Agentes de la Guardia Civil en el lugar donde un voluntario halló el cuerpo de la joven - Alberto Díaz/ VÍDEO: ATLAS

El cadáver de Laura Luelmo estaba tapado con ramas en una zona donde ya se buscó

A la joven le faltaba ropa; el cuerpo se halló a varios kilómetros de donde posicionó su móvil por última vez

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M. ROSA FONT
HUELVAActualizado:

A primera hora de la mañana, en el centro de control instalado en El Campillo (Huelva) se organizaron y distribuyeron las patrullas para escudriñar pozos, grutas y cuevas en un nuevo día de búsqueda de Laura Luelmo, la profesora de 26 años natural de Zamora, desaparecida desde el miércoles en la provincia de Huelva.

Cinco días en paradero desconocido, como si a Laura se la hubiera tragado la tierra que pisó por primera vez a comienzos de este diciembre, cuando llegó a la zona minera onubense para trabajar de profesora sustituta de plástica (este año había aprobado las oposiciones) en el Instituto Vázquez Díaz de Nerva. Salió a correr de su casa recién alquilada en El Campillo y cuatro horas después su móvil posicionó a 9 kilómetros. Después, silencio.

Efectivos policiales, con el apoyo de grupos de ciudadanos, llevaban rastreando algunas horas cuando el tiempo se paró en seco, de la forma más brusca: en una zona conocida como la Mimbrera, a unos 4 kilómetros del pueblo que Laura Luelmo había convertido en su casa en pocos días. A las doce de la mañana un voluntario que participaba en la búsqueda llamó al centro operativo porque había encontrado unas prendas. A 200 metros, próximo a un camino, estaba el cádaver de Laura Luelmo, boca abajo y tapado con ramas. Fuentes próximas a la investigación consultadas por ABC indicaron que a la joven, que salió en la tarde del miércoles con atuendo deportivo, las llaves y el móvil, le faltaba ropa.

Conmoción en El Campillo

El hallazgo congeló el pueblo. Voluntarios de Protección Civil y ciudadanos rompían en llanto, efectivos policiales que venían trabajando apenas sin descanso en los últimos días se abrazaban. Después, llegó el silencio y la conmoción.

Desde la Delegación del Gobierno en Andalucía, su responsable, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, trasladaba «el cariño» a la familia de Laura y pedía respeto para la misma, sin confirmación oficial en las primeras horas de que se tratara de la joven zamorana. La identificación quedaba pendiente de las pruebas científicas pero se daba por veraz en cada rincón, en las instituciones y fuerzas policiales, encabezadas por la UCO, el peor de los desenlaces posibles de una desaparición, la de Laura, que ha puesto en guardia a Huelva y Andalucía y ha creado una oleada de solidaridad.

A primera hora de la tarde, llegaban las noticias oficiales, la plena identificación de la profesora por sus rasgos físicos y algún tatuaje en el cuerpo de la chica, identificación que ya se hizo con la juez de guardia de Valverde del Camino (Primera Instancia e Instrucción 1) en el lugar, acordonado y blindado.

Sobre las 19.00 horas, los servicios funerarios trasladados a la zona del hallazgo se llevaban el cuerpo sin vida de Laura Luelmo al Instituto de Medicina Legal (IML) de Huelva, donde los forenses practicarán la autopsia para determinar las causas y circunstancias de la muerte de la joven.

La autoridad judicial había llegado a la zona después de que desembarcara en El Campillo, a bordo de un helicóptero, el grupo de expertos de Criminalística envíado desde Madrid para arrancar las investigaciones justo en el lugar en que fue descubierto el cuerpo sin vida de la profesora.

Los especialistas pertenecientes al Equipo Central de Inspeccione Oculares (ECIO) de la Guardia Civil se trasladaron a la Mimbrera para la investigación en el terreno y toma de muestras que permitan dar luz a la desaparición y muerte de la chica. A la caída de la noche, los expertos continuaban trabajando bajo luz artificial.

A través de las redes sociales, la persona que dio el aviso del hallazgo a primera hora de la tarde a la Guardia Civil, a través de una llamada de teléfono sobre las 12.00 horas, tras encontrarse con el cuerpo, ha relatado la experiencia vivida. «El día más amargo como voluntario ha sido hoy», lamentaba Robert Da Gracia, voluntario de Cruz Roja en Cortegana.

En su testimonio relata que llegó tarde a la reunión de coordinación de la mañana, cuando se venían distribuyendo los efectivos por zonas para la búsqueda, de modo que se dirigió al coordinador de Protección Civil para ofrecerse a colaborar. Desde la coordinación del dispositivo se le indicó la zona a la que debía dirigirse, en la que se encontraban el resto de compañeros, y se perdió –afirma en su relato–, por lo que decidió dejar el coche en un camino y continuar a pie.

En un primer momento, se encontró con un agente de la Guardia Civil y otra de la Policía Nacional, ambos voluntarios, y cambió de camino con el objetivo de aumentar así la zona de búsqueda. «Dejé el coche en un camino y salí solo a abarcar más terreno y seguí mirando concienzudamente cualquier alteración en los arbustos y terrenos, como ya hiciera en otro caso de desaparición años atrás en Moguer. Avisé a la Guardia Civil –afirma– por encontrar ropa».

Peinado por voluntarios

A continuación, paró una patrulla del Seprona y «uno de ellos, vecino de El Campillo, confirmó lo que nadie deseaba, temblores, lágrimas, ira....un final nunca deseado que dará descanso a familiares y tantos corazones que llevaban días sin parar de buscarla».

La alcaldesa de El Campillo, Susana Rivas, afirmaba que el lugar en el que ha producido el hallazgo fue peinado por batidas de voluntarios en días precedentes. Tras asistir a la familia de Laura Luelmo en las últimas horas, la regidora indicó que el paraje «no es de difícil acceso» y, de hecho, «es de los que se miró al principio con los voluntarios, es de los se tenía marcado», a lo que ha añadido que hay miembros de Medio Ambiente y de Protección civil que «dicen que ya habían pasado por ahí».

En este punto, ha asegurado desconocer más datos y la posibilidad de que el cuerpo haya sido trasladado a ese punto desde otro lugar. «Las pruebas esclarecerán lo que ha ocurrido».

Familiares de la joven profesora, que se trasladó a la provincia de Huelva para comenzar a dar clases el pasado 4 de diciembre en el Instituto Vázquez Díaz de Nerva, están recibiendo ayuda psicológica tanto por parte de la Guardia Civil como de la Junta de Andalucía. «Una vez que se ha confirmado, en un sitio lejos de su casa, había que acompañarlos y darles apoyo en un momento tan difícil», ha dicho Rivas. «No hay datos oficiales de la Guardia Civil, se nos ha dicho que es Laura y no tenemos más información».

Luto en los institutos

El Instituto Vázquez Díaz de Nerva, en el que la joven comenzó a trabajar el pasado 4 de diciembre suspendió las clases aunque mantendrá el centro abierto, sin docencia. A las 11 horas, ha convocado un acto de condolencia por el fallecimiento de Laura Luelmo y en apoyo a la familia de la profesora, mientras que un equipo de psicólogos estará a disposición de los escolares o profesores que requieran apoyo. El centro está consternado. Pese a que llevaba solo unos días en él como profesora, «estaba perfectamente integrada entre nosotros», explicó el director del instituto.

En Minas de Riotinto, bajo el lema «Ni una más, ni una menos» se ha convocado una concentración a las 18.00 horas en la Plaza del Minero y, en paralelo, hay una llamada para guardar un minuto de silencio a las 12.00 horas en todos los centros escolares en memoria de Laura y en señal de duelo por la joven profesora.