Pedro Sánchez en la presentación de su programa para las elecciones generales del próximo mes de junio
Pedro Sánchez en la presentación de su programa para las elecciones generales del próximo mes de junio - EFE

Elecciones 2016«Sánchez se equivoca al volver a levantar la bandera del cambio, eso le hace ir por detrás»

Expertos en comunicación política analizan las campañas electorales de los principales partidos españoles para el 26-J

La estrategia de «a ver a quién robo el voto» va a ser fundamental en las próximas elecciones generales

MadridActualizado:

Avanza la precampaña y los partidos apuran estos días para perfilar las estrategias que cada partido político va seguir en esta nueva carrera electoral. En esta ocasión, y con el 20-D como antecedente, la capacidad de transmitir el mensaje o de convencer se han convertido en elementos fundamentales de cara a las próximas elecciones

En este sentido, PP, PSOE, Ciudadanos y la coalición Unidos-Podemos –las cuatro candidaturas mayoritarias– se encuentran en un punto de partida diferente al del 20-D. Aunque todos con un factor común: llegan a estos comicios con la sombra de un proceso electoral y una investidura fallidos. Una situación que ha paralizado la vida política nacional durante seis meses.

La campaña del 20 de diciembre estuvo marcada por la idea de que era el momento del cambio. En ella, se buscaba la «marcar la diferencia entre la vieja y la nueva política», según el experto en comunicación política Carlos Rico. Ahora, el mapa político ha obligado a los equipos de comunicación los partidos a buscar la «polarización». En esta nueva carrera electoral «los partidos van a recurrir a lo retórico, a lo emocional. A movilizar lo ideológico», ha apuntado este experto en el encuentro «Política, pactos, estrategias y elecciones. ¿Qué nos espera después del 26-J?» celebrado en la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE en Madrid

«Mover al electorado»

Así, para el 26-J los partidos políticos van a buscar la movilización, y esa capacidad de «mover al electorado» será la clave para conseguir votos. «Se va a perseguir al votante, algo que responde a la pugna ideológica por liderar la izquierda», ha explicado este experto. «Unidos Podemos ha sido un éxito porque los partidos están buscando la atención de los medios, la historia, el drama y eso ya lo han conseguido», según Rico. Sin embargo, este experto apunta que en esta polarización política se está dando un proceso de «centrifugación» en el que Ciudadanos y PSOE van a «salir perdiendo». «Los resultados de estas elecciones van a dar ganadores y perdedores. Así, saldrán a la luz a crisis internas en los partidos, que tendrán que replantear sus liderazgos y sus estrategias», ha reflexionado.

Para Roberto Rodríguez, otro experto en la materia, el voto por correo tendrá un papel clave en estos nuevos comicios; una papeleta que todos los partidos van a «intentar conseguir», ha apuntado. La «alta volatilidad del voto» es otro factor que va a influir según Rodríguez. «En diciembre, el 41,6% de los electores no sabían a quién votar. Por eso, y aunque digan que no es importante, la campaña va a ser decisiva», ha explicado. En su opinión, en las pasadas elecciones, los discursos estuvieron marcados por la «corrupción» y «el malestar ciudadano», ahora la percepción es que «el 26-J es una segunda vuelta, por lo que la clave es “¿quién queremos que forme Gobierno?”». Algo que ha hecho que en esta campaña electoral los partidos busquen «robar el voto».

«Podemos ha vuelto a establecer las reglas del juego y todos los partidos han entrado en el tablero»
Roberto Rodríguez

Así, con esta nueva estrategia, el principal damnificado es el PSOE, tal y como señala Rodríguez. Este experto apunta que Podemos ha vuelto a establecer las reglas del juego –como ya hizo en el 20-D– y «todos los partidos han entrado en el tablero». «Podemos ha dado la vuelta a la imagen que tenía tras el debate de investidura y sigue en ese objetivo de acabar con el PSOE», según comenta. Un juego en el que la polarización se ha convertido en el eje de los discursos de cada partido y Pedro Sánchez vuelve a levantar la bandera del «cambio», algo que para Rodríguez hace que vaya «por detrás, porque se ha visto sobrepasado y ha entrado en ese ese relato impuesto» por la formación morada.

«El PSOE se enfrenta a dos dificultades. Siempre contaba con el voto útil que, históricamente, ha castigado a Izquierda Unida. Ahora, con Unidos Podemos, el votante de IU se reafirma y ve en estas elecciones la primera ocasión de que su voto no se diluya. Por otro lado, se enfrenta a un problema de liderazgo. En 1993 y 1996, cuando el PSOE se encontraba en una crisis interna, Felipe González fue votado porque la gente confiaba en él. La confianza en el líder valió más que la confianza en el partido, y eso no se da ahora. Deben hacer autocrítica y ver qué pasa con el liderazgo de Pedro Sánchez porque la imagen de división está castigando a los socialistas», ha explicado este experto.

Estrategias definidas

Respecto al resto de partidos han señalado que tanto PP como Podemos tienen bien definida su estrategia, y la tónica general de los cuatro partidos mayoritarios será la de « vender y humanizar al candidato».

Estos expertos señalan que en las filas populares se han agarrado a una «estrategia de esperar» con la que buscan el «voto anti-candidato». Asimismo su figura de partido «contra el caos populista» busca recuperar votos de Ciudadanos, han especificado estos expertos. Precisamente Ciudadanos es otra de las incertidumbres para Rico. «Buscaron superar al bipartidismo con un discurso ambivalente y tecnócrata, y eso fue castigado. Ahora están buscando no repetir ese error y usar la retórica para simplificar su discurso y que salga en los medios», ha valorado Rico. Algo que persiguen con gestos como el viaje a Venezuela de Albert Rivera o el inicio de campaña agresivo contra Podemos; una estrategia que, debido a la poca ofensiva en el 20-D –algo que desde la formación naranja reconocen que fue un error–, pretende « no volver a legitimar» al partido de Iglesias, concluye Rodríguez.

Unas elecciones de difícil predicción con un mapa político en el bipartidismo ha sobrevivido al 20-D, según estos especialistas. Un ecosistema en el que el sistema de partidos puede ser renovado en función de los resultados de unos comicios en los que los pasos de cada formación pueden marcar el devenir de cada escaño, pero en los que, a pesar de tener «una segunda oportunidad» nadie parece tener la certeza de lo que pasará en las urnas.