El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en una imagen reciente - EFE
Congreso de los Diputados

Rufián exige a Rajoy que «saque sus sucias manos» de las instituciones catalanas

El jefe del Ejecutivo le recuerda que los registros a la Generalitat han sido decididos por el juez para cumplir la ley

ERC, PDeCAT y En Comù-Podem abandonan el hemiciclo

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Los registros de la Guardia Civil en las sedes de la Generalitat han marcado también la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. Allí, el presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, ha advertido al portavoz adjunto de ERC, Gabriel Rufián, que ni al Gobierno ni al Estado de Derecho le temblará la mano para hacer cumplir la ley, por muy lejos que llegue el desafío indepentista.

«El Ejecutivo está haciendo lo que debe hacer, cumpliendo con su obligación y lo haremos hasta el final», ha subrayado. No obstante, se ha desmarcado de los registros de la Guardia Civil llevados a cabo en las sedes de la Generalitat incidiendo en que obedecen a la «decisión del juez, para garantizar que se cumple la ley».

Rufián le ha replicado con una insólita intervención en lenguaje de taberna. «Le pido y le exijo que saque sus sucias manos de las instituciones catalanas y que deje de hacerlo con nocturnidad y alevosía», ha señalado en relación a esa operación. «Sepa usted y sus lacayos que por cada uno que detenga hay cientos dispuestos a respetar el mandato popular. Sepa que esto ya no es una lucha por los derechos de Cataluña sino por los derechos civiles de todos».

Los registros, ha subrayado, lo cambian «todo» porque «se están deteniendo a cargos simplemente por sus ideas», ha llegado a asegurar. Rajoy le ha replicado asegurando que «no sabe lo que es (el Estado de Derecho) y le trae sin cuidado». También le ha avisado de que cuanto mayor sea el desafío independentista y el golpe contra la democracia será «peor para todos», ya que el Estado de Derecho, ha subrayado, seguirá velando por el cumplimiento de la ley. «Tengo que cumplir mi obligación y todos los encargados de hacerlo lo van a hacer», ha advertido.

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Rajoy ha sido interpelado por Rufián que buscando una vez más la atención mediática ha terminado abandonando el hemiciclo, aplaudiéndose a sí mismo y pidiendo a Podemos que le aclamara. Después de su turno de intervención, el PDeCAT y En Comù-Podem, la confluencia catalana de Podemos, han hecho lo mismo.

Rajoy ha replicado a Rufián con calma y con otra exigencia: «que cesen las amenazas de la CUP contra alcaldes y concejales porque estamos hablando de atentados contra los derechos individuales de las personas». En esta línea, ha centrado su intervención en las violaciones del Estado de Derecho perpetradas por la Generalitat, subrayando que el camino emprendido por el indepentismo no le ha dejado margen al Gobierno para buscar una solución negociada.

«Es de extrema gravedad lo que han hecho, pretendiendo en unas horas pasar por encima de todos los trámites propios de una democracia», ha recordado antes de subrayar que «hemos hecho lo que teníamos que hacer».

Rufián se ha defendido de todas estas críticas atacando a Rajoy con la reforma exprés de la Constitución impulsada por el expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero en 2011, para incluir en ella el déficit cero e intentar frenar la crisis de deuda. «No dé lecciones de constitucionalismo», le ha reprochado. Y tras calificar de «miserable» una de las intervenciones del presidente del Gobierno ha clamado contra lo que ha considerado la «persecución» llevada a cabo contra los alcaldes independentistas.

El siguiente turno de intervención ha correspondido al portavoz del PNV, Aitor Esteban, que ha pedido a Rajoy que busque una solución política, al margen de jueces y fiscales, para el conflicto catalán. El jefe del Ejecutivo le ha hecho un ruego: «póngase en mi lugar, estamos actuando con moderación y proporcionalidad pero la ley se tiene que cumplir. Que nadie cuente conmigo para liquidar la soberanía nacional, para esto no me metí en política».

En esta línea, ha mostrado la disposición del Gobierno «a hablar y construir» pero siempre que el independentismo abandone los actos de «barbarie democrática» y se atenga al cumplimiento de la ley.