ARTES&LETRAS CASTILLA-LA MANCHA

Del tiempo y sus caminos (9): Del ver al sentir. Nubes rojizas, de Herberto de Sysmo

«El poeta muestra, verso a verso, que la suya es una mirada que conduce a ver»

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El autor de Nubes rojizas, Heberto de Sysmo, trae de su mano y de su mirada una entrega poética que podríamos llamar libro de impacto visual. Y no sólo por el impacto visual al que, por supuesto, contribuyen, y en gran medida, las aportaciones pictóricas de Enriqueta Hueso, sino porque el poeta muestra, verso a verso, que la suya es una mirada que conduce a ver. Y es que ver es mucho más que mirar, pues esto último no siempre conduce a ese verbo que llamamos «ver»: algo que, desde la visión física, nos lleva a percepciones de mayor alcance, de carácter trascendente incluso. No en vano Heberto de Sysmo articula el libro en dos espacios cuyos título anuncian que lo que ven los ojos del poeta es algo que le lleva a ver en un sentido más profundo, pues le lleva a percibir realidades que, desde lo visible, van más allá: la primera parte del libro lleva por título «De lo sagrado y lo humano» y la segunda dice así: “«e lo urbano y lo eterno». El impacto visual de Nubes rojizas, publicado por Unaria Ediciones, junto con las potentes imágenes de la pintora Enriqueta Hueso, viene, precisamente, de esa visión que hace surgir emoción y reflexión, con el impacto que ambas traen consigo.

Belleza, dolor, sorpresa, empatía: Tras la llovizna / un caracol subiendo el / muro ¡resbala! La naturaleza, en su mundo animal y vegetal, en su clima y paisaje, tiene una presencia fundamental en este libro que, con haikus que, aun sin seguir necesariamente la forma clásica de cinco, siete, cinco sílabas, mantienen el espíritu esencial de esta manifestación poética de origen japonés. Lo que los ojos del poeta ven en la naturaleza causa impacto en su alma y, desde este impacto, él produce un impacto a través de versos que enriquece la percepción del lector, un fructífero impacto. La hormiga lleva algo / mucho más grande que ella. / La pisa un niño. De lo urbano, Heberto de Sysmo también hace poesía de impacto visual, empático y reflexivo, sin escatimar tampoco lo doloroso: Un músico callejero/ toca mientras llora. / la gente tiene prisa. «Quizás es en la naturaleza donde reside la verdadera naturaleza de lo humano» escribe Félix Arce Araiz en el prólogo del libro, y, precisamente por ello, el poeta muestra la carencia de humanidad que a menudo se manifiesta en lo urbano. Mas, como el poeta afirma: «También en la ciudad se filtra la belleza que nos busca». Y la belleza se encuentra asimismo en este apartado.

La mirada que lleva del ver al sentir, es, precisamente por ello, una mirada que lleva del sentir al ver, un camino de ida y vuelta que enriquece la percepción de lo visible y lo invisible, de lo humano y de lo urbano, de lo sagrado y lo eterno.