Estado en el que ha quedado el terreno donde se encontraba la mámoa, totalmente destrozado
Estado en el que ha quedado el terreno donde se encontraba la mámoa, totalmente destrozado - GUARDIA CIVIL DE ORENSE
BIENES CULTURALES

Destruyen una tumba neolítica y causan daños en otras dos en Orense

La «Operación Sepulcrum» se salda con cuatro personas investigadas por un delito sobre el Patrimonio Histórico a raíz de unas obras

SANTIAGOActualizado:

De nuevo la mano del hombre arrasa el patrimonio histórico. Ha sucedido en O Irixo, término municipal ubicado en la provincia de Orense con algo más de 1.500 habitantes, donde una tumba neolítica ha quedado completamente destruida y otras dos de forma pacial. Todas ellas, con 6.000 años de antigüedad e incluidas en el Catálogo de Bienes Culturales de Galicia. Según ha informado la Guardia Civil de Orense a través de una nota, hay cuatro personas investigadas.

Bautizada como «Operación Sepulcrum», las pesquisas conducidas por agentes del Equipo de Seprona de la Comandacia de la Guardia Civil de Orense se iniciaron tras recibir una denuncia efectuada por un representante de la «Asociación cultural y medioambiental mámoa verde patrimonio». Éste puso en conocimiento del Instituto Armado que tres «mámoas» -«sepulcro prehistórico de la época megalítica, formado por un dolmen cubierto por un montículo de tierra», según la definición del Diccionario de la Real Academia Galega-, situadas en la parroquia de Santa Mariña de Loureiro, habían quedado dañadas. En el caso de la conocida como Túmulo de Barro, hasta su «destrucción total», mientras que el Túmulo 3 da Bugalleira y el Túmulo 4 da Bugalleira presentaban destrozos parciales.

«Iniciada la investigación para el esclarecimiento de los hechos denunciados se constata, tras personarse en el lugar y realizar la preceptiva inspección ocular, que la mámoa Tumulo de Barro, se ha destruido totalmente habiendo desaparecido al ser allanado el terreno», recoge la nota de la Guardia Civil, «y las otras dos mencionadas, han sido afectadas parcialmente por maquinaria usada para una plantación de pinos».

La mámoa, antes de sufrir los efectos de la maquinaria
La mámoa, antes de sufrir los efectos de la maquinaria - GUARDIA CIVIL DE ORENSE

No consta, amplía la Benemérita, «ningún tipo de autorización tanto del Servicio de Patrimonio Cultural de Galicia dependiente de la Consellería de Cultura e Turismo-Jefatura Territorial de Ourense, ni del Ayuntamiento de O Irixo».

Los agentes, durante sus pesquisas, constatan que las obras que han dañado las mámoas han sido promovidas por la «Comunidad de Montes Vecinales en mano Común de Loureiro», denominada CMVMC O QUINTEIRO, de la que figuran como responsables los tres integrantes de su junta rectora, así como un operario que manejaba la maquinaria que causó los destrozos.

Tras tomarles declaración en calidad de investigados, por un delito sobre el Patrimonio Histórico, la Guardia Civil ha remitido las diligencias al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número uno de O Carballiño.

«Nunca hay permisos para estas cosas»

El alcalde de O Irixo, Manuel Penedo, ha arrojado algo de luz este lunes a lo sucedido. Según ha explicado, en declaraciones a Ep, «el año pasado vecinos de O Quinteiro solicitaron un buldócer para hacer caminos y cortafuegos». El primer edil se puso en contacto con la Diputación provincial, que la facilitó. Con la maquinaria procedieron a realizar los trabajos indicados.

¿Se adoptó alguna medida de protección de las mámoas? La respuesta del alcalde es reveladora: «Seguramente cuando hicieron los caminos y cortafuegos estaba todo lleno de maleza por todos los lados. Pasó el buldócer y no las vio». Penedo eludió responsabilidades -desde el Ayuntamiento «se puso a disposición el buldócer y punto»- y aseguró que no le consta que fuera necesario disponer de un permiso especial, al ubicarse las mámoas en la zona: «Nunca hay permisos para estas cosas», aseguró.

Para Penedo, todo se resume en un «accidente lamentable». «Nadie sabía nada» de la mámoa que ha quedado destruida; o, empleando sus propias palabras, «se fastidió». Las otras dos, considera, «apenas tienen nada». El alcalde de O Irixo está a la espera de las indicaciones que ofrezca el departamento de Patrimonio de la Xunta.