Francesc Orella como el profesor Merlí
Francesc Orella como el profesor Merlí
SERIES DE TV

Merlí: Filosofía contra la ignorancia

«Merlí» es una serie escolar rompedora, sin moralina, que convierte a un profesor de filosofía en un maestro de la vida

MADRIDActualizado:

Cuando los medios de comunicación no intentan adoctrinar son mucho más eficaces. El arte siempre es superior a la propaganda. Quizá sorprenda a algunos que la televisión autonómica catalana haya emitido durante tres años una serie cuyo propósito principal es defender el pensamiento libre. Héctor Lozano («La Riera», «Ventdelplà») es el valiente creador de la historia. Si Spielberg convirtió en héroe a un arqueólogo, aquí el protagonista es un profesor de filosofía. Más difícil todavía. La apuesta supera en riesgo otras series catalanas tan notables como «Infidels», «Pulseras rojas» y «Citas».

Rompedora en muchos aspectos

Más allá del valor del planteamiento, «Merlí» es una serie rompedora en muchos aspectos. Además de apostar por una de las asignaturas más castigadas en los planes de estudio modernos, el protagonista no es un tipo intachable que logra el milagro de implicar a sus alumnos. Esa trama es buena, pero ya la conocemos. Francesc Orella, que da vida al profesor Merlí Bergeron, tampoco va de Robin Williams en «El club de los poetas muertos». Su personaje puede caer antipático, es chulo, pendenciero, egoísta... y a la vez un maestro que sabe transmitir sus conocimientos, la pasión por aprender, el deseo de vivir.

Como serie escolar, tampoco estamos ante un caso corriente. Los problemas de los chavales son actuales y están resueltos sin moralina ni exceso de dramatismo. La corrección política no estropea la veracidad. Tampoco es la típica serie de instituto en la que los guionistas buscan desesperados llamar la atención con sucesos espectaculares. La mano de Eduard Cortés en la dirección también se nota.

Los problemas de los chavales son actuales y están resueltos sin moralina ni exceso de dramatismo. La corrección política no estropea la veracidad

Los actores adultos están estupendos y los jóvenes no resultan menos creíbles. Hasta los padres están perfectamente retratados. Pere Ponce, Pau Durá, Marta Marco, Ana María Barbany, David Solans y el resto del reparto crean un pequeño universo de verosimilitud rara vez conseguido cuando se trata de reflejar el mundo de la enseñanza. Que la música de la cabecera sea de Rimski-Korsakov y que los capítulos lleven títulos de grandes filósofos en una serie de éxito (Platón, Schopenhauer, Epicuro...) demuestra que no es imprescindible recurrir a las fórmulas de siempre para llegar al público.

La Sexta emitió la primera temporada doblada, pero luego parece que tiró la toalla. Los espectadores de toda España e incluso de otros países pueden recuperar los tres cursos de «Merlí» en Netflix, doblada o en versión original, con o sin subtítulos. Es mejor que hacer el Bachillerato. No hay noticias de una cuarta temporada. Es una lástima que se puede corregir todavía. Y sobre todo, disfrutemos las tres primeras y ya tendremos tiempo de lamentarnos.