Los modelos con discapacidad durante el desfile de Antonio Urzi
Los modelos con discapacidad durante el desfile de Antonio Urzi - FTL Moda - Runway - Mercedes-Benz Fashion Week Fall 2015

Nueva York, una plataforma para dar a conocer modelos con alguna discapacidad

Desde sillas de ruedas hasta prótesis, la semana de la moda de la Gran Manzana no tiene (ni quiere) barreras

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Por suerte, el mundo de la moda está cambiando. Las modelos con curvas se han adueñado del último calendario Pirelli; Winnie Harlow, la primera modelo con vitíligo, abría el desfile de «Desigual» en la Mercedes Benz - Fashion Week Madrid y esta semana hemos visto a Jamie Brewer, una modelo con síndrome de Down. Acontecimientos que hablan por sí solos, que dicen que este mundo evoluciona y que sus precursores van a la carrera por conseguir una moda en la quepa todo el mundo.

Cuando parecía que ya se había conseguido bastante y que la moda se daría un respiro en cuanto a iniciativas sociales, llega la semana de la moda de Nueva York. Que goza de los componentes justos para conseguir influir en la sociedad a través de la moda. A lo largo de estos días hemos encontrado detalles transgresores y otros que apuntan a la vuelta de los años 20. También mujeres clásicas, femeninas y tolerantes, que pueden convivir con otras más andróginas, como la mujer por la que apuesta Jonathan W. Anderson en su colección para Loewe: una mujer que no se identifica con ningún sexo y que quiere pasar inadvertida.

Pero Nueva York no tiene barreras. Eso es lo que realmente importa de esta pasarela. Del mismo modo que el «street style» cada vez recurre más al eclecticismo, la semana de la moda de Nueva York quiere lanzar mensajes diferentes que ensalcen valores humanos como la solidaridad, independencia, empatía o superación. Por ello, el desfile organizado por el diseñador Antonio Urzi -en colaboración con FTL Moda-, ha servido como plataforma para dar a conocer a modelos que sufren algún tipo de discapacidad. Desde sillas de ruedas hasta prótesis y todo ello en el marco de un desfile marcado por el futurismo. Una metáfora que evoca con colores plateados a lo que debería ser la moda en un futuro: alejada de los tópicos y los estereotipos, un mundo que de cabida a todo tipo de gente e influencias.

Una iniciativa que se suma a la puesta en marcha por la diseñadora Carrie Hammer, quien la semana pasada quiso que Jamie Brewer, una mujer con síndrome de Down, formara parte del casting de modelos de su desfile.