Ruinas del Palacio de Valsaín
Ruinas del Palacio de Valsaín - Efe

Patrimonio español que clama una restauración

Restauradores y conservadores denuncian en las redes sociales el mal estado de algunos bienes culturales

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Edificios históricos a punto de perder la batalla frente al tiempo, yacimientos que han sufrido el vandalismo de ignorantes ante la dejadez de sus propietarios o retablos desmontados desde hace décadas que aún aguardan que alguien los devuelva a su ser han escapado en estos días del olvido para poblar las redes sociales. Era la respuesta a la llamada de la Asociación de Conservadores y Restauradores de España ( ACRE) en la WeekCR, la semana en la que reivindican y difunden el trabajo del conservador restaurador de bienes culturales.

«Pretendíamos colaboración ciudadana para alertar sobre bienes con problemas de conservación y la participación fue muy alta», señala desde ACRE Andrea Fernández. Profesionales que trabajan por preservar el patrimonio de todos se han volcado en mostrar su labor y en llamar la atención sobre elementos patrimoniales en peligro. Y no han estado solos. Instituciones, museos, universidades, asociaciones, historiadores del arte, arquitectos y muchos interesados han sumado sus voces al hashtag #SOSPatrimonio, incluso desde otros países de habla hispana.

Hasta el omnipresente Leonardo da Vinci y su Mona Lisa suscitó un enconado debate después de que el historiador del arte Miguel Ángel Cajigal, alias El Barroquista, llamara la atención sobre la necesidad de limpieza de este famoso lienzo.

He aquí las denuncias de bienes culturales españoles en peligro destacadas por ACRE:

1. Coto dos Mouros

Yacimiento de Coto dos Mouros
Yacimiento de Coto dos Mouros - Fernando Carrera

«Ser conservador significa también denunciar el abandono del patrimonio olvidado y perdido», dice Fernando Carrera, jefe del departamento de Conservación y Restauración de materiales arqueológicos de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Galicia, que se lamenta del estado del yacimiento megalítico de Coto dos Mouros, en Ribeiro (Pontevedra), y de su antropomorfo, a punto de desaparecer.

«Es un yacimiento dolménico excepcional, por su tamaño y estado de conservación, y sobre todo, por el grado de conservación de su pintura prehistórica (milagrosamente). Todo ello lo hace un sitio extraordinario, a nivel europeo», destaca a ABC Carrera, que se lamenta de que «sin embargo, la pintura está expuesta a la entrada de agua y de personas. Una pena». El monumento megalítico consta de una cámara de 7 losas y corredor, y está cubierto por un gran túmulo de tierra cubierto con coraza. Hace unos años, relata, una persona quemó un neumático en su interior, destruyendo pintura en algunas losas.

Exterior del yacimiento
Exterior del yacimiento - Fernando Carrera

El yacimiento fue catalogado en los años 80 y la pintura descubierta en 2000, pero «nunca ha recibido actuación alguna, ni de excavación, ni de documentación o conservación», subraya este experto que presentó una solicitud de ingreso para este BIC en la lista roja de Hispania Nostra.

Pinturas de Coto dos Mouros
Pinturas de Coto dos Mouros- F.C.

Proteger O Coto dos Mouros sería «muy fácil», asegura Carrera. Como ya se ha llevado a cabo en otros yacimientos, habría que «documentar y estabilizar la pintura, y reenterrarlo si no se quiere excavar». Todo ello requeriría «muy poco tiempo» y «muy poco dinero».

En 2001 se propuso una actuación de protección que fue rechazada por no contar con el permiso del propietario, según consta en la petición para que este BIC forme parte de la lista roja de Hispania Nostra por la «pérdida de una pintura prehistórica de gran relevancia estética, científica y simbólica».

El patrimonio más olvidado

Autor de diversos estudios sobre arte megalítico, Carrera denuncia el olvido de este patrimonio. «Es una expresión prehistórica poco conocida y muy sensible al deterioro que se está perdiendo y lo más trágico es que se pierde sin que la ciudadanía haya tenido ni siquiera oportunidad de conocer ese patrimonio. Es, por tanto, un patrimonio inexistente (no se reconoce como tal)», se lamenta.

2. El antiguo Palacio de Valsaín

Las ruinas del Palacio de Valsaín
Las ruinas del Palacio de Valsaín - Efe

En la sierra de Guadarrama, el considerado como el primer palacio de todos los Reales Sitios Españoles languidece. En completo abandono, este antiguo pabellón de caza en tiempos de Enrique III y Enrique IV que en el siglo XVI Felipe II ordenó convertir en palacio se encuentra en ruinas y los usos inadecuados que se han realizado en él en los últimos años amenazan su integridad, su valor histórico-artístico y la comprensión del antiguo conjunto palaciego de Valsaín, según denuncia la asociación Hispania Nostra, que tiene a este monumento BIC en su lista roja.

La arquitecta Cristina Sánchez Rodríguez, que ha estudiado el lugar por ser la ubicación de su trabajo de fin de máster, denunciaba la pasada semana el estado actual del palacio, que quedó abandonado en 1682 tras un incendio. Progresivamente se fueron hundiendo distintas partes del edificio y hoy solo queda en pie la estructura de la torre nueva, parte del muro de la galería del jardín de la reina, los arcos de la entrada principal y una parte del patio de vacas, su portada y casa de oficios.

El Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso anunció el pasado 20 de enero que requerirá a sus propietarios, la sociedad Palacio de Valsaín S.L. de capital privado, que se realicen obras para consolidar sus restos y para ofrecer seguridad a los que allí se acercan.

El proyecto para frenar la ruina y para evitar daños a los vecinos por posibles derrumbes está valorado en unos 370.000 euros, según señalaron fuentes municipales a Efe. En caso de no atender el requerimiento, el consistorio impondrá como sanción mensual el 10% de la cantidad total, en torno a 37.000 euros, hasta que se contemple el coste de las obras y se lleven a cabo de forma subsidiaria por la administración municipal.

El abandonado Palacio de Valsaín
El abandonado Palacio de Valsaín - Efe

Sánchez Rodríguez señala que para rehabilitar un edificio de estas características «hay que dotarlo de un programa que asegure que se va a usar por un largo tiempo, si no, está condenado que pasado unos pocos años vuelva a abandonarse». Esta arquitecta aboga por «la puesta en valor de los restos que quedan, integrándolos en un proyecto que respete la ruina».

En Valsaín, explica, «esa ruina es muy, muy escasa». Si uno busca ejemplos de intervención en edificios históricos en ruinas, continúa, «siempre queda al menos un 50% de la misma, en Valsaín igual llega al 30% y si esperamos un poco más seguramente en nada sea un 20 o un 15% por las condiciones en las que se encuentra la ruina, por lo que es complicada la aproximación mas común a este tipo de problemas»

«Grandes ciudades monumentales como Alcalá de Henares han optado por dotar a esos edificios de usos públicos (hospitales, facultades de la universidad, residencias, bibliotecas) y funciona. Quizás Valsaín, por el enclave, no dé la suficiente confianza como para realizar un proyecto que requiere tanto trabajo e interés, pero desde luego es algo que pide a gritos», añade la arquitecta.

Del Palacio de Valsaín solo existen dos estudios serios, el libro «El Real Sitio del Valsaín» de María Ángeles Martín y la tesis doctoral de Pablo Garate , una reconstrucción histórica del palacio basada en la obra de Martín. A juicio de Sánchez Rodríguez, haría falta un estudio más completo del lugar y probablemente si se realizase una excavación «se recuperaría la traza original del palacio antiguo, zona de la que menos restos quedan».

A pesar de no haber encontrado estudios con escáneres o sondas que corroboren sus palabras, se muestra convencida de sus suposiciones: «Si vas allí y sabes dónde mirar ves la traza en algunos lugares».

3. La Casa de la Moneda de Sevilla

En la Real Casa de la Moneda de Sevilla se fundía el oro y la plata que provenían de las Indias y entre 1500 y 1717 tuvo el monopolio exclusivo sobre las mercancías que llegaban de América, época en la que llegó a tener más de 200 trabajadores. Enclavada junto al Archivo de Indias y la Catedral, mantuvo actividad hasta el siglo XIX, cuando se convirtió en un conjunto residencial y la propiedad quedó en manos de Manuel Marañón y Martínez y sus descendientes.

Hoy presenta un lamentable estado (aquí, en imágenes) que fue denunciado por la restauradora Grazia Vittoria durante la campaña #WeekCR, creada por ACRE y la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Galicia para difundir la figura del conservador restaurador de bienes culturales.

Las obras de reforma de este edificio declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1985 llevan siete años paralizadas después de que la Junta abriera un expediente sancionador que acabó en los tribunales con una condena a su propietario, la familia Marañón, por haber demolido sin autorización muros de los siglos XVIII y XIX.

La Audiencia de Sevilla ordenó devolver la Casa de la Moneda a su estado original y confirmó la sentencia del Juzgado de lo Penal 12 que condenó al promotor de viviendas y locales y al arquitecto del proyecto a seis meses de prisión por demoler los muros, aunque redujo la indemnización que debían pagar a la Junta de 94.676 a 32.676 euros.

En marzo de 2018, se supo que la familia Marañón había vendido por más de 3,5 millones de euros la Casa de la Moneda a una empresa madrileña que planea construir apartamentos turísticos en ese inmueble histórico. La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que tenía derecho de tanteo y retracto, rechazó comprar este bien protegido, dejando vía libre para que terminara de ejecutarse la operación de venta.

« Hemos vendido obligados por la actitud de la Junta de Andalucía», alegaron los dueños, que aseguraron haber empleado «casi dos millones de euros y muchos años en intentar sacar adelante el proyecto de restauración frente a la Comisión de Patrimonio».

4. Museo Carlos Maside

Deterioro en una obra de Francisco Miguel en el Museo Carlos Maside
Deterioro en una obra de Francisco Miguel en el Museo Carlos Maside - Natalia Pérez

Otro hilo destacado por ACRE de la campaña WeekCR denuncia el estado de las obras del Museo Carlos Maside, situado en Sada (Galicia), en el complejo arquitectónico que acoge la fábrica de Cerámicas O Castro, de Sagardelos.

Concebido por los intelectuales galleguistas Luis Seoane e Isaac Díaz Pardo en 1970, este centro alberga en su colección permanente obras de Francisco Llorens, Castelao, Francisco Asorey, Xosé Frau, Maside, Bonome, Laxeiro, Arturo Souto, Fernández Mazas, Cabreiro, Huici, Citino y Maruja Mallo, Lugrís, Seoane, Colombo, Eugenio Granell y el escultor Antonio López, entre otros.

Permaneció cerrado al público varios años, hasta su reapertura a finales de 2017, y su contenido se vio afectado.

Natalia Pérez indica que las fotos fueron tomadas en febrero de 2018 y que actualmente se encuentra de nuevo cerrado. «¿Estará cerrado por restauración? ¡Ojalá!», desea. Desde la empresa Sagardelos señalan que el museo está cerrado por obras de reforma.

La Xunta inició en marzo los estudios previos necesarios para incoar la declaración como BIC del museo, para aumentar la protección del inmueble y de las obras que atesora.

5. El Pazo de Lourizan

El Pazo de Lourizan
El Pazo de Lourizan - ABC

La Asociación de alumnos y exalumnos de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Galicia (ASECREGA) eligió para su denuncia de #SOSPatrimonio el estado del Pazo de Lourizan.

Situado al final de la ría de Pontevedra, entre las poblaciones de Pontevedra y Marín, fue una antigua granja que el político Eugenio Monteros Ríos compró a finales del siglo XIX y convirtió en residencia de verano y centro de reunión de las personas más influyentes del momento. En sus salones se negoció el Tratado de París con el que finalizó la guerra hispano-estadounidense, por el cual España cedió las islas de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam.

El edificio actual, de estilo modernista, fue diseñado en el XIX por el famoso arquitecto Genaro de la Fuente. Actualmente, forma parte del Centro de Investigación Forestal y en su jardín se puede disfrutar de las distintas fuentes históricas: la Fuente de la Concha (XVIII), la Fuente de los Tornos (XVII) y la Fuente o Gruta de los Espejos (XIX), adornada con vidrios de colores.

Asecrega denuncia que el pazo permanece cerrado y en muy mal estado.

También la Asociación de Amigos del Museo de Pontevedra alertó el pasado noviembre del «estado de necesidad» del Pazo, solicitando ante la Dirección General de Patrimonio de la Xunta que esta construcción y el resto de la finca sean declarados BIC. Propusieron además que el edificio y su entorno fueran adscritos al Museo de Pontevedra.

6. Palacio de los Enríquez

Palacio de los Enríquez
Palacio de los Enríquez - Asociación Baza Histórica

La Asociación Baza Histórica puso el foco en el Palacio de los Enríquez, un emblemático edificio BIC propiedad del Ayuntamiento de Baza que se encuentra «en muy mal estado y abandonado a su suerte» pese a contar con el aval del Consurso de Arquitectura Richard H. Driehaus para intervenir y revalorizar el palacio y el monasterio de San Jerónimo.

«Nuestro Ayuntamiento no ha hecho nada por recuperar y vender a nivel turístico la joya del norte de la provincia», denuncian en la Asociación, que lamenta ver cómo « el palacio se está arruinando paulatinamente, aumentando conforme pasa el tiempo su precario estado de conservación y las necesidades de inversión».

«Los elementos más valiosos del monumento han sufrido, año tras año, un gran deterioro, con recalos de cubiertas, caídas de techumbres, hundimiento de forjados, avance generalizado del mal estado de la pintura de las techumbres policromadas, grandes pérdidas de muros de tapial y mampostería, humedad galopante por capilaridad en planta baja y ataque de xilófagos en numerosos salones del recinto palacial», añade Baza Histórica en su web junto a fotografías que muestran la destrucción patrimonial.

Mandado construir por Enrique Enríquez, tío de los Reyes Católicos, almirante de Sicilia y primer alcaide de la alcazaba de Baza tras la reconquista de la ciudad, desde el siglo XVII pasó a ser propiedad diversas familias nobiliarias hasta el año 2010.

«Su condición de palacio construido extramuros de la ciudad y la propia configuración de la edificación centrada en torno a los jardines de su fachada posterior en los que existía un gran estanque, lo convierten en el único ejemplo de palacio de recreo al modo de las grandes villas italianas del Renacimiento que existe en toda Andalucía», señala Hispania Nostra en su descripción de este palacio, inscrito en su lista roja por su estado de conservación.

«El aspecto exterior del palacio es el de ruina. Desplomes en zonas del ala de poniente, en los aleros de ambos extremos, incluida la torre y hundimiento de la cubierta en su tramo central, junto al patio entre otros», destaca la asociación que resume en dos palabras su diagnóstico: «Total dejadez».

La Asociación Baza Histórica denuncia que el Ayuntamiento esté «dejando de lado el edificio más valioso de la ciudad (que además llevan décadas prometiendo restaurar)».

7. Retablo de San Esteban de Gormaz

Tapado y protegido de las obras de reforma que se están realizando en la ermita de San Roque de San Esteban de Gormaz (Soria), el retablo de madera policromada de su vecina iglesia de San Esteban Protomártir aguarda desmontado una restauración que no acaba de llegar.

La aparición de unas pinturas murales de mediados del siglo XVI detrás del retablo en 1985 apartó de su anterior ubicación a esta pieza realizada por Mateo de Olmos y Pedro de Cicarte en 1628. El retablo fue llevado a la ermita de San Roque, a escasos metros de la iglesia, donde se guarda fragmentado.

Fue construido para el antiguo convento de San Francisco y por ello el santo de Asís aparecía como imagen titular, acompañado de Santa Clara de Asís y de San Pedro Apóstol en los laterales. En la parte superior mostraba a Cristo Crucificado con tres clavos y en la calle central del cuerpo inferior exhibía a San Esteban, junto a San Diego de Alcalá y Santo Domingo de Guzmán. Además albergaba otras imágenes como un San José con el Niño, rodeado por el Resucitado y la Virgen de la Expectación. Fue realizado en uno de los talleres castellanos más importantes de la península, el de El Burgo de Osma, formado al abrigo del retablo mayor de la catedral.

Mónica Sánchez Yagüe llegó a plantear en 2016 una propuesta de intervención aplicando nuevas tecnologías como la fotogrametría digital en su « Proyecto de intervención del retablo mayor de San Francisco de San Esteban de Gormaz (Soria)». Según este estudio, en el retablo aún permanecen las esculturas del Cristo crucificado, la Glorificación de San Francisco, San Pedro apóstol, desubicado en una de las calles laterales del segundo cuerpo, y Santa Clara de Asís, igualmente desubicada respecto a su origen en una calle lateral del primer cuerpo.

Sánchez Yagüe indica que se desconoce la ubicación actual de Santo Domingo de Guzmán y que la imagen de San Esteban permanece en el interior de la iglesia parroquial. El Resucitado, continúa esta restauradora, se encuentra en la iglesia de Santa María del Rivero, y las esculturas de San Francisco de Asís, la Virgen de la Expectación y San José con el Niño se encuentran en la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales (ESCRBC), en Madrid, donde se restauró la de San Diego de Alcalá.

Desde la parroquia de San Esteban Protomártir señalan que por el momento el retablo está bien guardado y que tras la reforma de la ermita de San Roque se verá qué se hace con él.

8. Ermita de San Miguel de Abaurrea Alta

Desde el Museo de Estelas de Abaurrea Alta, en el valle de la Aezkoa (Navarra), se denunciaba el abandono de la Ermita de San Miguel, del siglo XIII-XIV, la más antigua que se conserva en el valle y el primer templo que se levantó en el pueblo. Tuvo un ermitaño hasta comienzos del siglo XX y tras la Guerra Civil se usó como caballerizas.

«Su estado ruinoso es reciente», afirman desde el Museo antes de explicar que en los años 70 «un párroco mandó rehacer su casa utilizando para ello las piedras esquineras del templo lo que provocó su derrumbre». Hoy «solo conserva uno de sus cuatro arcos y debería reforzarse pues puede caerse en cualquier momento con el riesgo que eso conlleva».

Según el plan urbanístico del pueblo, es un elemento que se debe conservar, pero el ayuntamiento no tiene potestad para intervenir al haber sido inscrita por la iglesia en los años 80, destacan desde el Museo de Estelas. «Está pendiente de inclusión en la lista roja de Hispania Nostra», añaden.