Loreena McKennitt
Loreena McKennitt - Richard Haughton
MÚSICA

Loreena McKennitt: «La cultura española me impresiona mucho»

La gran renovadora de la música celta y de las músicas del mundo habla de su nuevo disco, «Lost Souls»

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Con Lost Souls, la canadiense Loreena Mc-Kennitt acaba de publicar su primer álbum con composiciones originales desde 2006. La música de McKennitt abarca una riqueza cultural pocas veces vista en la música popular contemporánea. Con más más de catorce millones de álbumes vendidos en todo el mundo, ha consiguido discos de oro y platino en quince países de cuatro continentes. Entre sus próximos compromisos está una gira que la llevará a recorrer el mundo, España incluida, durante los próximos dos años.

¿Cuál es la influencia española en su nuevo disco? Porque la primera canción se llama «Spanish Guitars and Night Plazas» y hay también una guitarra española en «A Hundred Wishes».

La primera vez que vine a España fue en febrero de 1992 desde Canadá y estuve algo más de dos semanas en diferentes ciudades. Me vi envuelta en un espectro de una enorme intensidad en todos los aspectos de la cultura española: la música, la comida, también la arquitectura… Me impresionó mucho.

Hay otra canción, «Sun, Moon and Stars» que tiene un ritmo que recuerda la zambra. ¿Es posible que haya influencia de la música árabe o del flamenco en esta canción?

Reconozco que no soy una experta pero me encanta investigar en diferentes formas de expresión musical, en este caso de la región mediterránea, aunque las modifico. Es algo similar a lo que ocurre con la música celta, de Irlanda o Escocia, que tanto me han servido de inspiración. Mi objetivo con esta pieza fue mostrar mi respeto acerca del conocimiento ancestral de aquellos navegantes que se guiaban en la noche por el curso de las estrellas. Eso era mucho antes de la aparición del GPS.

Suele en sus discos utilizar poemas. ¿Qué lugar tiene la poesía en su inspiración?

Pienso que las letras no son la mayor de mis habilidades, y esta es la razón de que haya puesto la poesía al servicio de una idea, pero en todos los casos lo que he querido es conectar al público con alguna vieja tradición, porque la verdad es que no hay mucha gente que lea este tipo de historias o poemas antiguos. Mi música sirve de soporte para estos increíbles poemas, ya sean de San Juan de la Cruz, John Keats o de Shakespeare.

Da la impresión de que en muchas de sus canciones salta del pasado al presente. ¿Hay una meditación que relativiza el tiempo en su música?

Sí, sí, es cierto. Durante muchos años he estado interesada en la historia, pero no por comprender la historia per se, sino para hacerlo desde un sentido contemporáneo. Cuando veo los árboles, el agua, la tierra, sobre todo los árboles y su importante papel en nuestra existencia, o estudiando las diferentes cualidades de las plantas, no puedo dejar de pensar en lo que está ocurriendo en nuestro planeta. Es lo que relata Peter Wollheben en The Hidden Life of Trees. Por eso, el cambio climático es un reto que debe preocuparnos. Y esta pieza, «Ages Past, Ages Hence», intenta reflejar esta problemática.

«La música está desapareciendo del entorno familiar y de la escuela en Canadá»

¿Hay fronteras en el hombre entre lo interior y lo exterior, entre los paisajes de la naturaleza y los paisajes del alma?

Difícil pregunta… Solo puedo decir que cuando me levanto por la mañana rodeada de tanta belleza, porque vivo en una granja con pájaros cantando, praderas llenas de flores, es para mí una experiencia gloriosa. Por eso pienso que mi creatividad se ve impactada por la naturaleza y ahí está mi habilidad para expresar con la música esa experiencia. Creo que el ser humano necesita un compromiso espiritual, no estoy hablando de ninguna religión específica, yo personalmente lo hago, y me permite hacer que mi mente conecte con el entorno natural.

El éxito global de su música parece que proviene de su manera de transmitir sentimientos que son universales.

Sí. Hay algo que está por encima del nivel de la música y creo que es mi voz. Muchos fans me han confesado lo importante que son mis canciones en su vida, ellos muchas veces no entienden el significado de las letras, pero entienden la verdad que se desprende de mi voz y son capaces de realizar esa fusión. He de reconocer que utilizo la música para mis propios propósitos terapéuticos.

Ahí se ha adelantado a la siguiente pregunta, si no será la música una terapia.

Sí, creo que todo está conectado. Es muy triste lo que está ocurriendo en Canadá. La música está desapareciendo del entorno familiar y del sistema educativo. Y esto es una tragedia y un atraso, porque la música es uno de los más profundos medios de comunicación que poseemos los humanos. Es un lenguaje universal que está siendo abandonado. La pregunta es: ¿queremos hacer de la música solamente un producto comercial o queremos que sea una forma de vivir una experiencia juntos, tocando y cantando canciones? Cantar y tocar juntos es algo que se ha venido haciendo una generación tras otra. Es el sentido de identidad, el sentido de volver a tu hogar… No hay otro medio que lo pueda igualar. Debemos protegerlo.

¿Cuál fue el primer instrumento que aprendió a tocar?

El primer instrumento para mí fue el piano, y la voz. Con cinco años.

¿Cinco años?

Sí, pero esto no era algo excepcional. Los niños crecían en la comunidad de forma que aprendían a tocar y a cantar al tiempo que aprendían a hablar, con total naturalidad.

¿Puede la música hacer que este mundo sea mejor?

Es interesante, hace unos días estuve viendo un documental de la BBC titulado Is The Music A Civilising Force?. Yo creo que la música opera como una fármaco, puede cambiar tus estados de ánimo. Suelo escuchar todo tipo de música, desde clásica, folk, músicas del mundo, jazz, etc, y viendo este documental donde se trata cómo la música en la historia ha sido utilizada en tiempos de guerra, para enervar el valor de las tropas, por ejemplo con las percusiones y las gaitas en Escocia, su inmenso poder capaz de transportar a un bebé al sueño profundo con una nana o llevar a los guerreros a mostrar coraje en la batalla, no solemos preguntarnos por esto, pero es un hecho cierto que la música es muy poderosa.