El vestido bikini de Cristina Pedroche, rehecho con plástico y cartón para las Fallas

Botellas y bolsas de plástico y hueveras de cartón han sido los materiales usados por Rosa Montesa para hacer tres réplicas del floreado vestido bikini que la presentadora

MadridActualizado:

Botellas y bolsas de plástico y hueveras de cartón han sido los materiales usados por Rosa Montesa para hacer tres réplicas del floreado vestido bikini que la presentadora Cristina Pedroche lució en Nochevieja y que expondrá en el escaparate de su taller valenciano durante los días de Fallas.

Escuchar a la presentadora decir que el diseño con el que dio las Campanadas no podía hacerse con material reciclado fue la mecha que prendió la imaginación de esta emprendedora, que estudió Diseño Industrial pero que tuvo claro, al ser azotada por la crisis, que iba a redirigir su trayectoria laboral y convertir su pasión por reciclar en un arte y en su vida.

Los tres vestidos que tiene previstos exponer este viernes en el escaparte de su taller en una céntrica calle de Valencia son un calco del modelo del bikini elaborado con flores de organza de Pedroche pero para las que ha utilizado botellas de plástico de colores fuscia, morado y rojo, bolsas de plástico de rosa palo y hueveras de cartón, que luego ha pintado. «Fue un reto», y explica que las flores de plástico están «recortadas y modeladas con calor» y luego cosidas a un sujetador.

Hizo la cola con plástico de embalar y la capa está realizada con el plástico que se usa para hacer paneles de publicidad. Incluso a juego, las sandalias tienen flores con los mismos materiales.

Ayudada por su madre, que ahora tiene 90 años, Rosa Montesa ya hizo hace unos años un vestido de fallera, con la falda, el corpiño, las manteletas y todos los complementos, desde los zapatos a las joyas con material reciclado. Esa fue una iniciativa que «algunos criticaron» pero que ella hizo en homenaje a su madre, «que es la artista», y sin cuyos patrones e ideas, dice, habría sido imposible hacer sus creaciones.

Trocitos de botellas plástico que imitaban el tradicional trencadís valenciano le sirvieron para diseñar el dibujo del corpiño, mientras que las lentejuelas de la manteleta y el delantal son cuadraditos de la parte interior de bolsas de patatas fritas y los pendientes y el aderezo los hizo con cápsulas de café y cáscara de pipas.

Aunque dice que «de YouTube no se vive», reconoce que le gusta hacer vídeos para su canal, donde tiene más de 127.000 seguidores y ha llegado a superar los 20 millones de visualizaciones; allí, la gente le pide proyectos con objetos de uso muy corriente realizados de forma sencilla y con herramientas básicas de casa.

En su blog «Reciclado Creativo» también cuenta cómo con cualquier trozo de tela o bolsa de plástico o cartón, cápsulas de café, cables, tapones, garrafas, cuerdas, bobinas de hilo o latas de refresco y con unas simples tijeras y un soplete de cocina se pueden hacer flores y plantas como jazmín o malamadre, lámparas, macetas, bisutería o simples objetos decorativos, como peces o libélulas.