Matteo Salvini, durante su intervención en el reciente congreso del Frente Nacional en Lyon
Matteo Salvini, durante su intervención en el reciente congreso del Frente Nacional en Lyon - reuters
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El líder de la Liga Norte toma el relevo de un Beppe Grillo en decadencia

Matteo Salvini se convierte en el nuevo líder del populismo en una Italia en crisis

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Italia asiste al resurgir del populismo de la Liga Norte, gracias a su nuevo líder, Matteo Salvini, que ha abandonado la idea de secesión abanderada por su partido y ahora habla de unidad en «un país que gira hacia la derecha», según escribe el politólogo Giovanni Orsina. Un ascenso político que se produce al mismo tiempo que cae en picado otro populismo, el del cómico Beppe Grillo y su Movimiento 5 Estrellas.

Matteo Salvini, de 41 años, europarlamentario y secretario de la Liga Norte desde hace once meses, ha eliminado a la vieja guardia del partido y ha renovado la parafernalia ideológica de la Liga. Cada día se parece menos al partido que fundó en 1991 Umberto Bossi, hoy en fuera de juego por corrupción, en la que está implicada también su familia. Para comenzar, Salvini se ha olvidado de la secesión y de la idea de crear la Padania, un territorio imaginario que sacó de la chistera Bossi y cuyos límites o confines nadie conocía.

Matteo Salvini se inspira en el Frente Nacional de Marine Le Pen. Para expandirse en el sur y recuperar el voto de los italianos, angustiados por la crisis y decepcionados de la clase política, lanza pocos mensajes, pero muy concretos y que todo el mundo entiende. Se trata fundamentalmente de tres «noes»: al euro, a los inmigrantes clandestinos y a los elevados impuestos que asfixian a familias y empresas. En su batalla contra la moneda única, afirma que se trata de «un crimen contra la humanidad» y se coloca camisetas con su lema preferido: «No más euro», mientras reitera en todos los foros que «con el euro nos han robado sueños y dinero para dárselos a los alemanes».

Sus tres «noes»: no al euro, a los inmigrantes ilegales y a los elevados impuestos

Matteo Salvini fue fiel servidor de Umberto Bossi, pero su ruptura con el pasado de la Liga se refleja también en su distancia con el viejo líder en su visión de Italia: «La Padania un día será un estado libre, independiente y soberano», afirmaba Bossi, mientras insultaba al sur y a la capital italiana. Umberto Bossi hizo célebre el lema «Roma ladrona», aunque después se demostró que los ladrones del dinero público lo fueron él y su familia.

Ahora Salvini reconoce que la Liga, y él personalmente, cometieron errores en el sur. De insultos como «El Vesubio se debe tragar a los napolitanos», ha pasado a hablar de la unidad de Italia y gritar «Viva el Ve subio». En lugar del viejo lema «Padania libre», el nuevo líder de la Liga propone el de «Italia libre». Libre de inmigrantes clandestinos y del euro. En definitiva, Salvini busca transformar la Liga Norte en un partido nacional, que reúna el voto de la extrema derecha y parte del electorado desengañado de Silvio Berlusconi.