Trump, durante un mitin en Oregon REUTERS

El millonario Trump pide ahora que los ricos paguen más impuestos

El candidato «de facto» republicano asegura que así quiere «proteger a la clase media»

JAVIER ANSORENA
CORRESPONSAL EN NUEVA YORKActualizado:

El último giro populista de Donald Trump podría ser el más efectivo: afecta al bolsillo de los estadounidenses. El multimillonario, con la candidatura del partido republicano ya asegurada, se ha puesto el traje de Robin Hood para decir que, si llega a la Casa Blanca, los ricos pagarán más para beneficiar a las clases medias.

La idea supone un cambio de rumbo del plan fiscal que presentó el pasado septiembre, en la línea de recorte de impuestos que favorecen los candidatos republicanos: su propuesta, además de bajadas impositivas para empresas y familias, incluía una caída del gravamen a los más ricos del 39,5% al 25%.

Ahora cambia su discurso: «Yo estoy dispuesto a pagar más y, sabes qué, los ricos también está dispuestos a pagar más», afirmó ayer en la cadena ABC. El multimillonario justificó el vuelco a su plan fiscal en que la propuesta inicial era un «concepto» sujeto a negociación (la misma con la que asegura que acabará con tratados comerciales que perjudican a EE.UU. o pondrá en su sitio a China y los países árabes). «Eso es lo que me gustaría conseguir. Pero, desde un punto de vista práctico, va a ser renegociado. Y yo creo que los impuestos de los ricos subirán algo».

En otra entrevista, en la NBC, explicó que su prioridad será rebajar los impuestos a la clase media y a las empresas. «Hay que proteger a la clase media. Los ricos probablemente tendrán que pagar más», insistió. También se mostró a favor de subir el salario mínimo. «No sé cómo la gente puede vivir con un salario de 7,25 dólares por hora». Pero apuntó que debería ser una decisión de los estados, no federal.

Brecha republicana

Son mensajes difíciles de escuchar en el partido republicano, donde la brecha provocada por la victoria arrolladora de Trump es cada vez más honda. Paul Ryan, el republicano de más alto rango en el Congreso, dijo esta semana que no estaba preparado para dar su apoyo al magnate en estos momentos (algo que ha empujado a Sarah Palin, ferviente seguidora de Trump, a apoyar al rival de Ryan en las primarias de Wisconsin para conservar su escaño).

Trump sabe que estas propuestas no le traerán amigos en el partido, pero que el mensaje calará bien en las clases medias republicanas descontentas con la caída de sus condiciones económicas, las mismas que le han aupado a la nominación del partido republicano.