Castillo, elegido presidente de la Asamblea murciana, es aplaudido por sus compañeros
Castillo, elegido presidente de la Asamblea murciana, es aplaudido por sus compañeros - Efe

El pacto cruzado da la Presidencia del parlamento murciano a Cs y la primera secretaría a Vox

En Castilla y León avanza el tándem PP-Cs y en Aragón no hay nada claro todavía

Madrid/Valladolid/ZaragozaActualizado:

El pacto cruzado de PP, Cs y Vox también ha funcionado en Murcia, donde el diputado de Ciudadanos Alberto Castillo fue designado este martes en segunda votación como presidente de la Asamblea Regional de la Comunidad Autónoma con los apoyos de su partido (6 escaños) y de los populares (16 diputados).

El presidente en funciones, Fernando López Miras, subrayó tras la sesión que trabajará por que el acuerdo que ha dado a Ciudadanos ese puesto «pueda prolongarse» y repetirse en otros casos como a la hora de conformar Gobierno, con el objetivo de que «haya un Gobierno reformista y liberal» en la región. Como secretario primero del órgano de gobierno de la Cámara, y con los votos del PP, fue elegido Francisco José Carrera, diputado de Vox, formación con la que el PP negocia el gobierno.

Incertidumbre y tensión en Aragón

En Aragón se mantiene la tensión y la incertidumbre. En las negociaciones para el Gobierno aragonés, Ciudadanos sigue insistiendo en que no contempla un acuerdo de gobierno con el PSOE y el PAR, mientras los socialistas anuncian una inminente invitación a los de Rivera para sentarse a negociar. Si Cs persiste en su negativa, el pacto firmado la semana pasada entre PSOE y PAR quedaría en manos de Podemos, cuyos votos serían imprescindibles para la investidura del socialista Javier Lambán. Y si Podemos no entrara en esa combinación, el bloqueo podría acabar forzando a repetir las elecciones en Aragón.

El pacto PSOE-PAR frustró un acuerdo de centro-derecha, porque los votos aragonesistas eran imprescindibles para que diera la suma con PP, Cs y Vox. Pero ese pacto PSOE-PAR es insuficiente para garantizar la investidura de Lambán, porque se queda a siete escaños de la mayoría absoluta y porque, como mínimo, necesitaría los cinco votos a favor de Podemos para que su investidura no pueda ser tumbada por el frente PP-Cs-Vox.

Para aliñar más la incertidumbre, la líder municipal de Cs en Zaragoza, Sara Fernández, sí se ha sentado a hablar con su homóloga del PSOE, Pilar Alegría, que fue la más votada el 26-M. Al término del encuentro que ambas mantuvieron este martes, Fernández dijo que su «socio preferente» es el PP, pero afirmó que no da por imposible un entendimiento con el PSOE. Pese a ello, PP y Cs llevan días negociando, las conversaciones han avanzado considerablemente y, aunque todavía no se ha sellado un acuerdo formal, se antoja improbable que se frustre el pacto que elevaría a la alcaldía al popular Jorge Azcón. Hace 16 años que el PP no gobierna el Ayuntamiento de Zaragoza.

Castilla y León, avanzando

La negociación entre Partido Popular y Ciudadanos en Castilla y León de cara a lograr un acuerdo de gobernabilidad avanza. Tanto que en la reunión mantenida ayer por los equipos negociadores de ambas formaciones acordaron incluso bloques de medidas para poner en marcha la próxima legislatura. Se daba por superado así, tal y como confirmaron a ABC los dos partidos, el que parecía el principal escollo: las medidas de regeneración política impuestas por la formación naranja como condición «sine qua non» para el acuerdo.

Unas ves aceptadas por el PP, que asume la limitación de ocho años en el mismo puesto de un alto cargo en la administración autonómica, los dos partidos se centraron ayer en avanzar el programa, con acuerdos en bloques como sanidad, bajadas de impuestos, educación gratuita de 0 a 3 años o apoyo a la agricultura. El objetivo, defendieron desde Cs, es «pasar de un actitud conservadora que no quiere cambios a una más competitiva y abierta». «Una forma diferente de gobernar en coalición desde el centro derecha liberal y progresista», defendieron desde el bloque encabezado por Francisco Igea sobre ese acuerdo que negocian con los del popular Alfonso Fernández Mañueco.