Una de las más recientes portadas de la revista
Una de las más recientes portadas de la revista - afp

Charlie Hebdo, un semanario satírico irreverente y a favor de la libertad

En sus casi 22 años de vida ha sido objeto de varias agresiones

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El semanario satírico Charlie Hebdo tiene ya casi 22 años de vida. Este miércoles ha sufrió un ataque terrorista en el que han perdido la vida al menos 12 personas, pero con anterioridad ya había sido objeto de agresiones. Entre ellas un incendio y ataques informáticos, por publicar caricaturas de Mahoma, cuya mera reproducción está prohibida por el Islam.

La revista fue creada en 1992 por el escritor y periodista Francois Cavanna, fallecido el 29 de enero de 2014 a los 90 años de edad, a quien sucedió su discípulo, el dibujante Charb, que continuó con la línea considerada «blasfema» por los musulmanes y «libertaria» por su consejo editorial.

Podría compararse con la línea satírica que siguen en España revistas como «El Jueves» o «Mongolia». Tomó su título de una revista satírica anterior que se publicó entre 1969 y 1981 con diversos nombres, «Hara-kiri», «Hara-kiri hebdo» y más tarde con «Charlie Hebdo».

La revista saltó a la palestra internacional tras la publicación en 2006 de unas caricaturas del profeta Mahoma, que originariamente habían aparecido en el periódico danés 'Jyllands-Posten'.

La publicación de esas caricaturas, que habían causado revueltas en todo el mundo árabe, llevó al entonces director de la revista Philippe Val ante los tribunales después de que grupos islamistas franceses le demandaran por «injurias públicas». Finalmente, la revista fue absuelta de cualquier culpa.

Entre las portadas que suscitaron la ira del islamismo radical figura una en la que aparece el profeta Mahoma en una silla de ruedas conducida por un rabino en la que dice: «No hay que mosquearse», mientras que en la parte superior de la viñeta se lee: «intocables».

Charlie Hebdo, que ha llegado a publicar caricaturas de Mahoma desnudo, había sufrido el ataque más grave hasta ahora a principios de noviembre de 2011 cuando su redacción fue incendiada por publicar una serie de caricaturas del profeta.

Cuando la revista regresó a los kioscos insistió en su línea satírica con una portada en la que un musulmán y el dibujante se fundían en un beso homosexual bajo el titular: «el amor es más fuerte que el odio».

Ya en el interior del periódico, cargado de críticas tanto al integrismo musulmán como cristiano, el director de la publicación, Charb, reivindicaba en el editorial el derecho de los dibujantes y periodistas de «Charlie Hebdo» a bromear sobre lo que les plazca.

El 3 de enero de 2013, la página web de la revista sufrió ataques por piratas informáticos, probablemente a causa de la publicación el día anterior de un suplemento especial con una biografía en cómic sobre Mahoma.

Cada publicación de estas caricaturas ha desatado un intenso debate en Francia sobre la libertad de prensa y el uso que de ella deben hacer los medios de comunicación, incluidas las publicaciones satíricas.