Diez calas casi desiertas para perderse en las Islas Baleares

Pequeños enclaves de Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera y el archipiélago de Cabrera para desconectar del mundo

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Al cerrar los ojos y pensar en una playa se dibuja en la mente idílicos arenales de arena fina bañados por aguas cristalinas. Lugares de ensueño donde la paz y la tranquilidad casi se puede tocar. Sin embargo, al abrir los ojos y volver a la realidad pocas son las playas donde en verano se puede disfrutar de un ambiente relajado, donde el ruido ambiente no tape el sonido del mar. Es en las islas, en este caso las Baleares, donde con más frecuencia se puede encontrar algo parecido al relax total en la playa. Entre Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera y el archipiélago de Cabrera suman tal cantidad de playas que se podría pasar media vida recorriéndolas y, casi seguro, no se conocerían todas. Estas son diez playas donde disfrutar del verano en paz en las Islas Baleares.

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  1. Cala de Formentor

    Al pie del icónico Formentor, Royal Hideaway Hotel, se sitúa una pequeña (y tranquila) playa de arena blanca con vistas panorámicas desde Cap de Formentor, el punto más septentrional de la isla. Ubicada en el extremo noreste de Mallorca, esta playa que se encuentra dentro de uno de los parajes más vírgenes y espectaculares, ha sido mencionada numerosas veces en medios de reconocido prestigio como The Times como una de las mejores de España. Rodeada por bosques de pinos y bañada por brillantes aguas azul turquesa, la playa de Formentor es una de las más exclusivas de Mallorca.

  2. Cala del Barceló Illetas Albatros

    Quienes valoran la privacidad por encima de todas las cosas encontrarán su cala perfecta al lado del hotel Barceló Illetas Albatros ya que este pequeño rincón de arena frente al mar es uno de los secretos mejor guardados del «adults only» mallorquín. La pequeña cala, que cuenta con sombrillas y hamacas para los huéspedes del hotel, tiene dos accesos; el primero desde el área de piscinas por el que entran los huéspedes y gracias al que se puede disfrutar de todas las comodidades que ofrece el hotel, y otro por las rocas de la cala contigua, en la zona de Ses Illetes, que permite a los visitantes disfrutar sin ningún problema de la exclusividad de la pequeña y acogedora cala.

  3. Sa Cova Blava, en el archipélago de Cabrera

    En el archipélago de Cabrera esta esta cueva excavada por el mar en un bloque de materiales calcáreos de la que no podemos olvidarnos si nos encontramos en Mallorca, ya que se encuentra tan solo a 50 kilómetros de distancia. Si piensas visitar esta gruta de 20 metros de profundidad, hazlo a media tarde, cuando los rayos de sol la iluminan produciendo efectos de luz y color espectaculares. En la parte sumergida, la entrada más amplia permite que el agua se ilumine recorriendo toda la gama de los azules y proyectando en el techo los reflejos del agua.

  4. Cala Macarelleta, en Menorca

    Si existiera un premio a las aguas más turquesas, Cala Macarella, en Menorca seguro que estaría entre las finalistas. Es una de las más pequeñas de la isla -se tardan 10 minutos en recorrerla a pie de punta a punta- donde prolifera el nudismo. Un auténtico capricho para los sentidos que merece la pena visitar (pese a su masificación) para acceder a Macarelleta, una pequeña playa que se encuentra justo al lado, a la que se puede llegar caminando en unos 5 minutos.

  5. Cala Pregonda, en Menorca

    Una de las calas preferidas por los habitantes de Menorca y en la que es muy extraño encontrarse con turistas o excursiones es la cala Pregonda. Para llegar a esta cala de agua cristalina y arena rojiza, debes aparcar a unos 30 minutos de la orilla, por lo que debes estar preparado para un pequeño paseo antes de poder tumbarte al sol. El hotel Barceló Hamilton Menorca, el «adults only» de referencia en la isla, siempre recomienda a sus huéspedes esta cala y les ofrece unos capazos repletos de una selección de bocadillos gourmet, fruta fresca y bebidas refrescantes para que al llegar a la playa puedas reponer energías y disfrutar sin ninguna preocupación.

  6. Cala Escorxada, en Menorca

    Una de las playas más aisladas de la isla es también una de las que guarda más encanto gracias a sus aguas turquesas y a su arena blanca. Es Cala Escorxada, ubicada en la zona sur de Menorca cerca de Cala Mitjana.

    Para acceder a esta cala paradisíaca debes aparcar el coche cerca de Cala Mitjana, Santo Tomás o Es Migjorn Gran y andar durante un poco menos de una hora hasta llegar al mar. Sin embargo, la pequeña excursión merece la pena ya que serás recompensado con vistas únicas y con un día de playa casi a solas tumbado sobre la arena cálida.

  7. Los islotes de Cala Xacarra, en Ibiza

    Cala Xacarra, en Ibiza es una atractiva cala al pie de un pequeño acantilado de tierra roja es conocida por ser la cala con las aguas más cristalinas de todo Ibiza. El lugar perfecto para los amantes del buceo. Su extraordinaria belleza la han hecho un lugar frecuentado por bañistas. Sin embargo, los peñotes que se encuentran enfrente son el paraíso, ya que se puede llegar a ellos a nado y pasar un día tranquilo rodeado de fauna marina con el sonido del mar y las gaviotas de fondo.

  8. Cala de Portinatx, en Ibiza

    Situada en el tranquilo norte de la isla de Ibiza, Portinatx es una hermosa cala de aguas cristalinas de color turquesa. Su ubicación privilegiada, alejada del ambiente nocturno y ajetreado del sur, hace que sea una cala muy tranquila y romántica. A pocos metros de la cala se encuentra el hotel Barceló Portinatx Adults Only, el refugio perfecto para aquellos que buscan un alojamiento boho-chic para pasar unas vacaciones zen disfrutando de un ocio diferente en la isla con más ambiente de las Baleares. Sin duda, la alternativa perfecta para aquellos que deseen sumergirse en la auténtica esencia ibicenca rodeándose de su cultura y de un ambiente que recuerda a los años hippies de los setenta.

  9. Cala de Es Ram, en Formentera

    Se trata de una cala rocosa ubicada en la reserva natural de La Mola en Formentera. Se encuentra rodeada de pinos y vegetación y sus aguas cristalinas con fondos de arena blanca son perfectas para practicar esnórquel. Gracias a su difícil acceso es una de las calas menos frecuentadas por turistas pero que sin duda merece la pena, no solo por sus aguas, sino por su paisaje rocoso que bien recuerda a las calas escondidas y diminutas de la costa amalfitana.

  10. Playas de Es Calo, en Formentera

    En Formentera, las playas de Es Calo on una serie de pequeñas calas de fina arena blanca y de aguas cristalinas de color turquesa que se encuentran intercaladas con salientes rocosos en la zona de levante. Perfecta para tomar el sol a solas en alguno de sus peñotes mientras disfrutas de su fauna marina. Eso sí, recuerda llevar zapatillas para poder moverte entre sus rocas. ¡Todo un paraíso!