Estado actual del Cementerio de Sad Hill, en Burgos
Estado actual del Cementerio de Sad Hill, en Burgos - SERGIO GARCÍA
TURISMO DE CINE

La verdadera historia del cementerio burgalés de «El bueno, el feo y el malo»

Un grupo de fans de la película de Sergio Leone reconstruye Sad Hill Cementery con más de tres mil tumbas de madera apadrinadas con una campaña de crowdfunding

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En la memoria siempre aparece Clint Eastwood con un poncho, un chaleco, un sombrero y un cigarrillo (¿o era un puro?) en la comisura de los labios. Eso y la mano derecha cerca de la canana y el revólver. En la Trilogía del Dólar hacía calor, y los diálogos eran secos como disparos. Muchos de los espectadores siempre han creído que las localizaciones de las tres películas estaban en Almería, pero lo cierto es que muchas secuencias de «Por un puñado de dólares» se rodaron en la sierra de Madrid, y cerca de una hora del metraje de «El bueno, el feo y el malo» nos traslada a la provincia de Burgos.

El interior del Monasterio de San Pedro de Arlanza es en la película un hospital improvisado llamado Misión de San Antonio; cerca del pueblo de Carazo (allí vivían 34 vecinos en 2017) se levanta el fuerte unionista de Betterville; el río Arlanza, trasformado en Río Grande, fue el lugar elegido para dar vida a la batalla entre unionistas y confederados; y, al cabo, el duelo final entre los tres personajes protagonistas tiene lugar en el Cementerio de Sad Hill, cerca de Santo Domingo de Silos.

Cementerio de Sad Hill, fotografiado esta semana
Cementerio de Sad Hill, fotografiado esta semana- SERGIO GARCÍA

En el cementerio de atrezzo que construyó el equipo de Sergio Leone -con la ayuda del Ejército español- para el duelo final se contaban hasta cinco mil tumbas, la gran mayoría de madera (solo había cuatro o cinco lápidas de piedra). Era el año 1966. Aquel cementerio de pega, situado a seis kilómetros de Santo Domingo de Silos por una incómoda pista forestal, fue desapareciendo poco a poco. Probablemente, los vecinos de la zona utilizaron la madera para sus chimeneas.

Pasaron las décadas, y se podría decir que no quedó ninguna evidencia en el terreno que recordara aquel rodaje. De hecho, en la memoria de muchos aficionados al cine la trilogía de Leone solo remite al desierto almeriense, donde también se rodaron algunas escenas de esta película.

En 2013-2014, un grupo de fans de la obra de Leone creó la Asociación Cultural Sad Hill. Conviene recordar en este punto que Sad Hill Cemetery era el nombre del camposanto militar donde transcurrían los últimos momentos de la película, la secuencia más recordada, el duelo a tres entre Clint Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef. Su idea era reconstruir aquel lugar de cara al 50 aniversario de la película, que iba a celebrarse en 2016.

El proyecto fue creciendo poco a poco. Guillermo de Oliveira se puso en contacto con la asociación, y les pidió que le dejaran documentar su trabajo con una cámara. Pasaba por Burgos cada dos o tres semanas, e iba grabando cada actividad. En la celebración del 50 aniversario se reunieron 4.000 personas en una cita emocionante. Al mismo tiempo se puso en marcha una campaña de crowdfunding por la que cualquiera podía apadrinar una lápida por quince euros. Esa tumba (de madera) se instalaba en el renacido cementerio y se inscribía el nombre del donante. Un atractivo juego romántico. Resulta difícil de creer, pero a día de hoy ya hay más de 3.000 lápidas en el nuevo Sad Hill. Y la campaña sigue abierta, para llegar a las 5.000 de 1966.

Clint Eatswood, en el cementerio de Sad Hill en El bueno, el feo y el malo
Clint Eatswood, en el cementerio de Sad Hill en El bueno, el feo y el malo

Guillermo de Oliveira estrena ahora el trabajo que nació como un vídeo de YouTube y ha acabado convirtiéndose en el documental «Desenterrando Sad Hill», premiado en el Festival de Sitges (Noves Visions-Sitges Documenta). Estreno, el jueves 18 en el Cine Capitol de Madrid, a las 21.00 h.

Cinco años después del nacimiento de la Asociación, el cementerio burgalés de Sad Hill cobra vida día a día, hasta convertirse en un nuevo centro de atracción turística en la zona, en el gran reclamo de una ruta que enlaza los cuatro lugares del rodaje de Leone en Burgos, situados en un radio de acción de unos veinte kilómetros.

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