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Antonio López: «Aún sigo pintando el retrato de la Familia de Juan Carlos I»

El pintor confirma a ABC que continúa trabajando en el cuadro, mientras Patrimonio Nacional lo daba ayer por terminado

Antonio López, a comienzos de los 90, cuando empezaba a pintar el retrato de la Familia Real
Antonio López, a comienzos de los 90, cuando empezaba a pintar el retrato de la Familia Real - GONZALO CRUZ
NATIVIDAD PULIDO - Madrid - Actualizado: Guardado en: Cultura Arte

Han pasado dos décadas, han desfilado cinco presidentes de Patrimonio Nacional y hasta ha habido un relevo en la Jefatura del Estado en todo este tiempo. Veinte años en los que Antonio López ha estado enfrascado en el proyecto más ambicioso de su carrera: pintar un retrato de la entonces Familia Real (Don Juan Carlos, Doña Sofía, Don Felipe y las Infantas Elena y Cristina), siguiendo la estela de los retratos reales que Velázquez hizo en «Las Meninas» y Goya en su «Familia de Carlos IV». Un retrato que comenzó siendo de la Familia Real y ha acabado siendo de la Familia de Juan Carlos I.

Patrimonio Nacional confirmaba ayer que el pintor había concluido el lienzo, pero el pintor lo negaba horas después a ABC: «Me propusieron cerrar una exposición sobre el retrato real. Mi cuadro se presentará allí. Pero yo sigo yendo todos los días a pintar al Palacio Real. Ayer estuve y hoy también. Calculo que seguiré trabajando aún unas cuatro semanas, hasta que lo recojan para la exposición. El cuadro creo que lo necesita. Noto que puedo seguir trabajando en él, que debo seguir haciéndolo. Y lo hago con gusto. Es el relato de algo que ocurrió hace veinte años. Los cinco estuvieron un solo día en mi estudio y allí se hicieron las fotos con las que he trabajado para este cuadro».

50 millones de pesetas

Patrimonio Nacional hizo el encargo a Antonio López allá por 1993. Pero es archiconocida la meticulosidad con que trabaja el artista, a quien le cuesta Dios y ayuda dar por terminada una obra. Lo sabe muy bien el Reina Sofía: tardó casi 40 años en concluir su escultura «Hombre y mujer». Y lo saben los coleccionistas de sus codiciadas obras, que se desesperan por no poder colgarlas en sus mansiones. Antonio López iba y volvía, una y otra vez, sobre este óleo sobre lienzo, de 3 por 3,39 metros, por el que cobró en su día 50 millones de las antiguas pesetas. Hoy su precio se dispararía en el mercado. En 2008, su obra «Madrid desde Torres Blancas» se vendió por 1,7 millones de euros en Londres, siendo entonces la obra más cara de un artista español vivo. Después fue desbancado por Barceló.

Para que Antonio López trabajara en el cuadro se habilitó una estancia en el ala norte del Palacio Real, adonde solía acudir de 12 a 17 horas. Intermitentemente. Durante algo más de un año se llevó el lienzo a su estudio, pero volvió de nuevo a palacio. Allí se exhibirá, por primera vez, como estrella de la exposición «El retrato en las colecciones reales: de Juan de Flandes a Antonio López», que se inaugurará en diciembre. La muestra reunirá 120 obras –pinturas y esculturas– de Velázquez, Goya, Mengs, Benlliure... No se sabe aún si alguien de la Casa Real inaugurará la exposición. Es de suponer que sí.

Perfeccionista incorregible

Ha habido innumerables retrasos en la entrega de este retrato: esperado en onomásticas y cumpleaños de Don Juan Carlos, nunca llegaba. Antonio López no lo daba por terminado. Cambiaba la posición de las figuras, rehacía la composición... Cuentan que Don Felipe hasta llegó a tener dos cabezas para ver cuál era la posición correcta. Un perfeccionista incorregible. «Veo cosas no resueltas en el cuadro –confesaba el pintor a ABC en 2011 con motivo de la exposición que le dedicó el Museo Thyssen–. El Príncipe está excesivamente separado de la Reina. Quisiera llevarlo hasta el límite de lo que creo que puedo hacer. El Rey me decía que los pintara como una familia española más, pero sabes que no es así. No he querido que el encargo pesara y le quitara frescura al cuadro. Lo empecé, lo abandoné, no con irresponsabilidad, sino con libertad».

José Luis Díez, director de Colecciones Reales, explicaba ayer a ABC que el pintor había dado ya por terminado el cuadro: «Está yendo estos días por el Palacio Real para decidir el marco más adecuado, el color de la pared, si se exhibirá solo o con otros retratos en la sala...». Cuando concluya la exposición, el lienzo seguirá en el Palacio Real hasta que abra sus puertas en 2016 el Museo de Colecciones Reales. José Luis Díez valora así el retrato: «Es una obra excepcional, con muchos aciertos; un ejercicio de equilibrio y armonía. Alo largo de los años ha cambiado mucho la composición del retrato, el diálogo entre las figuras. El lienzo posee todo un lenguaje iconográfico y está maravillosamente concluido. Es el broche de oro a una tradición retratística española. Ha supuesto un reto complicadísimo, pero en esos diez metros cuadrados está el mejor Antonio López». Ya sólo falta que el pintor lo dé por concluido.

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