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Eurocopa Francia 2016

Cuando el talento no es suficiente

Conte trabajó el día antes del partido casi tres horas los movimientos ideales para frenar a España, que pese a ensayar en dos sesiones aspectos tácticos volvió a ser incapaz de superar a un rival con tres centrales

Leonardo Bonucci, elegido mejor jugador del partido por la UEFA, exclamó exultante al recoger el galardón: «Hemos sido fieles a nuestro estilo, lucha y sacrificio pero también fútbol. Sabemos que no tenemos un gran talento. Necesitábamos hacer un equipo con una idea y Conte es un maestro en eso». Los futbolistas italianos tenían claro su plan pero España no lo advirtió. «La filosofía de juego de España no ha variado», explicaba el pasado viernes Giorgio Chiellini, a la postre verdugo de 'La Roja'. «La mayor diferencia respecto a la de otros años es que han encontrado un delantero centro. Hace cuatro años, estuvo Fábregas de falso nueve. No es fácil cambiar la filosofía de juego de un equipo como España. Sabemos lo que nos espera», destacó el central de la Juventus.

Una afirmación que adquiere otra dimensión cuando los españoles supieron que Antonio Conte tuvo a su equipo, la víspera del partido, 2 horas y 50 minutos trabajando sobre el césped los movimientos tácticos a practicar ante el cuadro de Vicente del Bosque, al que ya se le había atragantado el 3-5-2 frente a Holanda y Chile pero que no mejoró con su última sesión táctica en el césped del Marcel Gaillard de algo más de media hora. «Sabíamos que nos enfrentábamos a un equipo extraordinario, pero las ideas y la fe también pueden vencer al talento. Llevo muchos años trabajando en el fútbol y sé que si haces un buen trabajo táctico y estratégico, y puedes convencer a tus jugadores de que la fórmula les puede llevar a grandes cosas, entonces puedes esperar más victorias que derrotas. España es una selección de una gran calidad técnica y de un talento innegable, pero Italia es más un equipo que una selección. Los muchachos hicieron un gran trabajo. Mostramos que Italia no es catenaccio. Tenemos nuestra idea y la llevamos a cabo con eficacia y solidaridad. Sabemos lo que tiene que hacer cada uno», decía orgulloso Conte después de que Italia, como hiciera cuando él era jugador en 1994, volviese a amargar a España en una gran competición.

Con la agresividad por bandera, la 'Nazionale' presionaba a De Gea cuando sacaba la pelota, por lo que 'La Roja' acabó mandando siempre pelotazos en largo hacia Morata, incapaz de hacer nada con ellos ante Barzagli y Bonucci, que comenzaban el juego de manera sencilla pero siempre del mismo modo aprovechando los movimientos sistemáticos de Eder y Pelle. No había segunda jugada para España, ni tampoco juego por dentro, ya que Pelle se incrustó delante de Busquets: le taponaba la salida y prolongaba el juego. «Italia está siendo Italia, muy bien trabajada, un equipo con todas las de la ley. Sin grandes nombres pero saben muy bien a lo que juegan, lo tienen claro», explicaba con cierta envidia Gerard Piqué a los medios de comunicación en la zona mixta del Stade de France. Italia, aunque hizo más faltas (19 a 13) y tuvo menor posesión (42% frente a 58%), disparó más entre los tres palos (7 por 5 españoles) con dos intentos menos (11 a 13).

«Hacen automáticamente lo mismo»

Nolito no ocultó que 'La Roja' esperaba «otro tipo de partido, a veces cambia respecto a lo que puedes tener imaginado. Las situaciones son distintas a las que piensas. La gente está jodida, sinceramente. Sabíamos que defensivamente eran fuertes y si encima se adelantan, después meterles un gol...», explicaba el futbolista del Celta, que no restó méritos a lo completado por sus rivales en el césped. «Ellos son potentes, no hacen un fútbol muy vistoso pero tienen dos delanteros que son buenos. Están muy trabajados, casi siempre hacen automáticamente lo mismo. Los laterales y los mediocentros se metían a banda, la cogían y la pegaban a la primera, tanto uno como otro. Uno la paraba si no lo tenía cerca o la peinaba para que la corriese», detalló uno de los futbolistas que menos pudo participar dentro del área, su fuerte en su juego.

En el bando rival los futbolistas italianos, con un traje oficial que mezclaba vaqueros y camisa, salían sonrientes tras aplicar el plan previsto. «Antes del partido me tocó hablar a mis compañeros. Les dije que era un partido para poner todo el corazón en el césped. Eso nos ha hecho a todos mejores para eliminar a España», explicaba un Emanuele Giacherini que ya fue una pesadilla en el amistoso de Udine. La selección tenía presente el recuerdo de aquel duelo de marzo, sabía que debía mejorar mucho y no se puede decir que no lo intentara, pero quizá no lo hizo lo suficiente. Del Bosque, que concedió día libre a los internacionales tras la derrota ante Croacia, trabajó varias jornadas la táctica (sábado y domingo) pero sin que a los internacionales les quedase más claro el plan. Las sensaciones al descanso eran igual de malas que en Maracaná contra Chile en el Mundial, aunque entonces el resultado era casi insuperable (0-2). «Italia se metió atrás con este sistema de línea de 5 al que nos hemos enfrentado que nos ha costado mucho. No porque no estuviese trabajado ni pensado, ni hablado. Estaba previsto por parte de todos, no nos salen bien las cosas contra equipos con ese tipo de sistema y habrá que mejorarlo en el futuro», reconoció Juanfran.

Estilo menos efectivo

El lateral rojiblanco hizo posteriormente un resumen clarificador de lo sucedido. «En la gran mayoría del partido han sido mejores. En la primera parte nos han superado con el sistema suyo, no hemos sabido contrarrestarlo con el tema de la presión y nos creaban muchas ocasiones de forma sistemática... Ellos lo tienen todo muy controlado y muy trabajado. Hemos empujado en la segunda parte y ellos han tenido esa efectividad. Tienen un grandísimo equipo, hacen muy bien las cosas, un grandísimo entrenador y darles la enhorabuena», reconoció el alicantino.

Andrés Iniesta, por su parte, optó por la autocrítica. «Ellos han estado más eficaces en los momentos puntuales y nos han superado. En la primera parte hemos estado muy pendientes de lo que estaban haciendo ellos. En la segunda hemos sido nosotros y así teníamos que haber salido al principio. Nos hemos equivocado», dijo tras explicar que la selección estaba mejor con dos delanteros, hasta el cambio de Morata, frente a los tres centrales.

En cualquier caso, en el seno del grupo se asume que España debe aprender de ello. «Normalmente para ganar España necesita ser mucho mejor que el rival y no ha sido el caso. El estilo de juego en el que creíamos ya no es tan efectivo, es algo que debemos reflexionar. Si de algo nos sirve la eliminación es para ponernos en nuestro sitio», resumió Piqué. Veremos si después de esta eliminación España añade algo más al talento, ese que le permitió reinar en Europa durante los últimos 2.920 días.

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