Francisco Granados, en la Asamblea de Madrid por videoconferencia
Francisco Granados, en la Asamblea de Madrid por videoconferencia - EFE
Los whatsapp de la trama

El «conseguidor» de la Púnica De Pedro, a Francisco Granados: «Paco, estoy para lo que necesites»

El intercambio de mensajes, incorporados al sumario de la investigación a la Púnica, muestra las relaciones fluidas del empresario de internet Alejandro De Pedro con el poder

MadridActualizado:

Los contactos de Alejandro De Pedro, un empresario dedicado a trabajos de reputación digital y considerado un «conseguidor» de la trama Púnica, crecieron como la espuma entre el mundo de los poderosos: los políticos y empresarios. Mensajes intercambiados por teléfono móvil a través de la red social Whatsapp, incorporados al sumario de la investigación y a los que accedió ABC, muestran su trato personal con sus clientes. Entre ellos, el propio Francisco Granados, antiguo secretario general del Partido Popular de Madrid y el único encarcelado de la Púnica, considerado su cabecilla. Pero también se intercambió mensajes, cordiales y de trabajo, con Eduardo Zaplana o Lucía Figar, entre otros interlocutores.

«Una cosita, tengo que ir esta semana a Estepona, Zaplana me ha puesto una reunión en casa de Aznar jueves o viernes, no lo tengo aún cerrado. Le he comentado a David de vernos para comer o cenar con Donato si os apetece», escribía De Pedro a Granados. Era el 20 de agosto de 2013, más de un año antes de que estallara el caso y se destapara una supuesta trama de corrupción local y regional, investigada por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco. «Hecho. Dime cuando vengas. Abrazo», respondía Granados, que en otros comentarios intercambiados demuestra una relación fluida y de confianza con el «conseguidor».

El 15 de enero de 2014, ambos quedaron para comer. «Tienes lío mañana para comer?», le cuestionó el empresario al antiguo número dos de Esperanza Aguirre. «Ok, comemos. Hablamos mañana», fue la contestación de Granados, a lo que De Pedro respondió con alegría por tener un motivo para esquivar una comida con el entonces ministro de Industria, Energía y Turismo José Manuel Soria. «De pm macho así tengo al excusa y no voy a una comida con el ministro Soria, pedazo rollo». «Hecho», añadió Granados. Al final se vieron en el local Club 31, en la calle madrileña de Alcalá.

Los mensajes continuaron. De Pedro insistió en pedir a Granados que le concertase una reunión con Miguel Ángel Gil, el vicepresidente del Atlético de Madrid. Su intención, según se desprende los mensajes intercambiados, era ofrecerle unos servicios que estaban teniendo éxito con el Real Madrid (para quien creó un portal de noticias). «Hola Alex. Miguel Ángel esta en la India y vuelve mañana. Esta muy complicado casi imposible pero lo intento. Abrazo», respondía el cabecilla de la trama. Después, el empresario desvela sus verdaderas intenciones: «Bueno lo q puedas, tengo el contrato de 100k paralizado con ellos y me vendría de perlas para desbloquear», escribía De Pedro a Granados el mismo día, según el sumario. Con el mismo tema de fondo, el «conseguidor» desvela que el Barcelona también llamó a su puerta, «para verles en dos semanas», escribía en un Whatsapp a Granados con fecha de 5 de junio.

También el 5 de junio, el «conseguidor» le preguntó a Granados si podían verse la semana siguiente con José Antonio, en referencia a su socio Alonso Conesa, exalcalde socialista de Cartagena. «Creo que nos puedes ayudar con temas y nosotros a ti con lo tuyo», expresa De Pedro al ex secretario general del PP de Madrid. «Ok. Dime cuando estás aquí y quedamos», respondió Granados. Esa cita se atrasó por los compromisos de ambos, que al final se vieron el 1 de julio en un restaurante en la calle madrileña de Juan Bravo, en una mesa reservada por Francisco Granados. «Se come bien ahí», anticipaba el hoy encarcelado.

Esa complicidad también salió a relucir antes, el 19 de febrero, cuando De Pedro le escribió: «Paco, sabes que estoy para lo que necesites y que tienes los diarios a tu diposición». «Gracias, Alex», respondía Granados, unos meses antes de que la Guardia Civil le arrestara, en octubre de 2014, cuando se destapó la trama.

Otro mensaje refleja la preocupación de Granados al conocer que continuaba teniendo una página web personal que en teoría había ordenado cerrar. «Me dicen que sigo teniendo página web. Te entendí que ya no. Lo puedes mirar cuando tengas un momento?», cuestiona Granados.

Según los informes del sumario, De Pedro también se escribió con cierta frecuencia con Zaplana, que fue ministro con José María Aznar. El 17 de diciembre de 2014, Zaplana decía a De Pedro: «Estoy verdaderamente preocupado en la imagen de Ana, el ataque desde que la conocí se ha incrementado considerablemente y tengo sospechas de que viene parte de dentro, si hay que actuar cada vez es más difícil». Por Ana, Zaplana se refería a Ana Botella, entonces alcaldesa de Madrid. En sus respuestas, el «conseguidor» trató además de que Zaplana le concertase un encuentro con Alberto Fabra, quien en las fechas de los mensajes presidía la Generalitat valenciana.

Los investigadores acusan a De Pedro –que actuaba a través de las empresas Eico y Madiva– de siete delitos, entre ellos el de organización criminal. Las ilegalidades existirían en estos negocios (tanto por parte de De Pedro, como por parte de los políticos que contrataron sus servicios) si los trabajos de reputación digital privados, dirigidos a mejorar la imagen pública del político en cuestión, se sufragaron a cargo de las cuentas públicas, fingiendo que cubrían campañas para organismos públicos.