Begoña Villacís y José Luis Martínez-Almeida - Ignacio Gil | Vídeo: ATLAS

Cs regatea: pide dos años de alcaldía para Almeida y otros dos para Villacís y el PP se niega

El Partido Popular rechaza la «ocurrencia» y critican que la formación de Albert Rivera no acepte que han sido ellos los que han obtenido más votos en las urnas

MADRIDActualizado:

La reunión de casi tres horas que han mantenido esta mañana Partido Popular y Ciudadanos para tratar de alcanzar un acuerdo para gobernar en el Ayuntamiento de Madrid ha culminado con el regateo «in extremis» de la formación de Rivera: dos años de alcaldía para el candidato popular, José Luis Martínez-Almeida (15 concejales) y otros dos para Begoña Villacís (11). Las negociaciones iban bien en lo que concierne al consenso del programa de investidura, pero todo se ha torcido en el último momento. El PP se niega a aceptar esta «ocurrencia», como la ha calificado la número dos de Almeida, Andrea Levy, y advierten de que Cs cada vez acerca más a la alcaldesa en funciones, Manuela Carmena, a revalidar el cargo.

Desde Génova mantienen la postura que decretó Pablo Casado el martes: «O gobiena Almeida o lo hace Carmena». En Alcalá, mientras, tratan de dar la vuelta a la tortilla con la obsesión de Villacís por ser alcaldesa y quieren derivar la responsabilidad en el candidato del bloque de centro-derecha que más papeletas acumuló el pasado 26 de mayo, Almeida.

«Los madrileños han votado alcalde para los próximos cuatro años, y han dicho que sea Almeida, no Villacís. Aún no ha asumido que el Partido Popular le ha sacado 83.000 votos, más de cinco puntos y cuatro concejales», han indicado fuentes del partido al término de la reunión.

Malabares con las cifras electorales

El miembro de la Ejecutiva de Ciudadanos Miguel Gutiérrez ha comparecido tras el encuentro de los dos equipos negociadores y ha hecho malabares con las cifras electorales. Ha trasladado que su propuesta se ha hecho porque han llegado «prácticamente a un empate» en las urnas, «un PP que ha perdido 170.000 votos en la ciudad de Madrid, que va cayendo, que ha obtenido el peor resultado de su historia, y un partido de Cs que ha tenido 120.000 votos más que hace cuatro años, que sube en Madrid y en todas las ciudades y comunidades autónomas. A nosotros nos parece una solución de compromiso entre el PP y Cs». Ha subrayado lo «enormemente generosos» que están siendo en los acuerdos a nivel nacional. «No comprendemos cómo la obsesión del señor Martínez-Almeida de sentarse en el Ayuntamiento de Madrid durante cuatro años puede echar por tierra un programa que hemos negociado y es un buen gobierno».

«Días pares para Villacís, impares para Almeida»

Levy ha puesto la voz oficial a la valoración de la jornada y ha indicado que ha habido una buena sintonía inicial, pero, irónica, ha advertido de que la propuesta de Cs de dividir la alcaldía no es aceptable. «Yo no sé qué concepto de empate tiene Cs. Almeida le saca 83.000 votos más, cuatro concejales a Villacís, más de cinco puntos», ha pronunciado. La vicesecretaria de estudios y programas del PP ha lanzado que la semana pasada les proponían «cuatro años de Villacís. Esta, dos años. No sabemos si mañana nos propondrán los días pares para Villacís y los impares para Almeida. Yo creo que esto son ocurrencias y hemos tenido cuatro años de Manuela Carmena en el Ayuntamiento. Estamos para devolver Madrid a los madrileños con responsabilidad, con seriedad y no haciendo un baile de sillas». Levy ha zanjado: «Si el PSOE les ha vendido esta ocurrencia en otros ayuntamientos, el PP no va a estar en este tipo de ocurrencias».

Los portavoces de los equipos negociadore, Levy y Gutiérrez, en su intervención, han especificado que se ha llegado «a un principio de acuerdo» en lo que se refiere a un programa de gobierno entre PP y Cs para los próximos cuatro años de Madrid para, como ha dicho Cs, «revertir todas las políticas que Carmena, Podemos y el PSOE han hecho», «una enmienda a la totalidad» de su gestión. Se espera que a lo largo de la tarde se crucen documentos para llegar a una redacción definitiva, pero queda en el aire si Cs rebajará sus pretensiones atendiendo a las matemáticas de la democracia. Por ahora, mantienen la cabeza alta en su zoco de investidura.