Una mujer vota en un colegio de Barcelona
Una mujer vota en un colegio de Barcelona - AFP

¿A quién beneficia la alta participación en las elecciones catalanas?

Lolicalides como L'Hospitalet del Llobregat y Cornellà del Llobregat, cantera de votos de C's, PSC y Catalunya en Comú, han incrementado su participación hasta en 7 puntos

D. C. / D. T.
BARCELONAActualizado:

Una de las grandes i ncógnitas de las Elecciones Catalanas del 21-D es la participación y como el hecho de que la votación coincida con un día laborable podría afectar a la misma. Todas las encuestas vaticinaban un récord de participación, algo que, a falta de datos definitivos, ha empezado a intuirse a las seis de la tarde, cuando el segundo avance arrojaba un porcentaje del 68%.

Un porcentaje que, sobre el terreno, se traduce en una subida generalizada en práticamente todos las provincias pero con una ligera ventaja en las zonas que se consideran tradicionalmente constitucionalistas. Una lectura similar a la que se hizo en 2015, cuando la participación se disparó para ser cita autonómica a cifras de generales, y que ganó el independentismo.

Así, mientras que en la provincia de Barcelona, la zonas tradicionalmente más impermeables al discurso independentista, la participación ha experimentado un crecimiento de cerca de 5 puntos, otros feudos más cercanos al soberanismo como Vic apenas han experimentado un crecimiento de un punto.

Con todo, algunos de los crecimientos más significativos hay que buscarlos en la zona metropolitana de Barcelona, cantera de votos de Ciudadanos, PSC y Catalunya en Comú, con subidas de casi 9 nueve puntos en Badia del Vallés, 7,2 en L'Hospitalet del Llobregat, cerca de 6 en Cornellà del Llobregat, un 7% en Santa Coloma de Gramanet o un 5% en Badalona. En el Prat del Llobregat, el crecimiento ha alcanzado nada menos que un 9,3% respecto a las elecciones de 2015.

Dentro de la ciudad de Barcelona, que también ha visto como su participación crecía por encima de los 5 puntos, uno de los crecimientos más significativos, sin embargos, hay que buscarlo en el barrio barcelonés de Sarrià-Sant Gervasi, donde a las seis de la tarde la participación ya alcanzaba el 73,39% de los votos frente al 65,93% de 2015.

En Lérida, uno de los bastiones socialistas más importantes, el crecimiento roza los 8 puntos (7,9%), mientras que en Arenys de Munt, donde se organizaron los primeros referéndums de independencia en 2009, la participación también ha subido por encima de los 3 puntos.

También Tarragona, otra de las provincias en las que el voto está más disputado, la participación ha crecido por encima de los 5 puntos, aunque bastiones del independentismo como la ciudad de Gerona, con 5 puntos más, también se suman a esta tendencia al alza.