Foto de familia del desayuno en el Palacio del Pardo
Foto de familia del desayuno en el Palacio del Pardo - DAVID MUDARRA

España apuesta de nuevo por invertir en Argentina

Las reformas puestas en marcha por el Gobierno de Macri han devuelto la confianza de los inversores internacionales en el país

MADRIDActualizado:

Esta ha sido sin duda la semana de Argentina en Madrid. Este país es el invitado especial de la Feria de Arte Contemporánea Arco y, además, se ha producido una visita oficial del presidente de la República, Mauricio Macri, acompañado de varios miembros de su Gobierno y de un nutrido grupo de empresarios. Al margen de los actos protocolarios, siempre muy del gusto de las publicaciones del papel cuché, la visita ha tenido un claro carácter económico. El inquilino de la Casa Rosada desde finales de 2015, un antiguo hombre de negocios, lleva desde entonces trabajando duramente para convencer al mundo de que su país ha cambiado, que ahora sí hay seguridad jurídica y que las inversiones no corren peligro.

¿Y cuál ha sido el resultado? Claudia Calich, gestora del fondo M&G Emerging Markets Bond y experta en mercados emergentes, considera que «la vuelta de Argentina al mercado de bonos soberanos ha sido un paso positivo en la normalización de las relaciones del país con los mercados de financiación internacionales. La primera emisión de deuda del país en muchos años se produjo en abril pasado y nosotros participamos porque creemos que es una inversión interesante a medio plazo, debido sobre todo a que el crecimiento económico que se prevé para el país aumentará las reservas de divisas del país, muy deterioradas por los años en los que el país estuvo fuera de los mercados».

Estas buenas perspectivas se han plasmado en el último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), que prevé que la economía argentina creca este año un 2,7%, frente al 1,8% que se contrajo en 2016.

Esta especie de «nueva era» en la que ha entrado el país del tango y el dulce de leche ha supuesto que esté de nuevo abierto a la inversión extranjera, pero esta vez con garantías y seguridad jurídica. Este es el mensaje principal que a lo largo de estos días han enviado los distintos miembros del Ejecutivo de Macri que han visitado España. Han expuesto los grandes planes en materia de infraestructuras, de energía y sector agrícola, entre muchos otros. No hay que perder de vista que la población argentina se concentra sobre todo en las ciudades, lo que supone que hay enormes partes del país que tienen déficit de carreteras, área en la que podrían jugar un papel importante las constructoras españolas. La falta de inversión durante décadas en infraestructuras ha dejado a la red energética del país al borde del colapso, con cortes de luz más o menos habituales.

Nuestro país es el segundo inversor en Argentina, solo superado por EE.UU. Más de 300 empresas españolas están instaladas allí

Horacio Reyser, ex socio del mayor fondo de inversiones en Latinoamérica Southern Cross y hoy asesor directo de Macri, aseguraba esta semana en la sede de CEOE ante un numeroso grupo de empresarios que el objetivo de su Gobierno es triple. «Queremos que Argentina regrese al mundo con la reapertura de las negociaciones comerciales paradas y con el ingreso en la OCDE; que se convierta en un país abierto con reglas claras, la recuperación del control de cambio y la liberalización de las inversiones ya que antes el dólar que podía se iba y ahora es al contrario; potenciar la seguridad jurídica para las inversiones, fortalecer las instituciones democráticas, garantizar la independencia de los organismos reguladores, la actualización de las tarifas de los contratos y la resolución de los conflictos en los tribunales internacionales», explicó Reyser.

Uno de los termómetros de que las empresas españolas miran de nuevo a Argentina es que en los actos que se han organizado esta semana no cogía ni un alfiler, tanto en un desayuno oficial que hubo en el Palacio del Pardo organizado por Mauricio Macri, donde estaban los primeros espadas de casi todo el Ibex-35 español, como en un reunión con empresarios en CEOE, donde participaron alrededor de 800 de ambos países, que se tradujo en 650 reuniones bilaterales entre empresas de ambos países, sobre todo pymes.

Además hubo encuentros al más alto nivel entre empresarios argentinos con las organizaciones sectoriales de CEOE con fuerte presencia en el país, como la alimentación (FIAB), la energía (Unesa), las infraestructuras (CNC, Seopan, Mafex y Tecniberia), las telecomunicaciones (Ametic) y las start ups (Ceaje). De la misma manera hubo también encuentros entre empresarios españoles con los representantes gubernamentales argentinos que se desplazaron a Madrid con motivo de la visita oficial.

Tanto Mauricio Macri como Mariano Rajoy coincidieron en la necesidad de intensificar las relaciones económicas y comerciales. La balanza comercial refleja que España exportó a Argentina en 2016 por valor de 852 millones de euros, fundamentalmente maquinaria para la industria, compornentes del automóvil y aparatos electrónicos. Las importaciones españolas sumaron 1.529 millones de euros el año pasado, sobre todo piensos para animales, productos pesqueros, frutas, hortalizas y legumbres. Por tanto, el saldo comercial registra un déficit para España de 677 millones de euros. Con un stock de inversión a finales de 2014 de 6.419 millones de euros, España es el segundo inversor en el país detrás de EE.UU.

Más de 300 empresas españolas están instaladas y consolidadas en aquel país en sectores que van desde las telecomunicaciones a la energía pasando por el sector financiero y seguros, pesquero, textil, servicios urbanos, seguridad, editoriales y moda, entre otros. Estas inversiones dan empleo a 94.500 personas en el país. En la otra cara de la moneda, el stock de inversión argentina en España alcanzó los 805 millones de euros, sobre todo en productos farmacéuticos, actividades inmobiliarias, servicios financieros y extracción de crudo.

La intención del Gobierno argentino es que a medida que vaya volviendo la inversión extranjera al país baje el paro (actualmente en una tasa del 8,5%), se recupere la demanda interna y poco a poco se vaya reduciendo la elevada inflación hasta llegar al 17% este año que, aunque parezca muy alta aún, es muy inferior al pico del 47% que ha llegado a estar fruto de las constantes devaluaciones del peso de los últimos años.

Mercosur-Unión Europea

Una de las bazas que jugará España en favor de Argentina es presionar en Bruselas para que se aceleren y lleguen a buen puerto las negociaciones entre Mercosur y la Unión Europea. Un acuerdo entre ambos bloques supondrá la creación de un mercado de más de 700 millones de consumidores. El comercio de mercancías entre la Unión Europea y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) ascendió a más de 88.000 millones de euros en 2015. La próxima ronda de negociaciones se celebrará en marzo en Buenos Aires. La Unión Europea es el primer socio comercial de Mercosur, el mayor inversor extranjero en la región y un importante proveedor de servicios comerciales.

Las empresas europeas pagan anualmente más de 4.000 millones de euros de aranceles al exportar a los países del Mercosur.

La inversión extranjera directa entre los dos bloques es también muy relevante. En 2014 la Unión Europea fue el principal origen de la inversión extranjera directa en Mercosur.

La conclusión de este ambicioso acuerdo permitirá consolidar e incentivar la inversión, con indudables efectos positivos, como la transferencia de tecnología y de conocimiento, además de la creación de empleo.