Isco Tejón, en una escena del videoclip del cantante Clase A - ABC / Vídeo: La presión policial pudo con el narcotraficante más buscado en España

Así se entregó el narco más buscado: «Estaba harto de ir en el maletero del coche»

Isco, el Castaña, pasó meses negociando su entrega con ayuda de abogados y confidentes

MadridActualizado:

Una maleta atestada de ropa «como para quince años», una colla custodiándole en su barrio, San Bernardo, mirando al mar de La Línea y el último gesto de chulería. Así se despidió de la libertad Francisco Tejón Carrasco, Isco, el narco mayor del clan de los Castaña, el miércoles en la puerta del restaurante Mireia. Allí lo recogió un coche policial, como se había acordado con su abogado. Llevaba desde octubre de 2016 en busca y captura y varios meses intentando trapichear su entrega. «Nos dijo que estaba harto de ir de un lado a otro en el maletero de un coche y de moverse tapado con un casco de moto, escondido como una rata», cuentan fuentes policiales.

Cuatro meses después de que hiciera falta un miniejército de policías para capturar a su hermano Antonio Tejón en una casa de La Línea, convertida en fortaleza gracias a la protección al narco, la entrega de Francisco ha causado más que sorpresa. Los investigadores insisten: no hay ningún pacto, los Castaña llevaban mucho tiempo queriendo llegar a un acuerdo pero lo que pedían era inasumible. «Su aspiración era no entrar en prisión. Ninguno de los dos. Luego ofrecieron que entrara Antonio e Isco siguiera libre con fianza», detallan quienes conocen el proceso.

Dos años de fuga

Los traficantes a los que se atribuye el control del 60 por ciento del hachís que entra en España y que han acumulado una fortuna de entre 20 y 30 millones de euros han sorteado la acción policial y hasta ahora habían ganado. «Es un éxito que pasen una temporada entre rejas sin condena teniendo en cuenta lo escasa que es la prisión preventiva en este tipo de narcotráfico».

Isco se fugó, igual que Antonio, en octubre de 2016 cuando les avisaron de que los investigadores del Greco Costa del Sol y de La Línea les pisaban los talones. Huyeron a Marruecos y se refugiaron en Tetuán donde Antonio Tejón cayó junto a otros nueve miembros de su organización, gracias a una cita amorosa. Una de sus mujeres, Zaraida fue a reunirse con él y eso le costó la libertad. La misma razón por la que fue detenido en junio. Había quedado con Patricia, madre de dos de sus siete hijos, ajeno a que en el amor se interponían casi cien policías armados. Su hermano Isco no acudió a la cita de Tetuán y desde entonces estaba en busca y captura.

Los agentes expertos en drogas califican la operación de entrega como un «mercadeo». Hay mucho donde pescar, muchísimo dinero y esa es la clave. En nombre de Isco, cierto o no, han hablado abogados ajenos a la causa, confidentes, e incluso otros delincuentes tratando de buscar el favor y el premio. «Han llamado a puertas de Guardia Civil, de Policía, de Fiscalía, tanto en La Línea como en Madrid», confirman fuentes policiales.

«Son dos pringados -resume un investigador-, pero dos pringados con mucho dinero, capaces de comprar favores. Para ellos el viaje de su vida es ir a ver un partido de fútbol a Madrid y comerse una mariscada». Lujo cañí. Barbacoa y cochazo, como mucho una escapada a Marbella.

Los agentes recuerdan con amargura aún la entrega pactada el año pasado de Abdelah el Haj, alias «el Messi», que quedó en libertad tras pagar 80.000 euros de fianza y sigue alijando hachís. «Estos pensaron que ellos no iban a ser menos». El «mercadeo», como lo llaman, culminó hace dos semanas cuando se ultimaron los detalles de la entrega con Fiscalía y con el comisario de La Línea. Isco estaba dispuesto a presentarse en comisaría, pero se decidió que era arriesgado. «Solo faltaba que lo hubieran detenido en un control de tráfico, después de tanto», ironizan.

No quería ser preso FIES

Al mayor de los Castaña no le hizo ninguna gracia que le colocaran las esposas y preguntó si era necesario. En su maletón con vistas a una celda había metido hasta la almohada. Le invitaron a que aligerara el equipaje. Cuando subió esposado al coche les dijo que su intención al aparecer en un vídeoclip del cantante de origen cubano Clase A rodeado de mujeres semidesnudas no era ridiculizar a la Policía.

El vídeoclip de reguetón que se conoció a primeros de mes no ha acelerado este proceso, según las fuentes, pero sí ha servido para intentar saber más. Clase A fue llamado a declarar a la comisaría de La Línea. Acudió con su abogado, asustado. Aseguró a los agentes que él no sabía quién era Isco Tejón y mucho menos que estaba en busca y captura. El narco le contrató mucho antes (Isco también lo ha reconocido) para que actuara en la comunión de uno de sus hijos a ritmo de reguetón. «¿Y el personal que aparece viene contratado ya o quién lo paga?», se le preguntó. El cantante alegó que eran amigos suyos.

Los investigadores sospechan que las mujeres que posan en escenas sexuales pueden trabajar en alguna de las casas de citas que controla el clan. Isco está ya en prisión. Como Antonio. Isco insistió en que no quería ser un FIES (sometido al máximo control) como su hermano.