La ministra de Justicia, Dolores de Delgado (d), saluda al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska (i), hoy, durante el pleno del Senado - Ángel de Antonio | Vídeo: Tenso rifirrafe entre la ministra y la senadora popular, Esther Muñoz de la Iglesia

La vicepresidenta asegura que Delgado «se va a mantener» como ministra

Marlaska absuelve a su compañera: «Este es el gobierno de la diversidad y de la igualdad», afirma el ministro del Interior

El grupo del PP corea entre gritos la «¡dimisión!» de Delgado y el presidente de la Cámara llama al orden

MadridActualizado:

El Senado se ha convertido en la Cámara del terror para el Gobierno de Pedro Sánchez. La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Igualdad, Carmen Calvo, ha salido al paso de la polémica que cerca a la ministra de Justicia asegurando que mantiene la confianza del presidente. «Perfectamente. Se va a mantener», ha afirmado Calvo preguntada por los periodistas sobre si es razonable que Dolores Delgado permanezca formando parte de un Ejecutivo que se declara feminista tras afirmar su rechazo a trabajar con mujeres.

Si hace quince días la ministra de Sanidad se vio obligada a dimitir por haber plagiado en su máster privado, hoy es la titular de Justicia la que está en la cuerda floja. En el mismo escenario de la Cámara Alta, Pedro Sánchez aseguró entonces que Montón seguiría en su cargo, lo mismo que ha declarado hoy Calvo, quien ha añadido que Delgado «se defiende sola». A esa tesis se han sumado la ministra portavoz, Isabel Celaá, y la responsable de Hacienda.

Pero la titular de Justicia se halla acorralada por sus propias palabras. En una conversación privada grabada con el excomisario José Manuel Villarejo, publicada por la web «Moncloa.com», Delgado llamó «mariconazo» al ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska. También manifiesta su preferencia a trabajar solo con hombres, entre otras confidencias que salpican también a otro de los comensales, el exjuez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.

Teatrillo entre ministros

Los dos ministros de Sánchez implicados en esta polémica se han visto forzados a escenificar una especie de reconciliación en el hemiciclo. Entre grandes besos y abrazos, Dolores Delgado y Fernando Grande-Marlaska, han procurado aparentar que la paz reina en el Consejo de Ministros, pese a todo.

Marlaska ha negado sentirse ofendido por los comentarios de Delgado. «Que no, hombre, no…», ha afirmado ante los periodistas. Y ha asegurado que la acción pública del Gobierno de Sánchez en materia de igualdad se demuestra andando, no hablando. «Lo importante es que todos reivindiquemos», ha dicho poniendo de ejemplo que hoy la Guardia Civil ha celebrado los 30 años de la incorporación de la mujer al cuerpo.

«Este es el gobierno de la diversidad y de la igualdad», ha proclamado Marlaska. «Para disculparse debes haber ofendido. Lo importante son los hechos», ha añadido.

La sesión de control al Gobierno está caldeada por la polémica que rodea a Delgado, que se ha mostrado gallarda en las tres preguntas que tenía que responder. Electrizante ha sido su choque verbal con la senadora del PP Ester Muñoz, portavoz de Justicia, que le ha exigido su renuncia antes de que la Cámara apruebe esta tarde su reprobación.

«Todos sabemos que va a tener usted que dimitir», le ha espetado Muñoz recordando el camino recorrido por la exministra de Sanidad. «Va usted de titular en titular, de rectificación en autorectifiación. Todas esas asociaciones LGTBi le están pidiendo la dimisión», ha enfatizado.

Delgado ha esquivado la cuestión recordándole que la pregunta del guión era sobre si el Gobierno ha pactado indultos con el independentismo. «A la serie de afirmaciones que usted ha hecho como introducción a la pregunta no le voy a contestar porque usted no lo merece», ha replicado, muy brava. La bancada del PP le ha abucheado y ha proferido gritos de «¡dimisión!».

El presidente de la Cámara, Pío García-Escudero, ha llamado varias veces al orden en una sesión que está siendo muy bronca.

Alegato por la diversidad

El senador del PP Antonio Sanz sacó esta controversia durante la sesión de control: «La ministra, que es notaria mayor del Reino, está bajo sospecha. Se mofa de usted con un comentario homófono inaceptable, mucho más si es ministra. Usted es sobre todo juez, y respetado», ha apostillado.

Marlaska lo aprovechó para reivindicar su lucha personal contra la homofobia. «Yo di un paso adelante hace mucho tiempo. Espero que usted defienda los derechos y la diversidad dentro de esta Cámara y públicamente», ha afirmado.