José Calvo Poyato en la presentación de su última novela
José Calvo Poyato en la presentación de su última novela - Álvaro Carmona
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«El último tesoro visigodo», el regalo de José Calvo Poyato

El escritor cordobés entremezcla en su última propuesta dos momentos, la época visigoda y el siglo XIX, en una trama que combina con sabiduría la novela histórica y el «thriller»

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Si hay en España, dentro del auge que ha adquirido la novela histórica, un autor significativo, ese es José Calvo Poyato (Cabra, Córdoba, 1951) que con títulos como «La Biblia negra», «El hechizo del Rey», «Jaque a la Reina», «El manuscrito de Calderón», «El sueño de Hipatia» o «El espía del Rey» ha conseguido un éxito de público abrumador. La razón quizá estribe en que Calvo Poyato tiene un agudo sentido de la oportunidad para incidir en una época determinada cuando intuye que el público puede estar interesado por ella, caso de «El sueño de Hipatia», aliado a una escritura clara, de eficacia probada y un sentido de la estructura narrativa muy agudo, amén de la exhaustiva información que aportan sus novelas sobre el período que trata, donde las tramas adquieren una complejidad muy alejada de los argumentos planos de muchas de las narraciones que pueblan el género.

«El último tesoro visigodo», por ejemplo, se centra en el Tesoro de Guarrazar, cuyas coronas votivas pueden verse en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, que fue objeto de deseo desde prácticamente su descubrimiento en 1858 y que produjo fricciones diplomáticas entre el Gobierno de Isabel II y el de Luis Napoleón y Eugenia de Montijo. La novela de Calvo Poyato se desarrolla en dos épocas históricas, la del reino visigodo en los tiempos de Rodrigo y, por otro lado, en los avatares que hicieron que lámparas y cruces de dicho tesoro aparecieran en Francia y fueran motivo de malestar entre los Gobiernos de España y Francia. En la novela, Calvo Poyato mezcla verdad histórica con ficción de una manera ajustada, precisa, y deja que personajes reales, como el historiador José Amador de los Ríos, el diamantista José Navarro o el militar francés Adolf Hérouart se combinen en feliz armonía con personajes de ficción, como Martina Vicentelo, el joyero Valcárcel y el inspector Collantes.

Riqueza enterrada

En la parte que corresponde a los años de Rodrigo, el lector asiste a los acontecimientos que desencadenó la llegada de los musulmanes, y a la estrategia militar que enfrentó a los invasores y a los visigodos en la batalla de Guadalete o de la Janda y cómo se ocultaron los tesoros para que no cayeran en manos musulmanas.

Esta parte sirve de preparación adecuada para que el lector entienda la importancia enorme del descubrimiento de este tesoro, pues se trataba de una estrategia que se siguió a lo largo de toda la geografía ocupada por los visigodos y que nos da idea de lo que debió de ser la riqueza enterrada. Cada país posee su mito de los tesoros ocultos pero esos mitos deben mucho a la realidad. Si se dice que el famoso oro del Rin de los Nibelungos era, en realidad, un tesoro oculto por los romanos cuando estos tuvieron que abandonar tierras germanas, en España ese origen fue el de los tesoros visigodos.

Búsqueda enloquecida

Perfecto prólogo para que, posteriormente, nos traslademos a agosto de 1858, cuando Francisco Morales y María Pérez, regresaban con su hija Escolástica de Toledo a Guadamur, y a ésta le entraron ganas de orinar en el lugar que entonces se llamaba la Fuente de Guarrazar. Allí, Escolástica descubrió algo que brillaba en el suelo sin ser muy conscientes de lo que acababan de encontrar, efecto que produjo una enloquecida fiebre por buscar tesoros por toda la comarca y que alertó a la Real Academia de la Historia por la absoluta falta de leyes respecto a la preservación del patrimonio artístico y que, finalmente, hizo que se promoviera la construcción de un museo que albergase las piezas más importantes del patrimonio artístico de la nación.

Ni que decir tiene que la novela te atrapa, y se lee con la apremiante necesidad de llegar hasta el final y saber de... La obra mezcla el género histórico con la frenética trama del «thriller» de manera sabia, con talento.