Antonio Téllez llega esta mañana a la Audiencia de Toledo
Antonio Téllez llega esta mañana a la Audiencia de Toledo - A. Pérez Herrera

La Justicia busca a un vagabundo

Suspendido el juicio porque no comparece la víctima de un intento de asesinato en el albergue de Quintanar de la Orden

Un testigo incrimina al acusado de apuñalar a otro transeúnte en el salón cuando veían la televisión

ToledoActualizado:

Se busca a José Medina García, un vagabundo que debía haber comparecido este miércoles en la Audiencia Provincial de Toledo para confirmar ante un tribunal si Antonio Téllez Granadino le quiso asesinar en el albergue de transeúntes «Casa Belén» de Quintanar de la Orden (Toledo) el 10 de enero de 2017.

El juicio ha sido suspendido para intentar localizar a José durante las próximas semanas. Su testimonio cerraría la vista oral de este caso, en la que el acusado ha afirmado que él no pretendió asesinar a José con una navaja, como sostiene el fiscal, Juan Luis Ortega.

Antonio se ha desvinculado de la agresión y ha desmentido totalmente las declaraciones que hizo a la Policía local y en el juzgado de Ocaña que instruyó las diligencias. Ha afirmado que él no dijo entonces que fuera el autor del ataque ni que pinchara a José «porque se lo merecía».

Pero Antonio también tiene en contra el testimonio de un testigo que estaba en el salón del albergue donde ocurrió la agresión. Fueron cuatro pinchazos que provocaron heridas superficiales a José. Pero una médico forense ha explicado que, si la herida en la zona derecha del cuello hubiera sido más profunda, «podría haber puesto en peligro la salud» de José, quien sufrió laceraciones en sus antebrazos al intentar parar el ataque.

La versión de Antonio

El reo ha llegado esposado en un furgón de la Guardia Civil al encontrarse preso por esta causa. Al tribunal, presidido por Emilio Buceta, le ha contado que vio cómo dos transeúntes se pegaban en el zaguán del albergue y que entró en el hospedaje para avisar de lo que estaba ocurriendo. «Salió gente fuera y alguno se lamentó de que le habían pinchado», ha relatado el encartado. También ha asegurado que permaneció en el albergue y que fue detenido en la puerta.

Sin embargo, Manuel Mero fue testigo del apuñalamiento. «José y yo estábamos en el salón, tumbados cada uno en un sofá. De pronto, Antonio entró y se abalanzó sobre José. Pensé que le iba a dar un abrazo, pero, cuando Antonio se incorporó, vi que José estaba chorreando sangre. Fue un ataque muy rápido y José no pudo reaccionar. Luego Antonio se largó». Así lo ha contado Manuel a los tres jueces del tribunal, que también han escuchado otra confesión del testigo: «Oí a Antonio decir que le había dejado abandonado».

Los dos policías locales que detuvieron a Antonio han confirmado que el arresto se practicó a unos 200 metros del albergue, cuando el sospechoso se iba a pie de Quintanar por un camino que conduce a La Puebla de Almoradiel. «Al ver el coche policial se acercó a nosotros y nos contó que había estado discutiendo y que a la otra persona le clavó una navaja», ha narrado uno de los agentes. «Él confesó los hechos y que lo hizo porque la víctima se la había jugado», ha constatado el otro policía. En cambio, ninguno de los dos recordaba que Antonio tuviera síntomas de haber ingerido alcohol.

José había dado a los agentes una descripción completa de su agresor, quien contó a los policías que había tirado la navaja en las inmediaciones. Pero el arma blanca nunca se recuperó.