejo General del Banco de Francia.

Como «Charb», un hombre de convicciones, como relatan los que más lo conocían. « Personas de convicciones, y entre ellas nuestro amigo y colega Bernard Maris, han encontrado la muerte. Bernard Marie era un hombre de gran corazón, culto y muy tolerante. Le echaremos mucho de menos», declaró el gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, en un comunicado.

Se había casado con Sylvie Genevoix, una periodista miembro del Consejo Superior del Audiovisual en Francia que murió en 2012.

Había escrito también en prestigiosos medios como «Marianne», «Le Nouvel Observateur», «Le Figaro Magazine» y «Le Monde».

«Sólo sé que no tengo miedo»

Georges Wolinski, nació en 1934 en Túnez. De origen franco-italiano por parte de madre y judío polaco por su padre, era simpatizante del Partido Comunista sin haber militado nunca en él. Era un periodista de raza, valiente y atrevido. En 1998 cuando fue premiado con el III Premio Internacional del Humor Gat Perich, considerado como el mejor humorista gráfico de prensa dijo: «Sólo sé que no sé nada y que no tengo miedo».

Si bien comenzó a estudiar arquitectura en París, dejó la carrera y empezó ilustración en 1960 haciendo caricaturas eróticas y políticas así como tiras cómicas para la publicación satírica: Hara-Kiri.

Fue jefe de redacción de Charlie Hebdo entre 1970 y 1981 y trabajó para «L´Humanité», «Libération», «Le Nouvel Observateur», «Paris Match» y «Le Journal du Dimanche». Durante las revueltas estudiantiles de mayo de 1968 Wolinski fue co-fundador de la revista satírica «L'Enragé» con Siné.

Su trabajo y su paso por estos medios ya daban una evidente señal de que Wolinkski no tenía miedo como decía y además, era combativo.

A principios de la década de los 70, colaboró con el artista cómico Georges Pichard para crear a Paulette, que aparecería en «Charlie Mensuel» (donde fue redactor jefe) provocando reacciones en Francia. Además, colaboró con «Action», «Paris-Presse», «Le Nouvel Observateur» y «Paris Match».

De la guerra de Argelia al periodismo

Jean Cabut, «Cabu», caricaturista desde hace décadas y colaborador de «Charlie Hebdo» desde su fundación en 1970, era el autor de una de las tres viñetas que en 2006 hirieron la sensibilidad de los islamistas radicales, por lo que el semanario tuvo que ser protegido contra eventuales atentados.

La Guerra de Independencia de Argelia lo obligó a entrar a las Ejército francés, donde sirvió durante dos años. Usó su talento dibujando en la revista militar Bled y en Paris-Match. Cabu aseguraba que su período de vida militar influyó en sus posturas antimilitaristas, así como en la visión anarquista de la sociedad que le caracterizó.

Tenía mucho prestigio en Francia al igual que sus compañeros. Se fueron vidas grandes, cargadas de historias, de trabajo, de reconocimiento por una labor sin miedos ni tabúes y de muchísima calidad.

Nacido en Châlon-sur-Marne, «Cabu» comenzó a publicar sus primeras ilustraciones a los 16 años, a su vuelta a Francia en 1960, después de la guerra de Argelia y trabajó en «Hara-Kiri» y en «Pilote».

En los años 70 y 80 se convirtió en un autor muy popular, colaborando por primera vez con programas de televisión de niños como Récré A2, además de continuar con su caricatura política de Charlie Hebdo y Le Canard enchaîné, del que fue uno de sus pilares desde principios de los años 80 del siglo XX.

Este gran caricaturista que la semana próxima iba a cumplir 77 años y era padre del músico francés Manu Solo, fallecido a los 46 años en 2010, creó a lo largo de su carrera personajes tan conocidos como adjudant Kronenbourg, el «Grand Duduche», héroe soñador y naif, recuerdo de su época escolar en provincias, con el que comenzó a hacerse famoso.

Anticapitalista convencido

Precursor del cómic-reportaje y amante del jazz, el rock y el folk, Cabu dio vida también en los años 60 al famoso, malvado y estúpido «Mon Beauf», antihéroe que mostraba a un francés muy ordinario, racista, sexista y vulgar que llevó consigo a «Charlie Hebdo» y a «Charlie Mensuel».

Nacido en París en 1957, retratista social y comprometido con su tiempo al igual que sus compañeros asesinados, Bernard Verlhac, «Tignous», colaboraba en otros medios como «Marianne», «L'Echo des Savanes» y «Fluide glacial», así como en varias emisiones televisadas.

Anticapitalista convencido, en 2011 publicó su último álbum, «5 ans sous Sarkozy», y fue también el autor, entre otras obras, de «Pandas dans la brume» (2010), «On s'énerve pour un rien», en 1991, «Tas de riches» (1999) y «Le fric, c'est capital» (2010).

La presidencia francesa no ha confirmado oficialmente su muerte, pero los medios franceses lo incluyen en la lista de víctimas mortales, como la emisora pública «France Info», que recogió la confirmación del abogado de «Charlie Hebdo», Richard Malka.

Honoré, el ilustrador virtuoso

Nacido en 1941, en Vichy, Philippe Honoré, conocido como Honoré, colaboraba regularmente para Charlie Hebdo como diseñador de prensa. Según recuerda «Le Monde», el ilustrador publicó su primera viñeta con apenas 16 años, en el diario regional Sud-Ouest, lo que hizo que multiplicara sus colaboraciones puntuales en la década de los años 70, con Le Magazine littéraire y Liberation, entre otros. Tambíen había publicado varios libros de ideogramas literarios.

Mustapha Ourrad, el corrector

Huérfano, autodidacta y hombre discreto, así era el corrector y editor de Charlie Hebdo, Mustapha Ourrad. Nació en Argelia, al igual los sospechosos del ataque. Llegó a Francia a los veinte años como punto final de un viaje con sus amigos para luego quedarse e intentar seguir una carrera en el país. Consiguió levantarse de una trayectoria errónea, formando parte de una empresa que se encarga de corregir textos periodísticos donde supo hacerse valer para fichar por Viva, la revista de las federaciones de mutuas de Francia. Luego fue contratado por Charlie Hebdo. Ourrad era un hombre muy querido entre sus compañeros y amigos, según relata «Le Monde».

El diván de Elsa Cayat

Elsa Cayat fue la única mujer asesinada en el atentado de ayer. Era la psiquiatra de Charlie-Hebdo y tenía una sección llamada el Diván del periódico. Esta aparecía publicada dos veces al mes donde abordaba temas como la autoridad parental, la vida o la muerte, así como las relaciones amorosas, sobre la que también se centra su ensayo «Un hombre + una mujer=¿qué?».

Boisseau, empleado de mantenimiento

Fréderic Boisseau, de 42 años, era un empleado de mantenimiento de Sodexo. Fue abatido por los asaltantes radicales en el momento de su llegada.

Renaud, de visita a ver a Cabu

Michel Renaud era presidente y fundador del festival «Rendez-vous Carnet de Voyage», después de ejercer de director de gabinete del alcalde de Clermont-Ferrand, según informa el diario La Montagne. Renaud se encontraba en París para encontrarse con Cabu: había sido invitado para participar en la reunión de redacción de Charlie Hebdo, acompañado por otro miembro de la organización, Gérard Gaillard, que logró escapar del tiroteo tirándose a tierra.

Franck Brinsolaro, el protector de 'Charb'

De 49 años, casado y padre de dos hijos, Franck Brinsolaro era el policía que estaba encargado de la vigilancia de 'Charb', el director de la publicación. Tenía varios años de experiencia en proteger a altas personalidades como empleado del Servicio de la Protección (SDLP).

Merabet, el policía rematado a tiros

Ahmed Merabet, de 42 años, pertenecía a la brigada policíal VTT de la comisaría central del distrito 11 de París. Es el triste protagonista del vídeo macabro que circuló ayer por las redes sociales, al ser ejecutado por los asaltantes cuando patrullaba la zona próxima a la sede de Charlie Hebdo.

La policía municipal víctima del tiroteo

La policía municipal herida este jueves en un tiroteo en Montrouge, en el sur de París, ha muerto, mientras que la otra víctima se halla en estado de extrema gravedad, informaron los medios franceses. Según ha informado el ministro del Interior español, Jorge Fernández Díaz, este suceso también tendría la autoría yihadista.

Según los primeros indicios, un hombre ataviado con chaleco antibalas abrió fuego con un arma automática sobre los agentes de la policía municipal que se habían desplazado a causa de un accidente de circulación, y posteriormente se dio a la fuga. La agente, de 35 años, fue alcanzada por los disparos, al igual que un empleado municipal.