El escritor inglés afincado en Estados Unidos Neil Gaiman
El escritor inglés afincado en Estados Unidos Neil Gaiman
LIBROS

«Mitos nórdicos», Neil Gaiman y los dioses germánicos

Hiperpopular y superventas, Gaiman vuelve a cautivar a sus fans con los «Mitos nórdicos» y sus aventuras

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De Neil Gaiman podemos decir muchas cosas y todas buenas. Ahora está trascendiendo al gran público su escritura, pues hay una serie de televisión muy vista en todas partes sobre su excepcional novela «American Gods». Y no es que fuese, ni mucho menos, un desconocido antes de la emisión de esa serie, pues se había hecho famoso como guionista de uno de los mejores «comic books» de todos los tiempos, y estoy hablando de «Sandman», un hito en el tebeo contemporáneo. Gaiman nació en Portchester, Inglaterra, en 1960, y vive en los Estados Unidos desde 1992. Además de excelente guionista de cómics y de novelista genial, el autor de «American Gods» es un enamorado de todas las mitologías urdidas por la mente humana para sobrevivir en este valle de lágrimas, y especialmente de la mitología germánica, conservada sobre todo en textos medievales de los germanos del norte, o sea, de los escandinavos, quienes, desde la «Edda poética» hasta la «Edda en prosa» de Snorri Sturluson, codificaron dicha mitología, la misma que nos vuelve a contar, de forma brillantísima, Neil Gaiman en estos «Mitos nórdicos».

Reserva mítica

Coincido con Gaiman en su pasión por los mitos germánicos, que, junto con los grecorromanos y los indios, son la reserva mítica más fascinante que se ha sacado de la manga la humanidad para hacer del tránsito por la vida un viaje soportable. Sin salir del ámbito germánico, criaturas como Odín, Thor, Loki, Freya o Bálder forman parte de nuestra familia arquetípica, de la misma manera que Zeus, Hermes, Apolo, Atenea o Afrodita convocan en nosotros imágenes, actitudes y aptitudes que nos ayudan a iluminar la senda oscura de nuestra ignorancia abisal. La clava de Heracles y el martillo de Thor (se llama Mjollnir y fue fabricado por Eitri, mientras Brokk accionaba el fuelle) son las armas de destrucción masiva que alivian nuestro desamparo, y es precisamente el mertillo Mjollnir el motivo de cubierta del libro de Gaiman.

En «Mitos nórdicos» se nos cuenta, en el estilo burbujeante e hipersugestivo de su autor, las aventuras de los dioses aesir y de los dioses vanir, los dos pilares antagónicos sobre los que se asienta el panteón escandinavo y que acaban armonizándose cuando los vanir se fueron a vivir a Ásgard con los aesir, o sea, con Thor, Odín, Loki y compañía. Sobresalen por su interés aventurero las hazañas de Thor en el país de los gigantes, que, como en el ámbito griego, eran los adversarios primigenios de los dioses. No en vano confiesa Gaiman que su primer contacto con los mitos germánicos tuvo lugar al enfrentarse por primera vez con un tebeo de «The Mighty Thor», el personaje de la Marvel creado por los también mitológicos Jack Kirby y Stan Lee en los años 60.

Si quieren ustedes adentrarse en la mitología germánica de la mano de uno de los mejores narradores, no dejen de leer «Mitos nórdicos». En algún lugar escribí que en Gaiman confluían nombres propios tan admirados por mí como Lovecraft, Arthur Machen, Wodehouse, Shakespeare y Quentin Tarantino. Añadan en esta ocasión a Snorri y al anónimo autor de la «Edda poética» y el cóctel estará completo.