La obesidad se ha convertido en una epidemia mundial.
La obesidad se ha convertido en una epidemia mundial.

DÍA MUNDIAL DE LA OBESIDADLa razón por la que un obeso debe reeducar su mente

El 40% de los españoles tienen sobrepeso y más del 20% sufren obesidad. Además el número de personas con problemas de peso se ha duplicado en los últimos 20 años

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«Hay que tratar el sobrepeso y la obesidad como una enfermedad. Las personas con este problema no sólo tienen un peso que disminuye su calidad de vida, sino que padecen comorbilidades importantes que hacen que su esperanza de vida se acorte», alerta el Dr. Gonzalo Guerra Azcona, cirujano de la Unidad de Cirugía Bariátrica y Síndrome Metabólico del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas de Madrid.

Algunas de las comorbilidades asociadas a la obesidad son hipertensión, diabetes tipo II, dislipemia (índices elevados de colesterol y triglicéridos), problemas osteoarticulares, riesgo de padecer determinados tipos de cánceres (ginecológicos, colon y recto, páncreas, hígado, riñón, tiroides, meningioma, etc.), apnea del sueño y problemas cardiovasculares. «Cuando un paciente se somete a un proceso definitivo para tratar su obesidad y alguna comorbilidad asociada a la misma o a un método temporal tiene que ser consciente de que debe de reeducarse nutricionalmente y olvidarse de la vida sedentaria, ya que si no lo hace puede tener consecuencias negativas para su salud, como la vuelta a la obesidad y la aparición de patologías que incluso antes no tenía», explica el Dr. Federico del Castillo, corresponsable de la Unidad de Cirugía Bariátrica y Síndrome Metabólico de CMED.

Aprender a comer de forma sana

La vuelta a la obesidad o la aparición de patologías que antes no tenían son más frecuentes en los pacientes que se han sometido a técnicas temporales, como la banda gástrica, el balón intragástrico o las técnicas endoscópicas que simulan una gastrectomía tubular. ¿Por qué sucede esto? Porque cuando consiguen el objetivo de peso abandonan de forma progresiva la dieta saludable y la práctica regular de ejercicio. «Comienzan dándose un homenaje de vez en cuando para, poco a poco y de forma casi inconsciente, volver a ingerir el mismo tipo de comida que antes de someterse a este tipo de procesos, ya que no se han reeducado nutricionalmente, sino que han considerado que era una dieta que debían seguir hasta conseguir adelgazar», revela el Dr. Domingo Carrera, médico especialista en nutrición de CMED.

La reeducación nutricional es lo único hace que perdure el resultado. Por eso para el Dr. Carrera es importante llevar a cabo desde el principio una historia clínica y nutricional del paciente que recoja aspectos emocionales, de personalidad y de costumbres o de hábitos que ha adquirido desde la infancia pues solo así se puede entender qué es lo que le lleva en comer mal.

Una de las premisas fundamentales para aprender a comer bien es, según explica el Dr. Carrera, que el cambio de hábitos requiere tiempo. «No podemos ir con prisas porque algunos hábitos o formas de relacionarse con la comida vienen de la niñez o de costumbres culturales muy arraigadas», insiste el Dr. Carrera.

La comida debe seguir siendo un disfrute

Aunque para el paciente puede servirle de ayuda poner objetivos de peso que debe cumplir en un determinado plazo, lo importante para saber si de verdad se está produciendo una reeducación nutricional es comprobar que realmente está cambiando los hábitos y además los está interiorizando. «Es importante que no suprima el aspecto placentero que supone disfrutar de la comida. Por eso insistimos en preguntar si sigue disfrutando al comer y les damos recetas saludables pero sabrosas para que lo hagan», explica el especialista en nutrición.

Deben mantener la riqueza de su vida social

Otro de los signos que puede revelar si de verdad está interiorizando o no el cambio de hábitos el paciente es saber si ha abandonado su vida social. «Les preguntamos cómo se sienten cuando quedan con su grupo de amigos o su familia y deben alimentarse de un modo distinto. Si nos dice que prefiere dejar su vida social y no quedar con nadie para evitar las tentaciones, no vamos por buen camino porque esa sensación de exclusión no es positiva y no va a dar buen resultado», alerta el Dr. Carrera.

Aprender a comer bien, interiorizar hábitos saludables y olvidar la vida sedentaria son fundamentales para evitar someterse a procedimientos más agresivo contra la obesidad.

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