Un «rey del cachopo» que se destronó a sí mismo

Toda su vida ha sido una farsa. Ahora se enfrenta un capítulo terriblemente real: el del presunto autor del crimen de su novia

MadridActualizado:

De «rey del cachopo» a «rey de la mentira». Así es la historia de un «monarca» que se destronó a sí mismo. Toda la vida del verdadero César Román Viruete, de 45 años, ha sido construida sobre el engaño. Sobre una gran farsa que ahora sale a la luz, cuando se le inculpa del presunto asesinato de su novia la joven hondureña Heidi Paz Bulnes, de 25. El cadáver descuartizado del que solo se halló el tronco estaba dentro de una maleta, quemado y cubierto de sosa, en la nave que él acababa de alquilar en Usera para levantar el último restaurante de un emporio que, como él, tenía los pies de barro: «El palacio del cachopo».

Por el crimen que se le atribuye fue detenido en Zaragoza el viernes en el restaurante en el que trabajaba como ayudante de cocina; c omo mero pinche y no como el reputado chef que él decía ser. «No sabía cocinar», dijo su jefa a ABC. Sus malas artes entre fogones las extendía a todo lo que le rodeaba. Ideando otras vidas, esta vez, para evitar ser vinculado a este horrible asesinato. De este modo se presentó como Rafael Rujano, de orígenes gallegos, nacido en Maracaibo (Venezuela), con padres fallecidos y con solo un hermano. Sin embargo es madrileño del barrio de Embajadores, conserva a su progenitor y tiene una hermana que vive en Holanda.

Mentiroso compulsivo y acomplejado por su escasa estatur, no llegaba a 1,55 metros, lució distintos disfraces. Su egocentrismo le llevó a no querer pasar nunca desapercibido.Con 22 años la dirección del Instituto Cervantes le abrió un expediente disciplinario por no acudir a clase. Era enero de 1996, cursaba 1º de BUP y ejercía como «líder sindical»: secretario general del Sindicato de Enseñanzas Medias (SEM), tal y como publicó este diario. Sus compañeros, de 14 y 15 años, solo le vieron el día que comenzó el curso. Matriculado en diurno, él sostenía que estaba en nocturno y que su asistencia era «regular desde noviembre».

De «líder estudiantil», pasó a decir que era asesor de George W. Bush para introducirsse en política. Le expulsaron de Plataforma por Cataluña por estafa

No fue su único engaño. Llegó a presentarse como asesor de George W. Bush para lograr espacio en los medios de comunicación. Se embarcó en la política, en donde fue expulsado de varios partidos. Se le vincula a la Falange y se dice que fue expulsado de Plataforma por Cataluña por haber estafado 90.000 euros. Fue otro de sus vanos intentos por acaparar protagonismo. También lo intentó en el periodismo sin éxito. Hasta que llegó el que proclamó su «reinado» con el plato asturiano como estrella. Esta vez si logró ser conocido, aparecer en televisión y proclamarse ganador del premio al Mejor Cachopo concedido por la academia del mismo nombre. Otra falsedad más. La cadena de locales que montó en año y medio resultó ser un fiasco: tan rápido como creció se vino abajo. No pagaba los préstamos ni a proveedores ni emppeados y comenzaron a denunciarle por estafa.

Inmaduro, obsesivo y violento (fue denunciado por malos tratos y lesiones) con Heidi, con la que llevaba cuatro meses, reñía mucho. No se sabe si por celos o porque le quería dejar. Ni si acabó con su vida por eso o porque ella sabía demasiado. A la espera de su traslado a Madrid ante la juez que instruye el caso, Román ha logrado la notoriedad deseada a cuenta de algo horriblemente real: un crimen.