Albert Boadella: «Me gusta traicionar, pero traicionar a Ciudadanos y pasarme a Podemos sería demasiado»

El director catalán presenta su «versión española» de la ópera «Don Carlo», de Verdi, en los teatros del Canal

MadridActualizado:

El próximo domingo, Albert Boadella presenta en los teatros del Canal su producción del «Don Carlo» verdiano, que se estrenó el pasado verano en el Auditorio de San Lorenzo de El Escorial. La novedad con respecto a aquellas funciones escurialenses radica en la dirección musical -que aquí corresponde a Manuel Coves- y en el reparto, totalmente español -«y de primer nivel», como subraya orgullosamente Boadella-: lo componen Eduardo Aladrén (Don Carlo), Simón Orfila (Felipe II) María Rey-Joly (Isabel de Valois), Damián del Castillo (Rodrigo), Nancy Fabiola Herrera (Princesa de Éboli) y Rubén Amoretti (Gran Inquisidor). Les acompañan la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid.

Boadella, en su primera dirección operística, ha querido darle la vuelta a la «leyenda negra» que guía la novela de Schiller en la que está basado el libreto de esta ópera, una de las obras maestras de Giuseppe Verdi. «Sin cambiar ni una coma del libreto -explica-, esta “versión española” presenta a Felipe II como un personaje complejo y con sentimientos, un hombre enamorado, no un tirano; y al habitualmente noble Don Carlos como alguien dominado por la locura». Hay más aportaciones de Boadella, como presentar a Rodrigo como enamorado de Don Carlos -«el libreto prácticamente induce a ello», se justifica el director-; y el final, «con el suicidio de Don Carlos, que es más parecido a la realidad, porque según los historiadores se dejó morir».

«La base es la música»

No se ha desviado Boadella ni un milímetro, insiste, del libreto, y mucho menos de la partitura. «La base es la música; ese es el núcleo de la ópera». Y Verdi «apoya» su visión, dice. «La música que acompaña a Don Carlos tiene tanta pasión que puede recordar cierta locura, y el aria de Felipe II «Ella giammai m’amó» es de una gran humanidad».

Su puesta en escena, añade el director catalán, no tiene «originalidades ni inventos. Nada de tejanos ni camisetas. Un Felipe II con traje y corbata sería absurdo. Él verdaderamente se creía que solo tenía que rendir cuentas a Dios; no creo que eso lo piense el presidente del Gobierno».

Músico frustrado, la experiencia operística le ha gustado, y en estos momentos está escribiendo el libreto de una ópera sobre Picasso a la que pondrá música el compositor Juanjo Colomer y que se estrenará en febrero de 2018. Para entonces, anuncia, él ya no estará al frente de los teatros del Canal. El 30 de junio de este año concluye su actual contrato -los ha ido renovando año tras año-, y acabará su etapa al frente de este joven escenario, al que llegó en 2009. «No esperaba estar tanto tiempo, pero ha sido un período extraordinario».

Política y traición

Cualquier encuentro de Albert Boadella con los medios de comunicación es una fuente inagotable de titulares y frases jugosas. Ayer el director catalán no defraudó. Taurino impenitente, embistió las muletas que se le tendieron con nobleza sin esquivar ninguna. Inevitable conocer su parecer sobre la actual situación política. ¿Apuesta por un Gobierno con Podemos en él? «Yo fundé Ciudadanos. Me gusta traicionar, y he hecho muchas traiciones en mi vida; pero traicionar a Ciudadanos y pasarme a Podemos es demasiado». Su vaticinio, «un Gobierno con PSOE y Ciudadanos y la abstención del PP». Y al hilo de los ininterrumpidos escándalos de corrupción, otra perla: «Las gentes del teatro no damos abasto, porque la ficción no tiene nada que hacer ante la realidad, que es insuperable».

Opinó Boadella también sobre la situación del Teatro Español, donde su colega Juan Carlos Pérez de la Fuente pende de un hilo político. «La genética del administrador público es querer intervenir en las instituciones culturales que dependen de él, y eso es nefasto. Los políticos han de ser pudorosos y deben conocer sus límites; aun así, yo estoy en contra de los concursos como el que se utilizó para elegir al director del Español; los políticos tienen que mojarse».

A propósito de la muerte de Umberto Eco, habló también el director catalán de literatura, y confesó que no lee novelas. «La última la leí creo que cuando tenía 18 años; leo ensayos, biografías, libros de historia... Pero novelas no». Y otra frase sobre el cine. «No es un arte porque no tiene poesía». Genio y figura.