La joven Patricia Camarada posa con el primer ejemplar de «Harry Potter y el legado maldito», en la librería Lello - FP

Locos por Harry Potter

El lanzamiento mundial del octavo volumen de la saga colapsa el centro de Oporto, en cuya librería Lello se inspiró J. K. Rowling

Enviado especial a OportoActualizado:

La librería Lello ha convertido la segunda ciudad portuguesa en lugar de «peregrinación» para los miles de fans de Harry Potter. De manera que el colapso estaba asegurado en la Rua das Carmelitas durante la presentación mundial en Oporto del volumen número ocho de la saga, «Harry Potter y el legado maldito».

La noche y la madrugada vivieron un aluvión de visitantes en los alrededores del edificio neogótico, donde se inauguró el local en 1906. El tráfico se cortó y la policía realizó un despliegue especial para que el acontecimiento se desarrollara sin problemas.

El nuevo libro presenta una gran diferencia respecto a los anteriores: no se trata de una novela, sino del guión del montaje teatral homónimo que acaba de llegar a los escenarios del West End londinense bajo la dirección de John Tiffany.

La dramaturgia ha corrido a cargo de Jack Thorne, sobre una historia –cómo no- de J. K. Rowling que ofrece un salto en el tiempo y nos muestra a un Harry Potter maduro que debe hacer frente a la paternidad sin perder de vista la magia.

José Manuel Lello, descendiente de la familia que puso en pie la espectacular librería que inspiró a la autora, confirmó a ABC que la tirada inicial prevista «in situ» ascendía a 6.000 ejemplares, aunque el incesante flujo de gente pudo hacer que la cifra se disparase y tuvieran que recurrir al ‘stock’ almacenado por si acaso.

Y eso que sólo podía adquirirse en inglés porque no hay fecha todavía para su edición en portugués. En cambio, ya se sabe que el libro estará disponible en España a finales de septiembre a través de la editorial Salamandra.

Presentación en la Librería Lello

Este precioso hogar de letras se engalanó para la ocasión, en medio de un trasiego de lugareños y turistas encantados de beber los refrescos que les ofrecían los voluntarios al tiempo que aguardaban la medianoche.

Y por fin llegó el momento. Se abrieron las puertas y se desató la locura entre aplausos y gritos. Las brujas y magos no podían más de impaciencia con los 25,50 euros preparados para la ocasión. Eso sí, con riguroso orden de llegada, que por algo se había establecido un feudo anexo para realizar el prepago y entregar el resguardo que acreditaba la transacción en Lello, en plan «yo-estuve-allí» y «yo-me-hice-con-el-ejemplar-en-el-mismo-sitio-donde-mi-escritora-favorita-encontrrró-sus-musas».

Un sello alusivo elevado a la categoría de marketing efectivo por la dirección de la librería, tan frecuentada con asiduidad que ni siquiera descienden las colas en la entrada pese a que cobran tres euros por el acceso desde hace un año (deducibles en caso de pasar por caja en el interior).

Los residentes a las afueras de Oporto vieron cómo se les facilitaba el transporte, pues el Metro funcionó excepcionalmente durante toda la noche.

La hora para conciliar el sueño se retrasó con gusto y las tiendas de la zona quisieron sumarse al carro manteniéndose abiertas hasta muy tarde.

La cuesta hacia arriba desde la Avenida de Aliados echaba chispas y la cercana plaza de la Universidad también. Además, a la vuelta de la esquina se ubica una de las calles más animadas de la ciudad, llamada Galería de París.

Velada fresca para activar la fantasía, con los chavales prestos a enarbolar en una mano su inseparable monopatín y en la otra su copia de «Harry Potter y el legado maldito». Es el signo de los tiempos, unido evidentemente al mar de teléfonos móviles de última generación para retratar lo que acontecía.

Ya lo viene siendo desde que el fenómeno literario comenzó a desbordarse, pero ahora Oporto refuerza su posición como capital internacional de la saga.

La ilusión parecía no tener fin, así que no resultaba extraño escuchar conversaciones donde los jóvenes (y no tanto) expresaban su anhelo por desplazarse a Londres para ver en el Teatro Palace la pieza teatral que ha reavivado toda esta llama.

Pero el colapso también llega al West End, y ya no quedan localidades a la venta más que para diciembre de 2017, como pronto. Otro síntoma de que esta trama alcanza un grado de «mainstream» inimaginable si tenemos en cuenta los cánones de consumo habituales.

Posible llegada a Broadway

Al parecer, los productores del montaje planean cruzar el Océano Atlántico para levantar el telón en la meca de Broadway, pero deberá ser con un reparto local porque los actores que intervienen a orillas del Támesis estarán ocupados en Londres durante varios años, a juzgar por el frenético ritmo que se aprecia en las taquillas.

Los ansiosos devotos de Potter no dudan en lanzarse a engullir el manjar que se les pone a pedir de boca y disfrutan de la evolución argumental, que se detiene 19 años después de la Batalla de Hogwarts, donde cayó derrotado Lord Voldemort.

La premisa de esta secuela pone los dientes largos a cualquier fan que se precie: «Ser Harry Potter nunca ha sido tarea fácil. Menos aún desde que se ha convertido en un atareadísimo empleado del Ministerio de Magia, un hombre casado y padre de tres hijos».

Más aún: «Si Harry planta cara a un pasado que se resiste a quedar atrás, su hijo menor, Albus Severus, ha de luchar contra el peso de una herencia familiar de la que él nunca ha querido saber nada. Cuando el destino conecte el pasado con el presente, padre e hijo deberán afrontar una verdad muy incómoda: a veces, la oscuridad surge de los lugares más insospechados».

Y todo mientras los paladares afilan sus ávidas garras para degustar la nueva película de la saga, «Animales fantásticos y dónde encontrarlos», con David Yates detrás de las cámaras y un camino de rosas de aquí a su estreno, previsto para el próximo mes de noviembre.

Basado en el libro homónimo de J. K. Rowling sobre las criaturas mágicas del «planeta Potter», el largometraje promete batir todos los récords, incluyendo el mercado norteamericano, igualmente rendido a los pies de esta historia de corte europeo pero narrativa universal.

Mucho más justo cuando se acaba de desvelar un tráiler de dos minutos que no hace sino abrir todavía más el apetito de los fieles seguidores, a los que en absoluto les importa pasar una noche en vela con tal de garantizarse un lugar entre los primeros que se sumergen en este maremágnum literario para el que han tenido que esperar nueve años desde «Las reliquias de la muerte».