La artista frente a la obra Sala Capitular. La flagelación
La artista frente a la obra Sala Capitular. La flagelación - Rodrigo Díez
ARCO'19

Irma Álvarez-Laviada, la artista que le da doble sentido al vacío

Licenciada en Bellas Artes, con sus obras trata de poner en duda lo que se percibe a primer vista

MadridActualizado:

La artista asturiana Irma Álvarez-Laviada nació en Gijón en 1978. Su interés por el arte es vocacional. Desde pequeña estuvo rodeada de artistas que le permitieron tener contacto con el sector artístico a una temprana edad. Esta afición por el arte la llevó a estudiar la carrera de Bellas Artes hasta convertirse en la creadora de obras que es hoy en día. Ella define el arte como una práctica donde poder hacerse preguntas y una experimentación a partir de la cual se puede encontrar alguna respuesta.

Durante su formación en la facultad de Bellas Artes comenzó a participar en exposiciones, concursos y a ganar galardones como fruto del reconocimiento de su profesión. Álvarez-Laviada expresa que los premios no vinieron de un día para otro, los pudo conseguir gracias al recorrido de un trabajo constante.

La importancia de los espacios

La artista, que procede de la disciplina de la pintura, comenzó a trabajar con el concepto del vacío y, a raíz de una crisis con la metodología de trabajo, ese aspecto fue evolucionando hacia lo que se denomina pintura expandida, aunque argumenta que el motor de su trabajo sigue siendo el vacío expresado a través de diferentes formalizaciones.

Que se cuestionen cosas y se pongan en duda lo que se percibe a primera vista es lo que pretende conseguir la creadora en el público que aprecia sus obras. El objetivo principal de la artista es que tanto los entendidos en arte contemporáneo como los principiantes se percaten de las diferentes lecturas que puede tener un aspecto.

Cada creación es un mundo. Hay algunas piezas que se empiezan en un momento, se quedan paradasy luego hay que retomarlas, algunas que salen en dos semanas y otras que necesitan un mayor esfuerzo a la hora de elaborarlas. «Por una cuestión técnica, La obra de «las Torres Hejduk que hice el año pasado en la Ciudad de la Cultura de Galicia, basada en la instalación de una tira de luz led entre el espacio de dos torres dibujando una torre invertida, podría ser la que más me ha costado elaborar», explica.

«El arte joven español no tiene nada que envidiar al de otros países en cuestión de calidad, pero sí en cuestión de promoción y apuesta»

Entre las creaciones más recientes de Irma Álvarez-Laviada se encuentra la serieSala Capitular. Se trata de una propuesta a partir de los planteamientos propios de disciplinas como la restauración y la conservación para abordar cuestiones como la invisibilidad o la ocultación. Es un proyecto que, en cierto modo, consiste en una enumeración de estrategias en torno al vacío, la desaparición o la ausencia. Está compuesta de una serie de piezas que hacen referencia a diferentes obras de la Historia del Arte, pero que voluntariamente se han ocultado, sustraído o velado. Una de estas piezas es Sala Capitular. La Flagelación, con la que leyendo el título cada uno se hace una imagen mental de la flagelación, dependiendo de las numerosas flagelaciones que se han pintado a lo largo de la Historia del Arte por diferentes artistas.

En cuanto al papel de las galerías en el desarrollo de la profesión del artista, expresa que es fundamental, pues el circuito se hace a través de éstas. «Son quienes aportan prestigio y facilitan el acceso del artista a ferias, por lo que el camino en solitario es más complicado, ya que te deja al margen de muchas cosas».

La artista opina que el arte joven español no tiene nada que envidiar al de otros países en cuestión de calidad, pero sí en cuestión de promoción y apuesta por el arte contemporáneo fuera de España. «Creo que, a nivel creativo, es un buen momento para España porque la crisis ha recolocado ciertas cosas, los artistas han vuelto a trabajar más en grupo apoyándose unos a otros, con lo cual esa postura y visión del artista individualista encerrado en un estudio está desapareciendo y eso me parece positivo para que haya una mayor conexión», añade.

Para la creación de todas sus obras trabaja dirigiendo las ideas que tiene sin dejarse llevar por impulsos. Sus obras están pensadas y meditadas. En primer lugar, piensa un proyecto, lo estudia, lo desarrolla y de ahí lo lleva a cabo si ve una formalización que encaja con la visión que ella quiere darle.

La mujer en el arte contemporáneo

Aludiendo al reconocimiento de las mujeres en el sector artístico, la artista explica: «Es verdad que, por ejemplo, en las ferias hay una presencia de mujeres con un porcentaje muy bajo y, además, dentro de ese porcentaje, las españolas son muchas menos. Con lo cual creo que eso es un lastre histórico que llevamos y que convendría ir cambiando».

Para triunfar en el ámbito del arte y poder mantener el éxito, Irma Álvarez-Laviada manifiesta que hay que tener en cuenta que se trata de una carrera de fondo a la que hay que dedicar muchas horas y hay que saber llevar los proyectos con optimismo y energía porque es muy fácil desgastarse. Concluye diciendo que el tesón y la perseverancia son los aspectos que realmente hacen conseguir las metas.