Patricia González (izqda.) con María Sevilla (drcha.)
Patricia González (izqda.) con María Sevilla (drcha.)

Libertad para la asesora de Podemos que secuestró a su hija

Patricia González, vinculada a Infancia Libre, mantuvo a la menor dos años escondida en una finca de La Cabrera, sin escolarizar ni relacionarse con ningún niño

MADRIDActualizado:

La juez ha ordenado la puesta en libertad de Patricia González Arriba, acusada de tener secuestrada a su hija durante dos años en una finca en la sierra de Madrid. La Policía rescató el pasado sábado a la menor, de 10 años, después de que el padre denunciase que no tenía noticias de su hija desde 2017 y detuvo a la mujer, trabajadora de la asociación Infancia Libre y vinculada a Podemos.

La magistrada mantiene las medidas cautelares impuestas sobre Patricia González, como la prohibición de acercarse a su hija a menos de 500 metros de distancia.

Patricia González tiene 43 años y es profesora de instituto en Azuqueca de Henares (Guadalajara). Durante dos años mantuvo a su hija en una finca en La Cabrera, un municipio de la zona norte de Madrid, donde la tenía sin escolarizar ni relacionarse con ningún otro niño. Fue la Unidad de Policía Judicial Adscrita a los Juzgados de Plaza de Castilla, la misma que resolvió el caso casi gemelo de María Sevilla, quien localizó a la niña.

Patricia mantuvo una relación con Daniel, periodista, y tras doce años de convivencia tuvieron a la pequeña. La relación se deterioró y se separaron en 2011, cuando la niña tenía dos años. Él luchó por la custodia compartida y consiguió un amplio régimen de visitas. Todo fue bien hasta 2014. Daniel comenzó una nueva relación y las cosas empeoraron. Él le reclamó la deuda de un piso que tenían en común y ella, a sus espaldas, llevó a la pequeña a un psicólogo. Ese año lo denunció por abusos sexuales, tras recibir notificación del juzgado por parte de Daniel, que denunció que no debaja que viese a la cría. Las diligencias se archivaron y el forense determinó que la menor estaba condicionada. Patricia puso una segunda denuncia.

Hace dos años las visitas se terminaron. Desde octubre de 2017 Patricia no llevaba a la niña al colegio, cogió una baja y una excedencia de su puesto de trabajo. Nada más se supo de ellas hasta este fin de semana. Daniel incluso llegó a contratar a unos detectives privados para intentar conocer el paradero de su hija.

Cuando en abril se descubrió el caso de María Sevilla, Daniel se puso en contaco con la Unidad Adscrita de la Policía Judicial de Plaza de Castilla. En una semana dio con la actual pareja de Patricia y, días después, con la finca en la que residían al menos desde hace año y medio. La niña, actualmente, está con su progenitor.