El proyecto español para convertir en «inteligente» cualquier objeto cotidiano

La «startup» Geeksme, conocida por lanzar una pulsera de monitoriación de la actividad sexual, lanza un «sensor universal» para obtener datos de todo tipo de aparatos y dispositivos electrónicos

MADRIDActualizado:

El mundo en el que nos movemos empieza a determinarse por internet. Este «invento» revolucionario ha introducido nuevos rodamientos a la maquinaria socioeconómica. El siguiente paso es conectarlo todo. Absolutamente todo. Dado que nos adentramos hacia la hiperconectividad total, la tendencia conocida como «Internet de las Cosas» es el clavo ardiendo al que se han aferrado las empresas tecnológicas.

Una tendencia caliente que, pese a que todavía no ha dado los frutos esperados, propone que todos los objetos electrónicos mundanos puedan «hablar» entre ellos y ofrecer nuevas funcionalidades gracias al hecho de poder conectarse a la Red. Parece fácil, pero no lo es. Por el momento, la mayoría de productos «inteligentes» han nacido ya con prestaciones específicas gracias a disponer de conectividad WiFi, entre otras cosas. Pero todavía quedan muchos dispositivos que bien podríamos definir como «tontos», es decir, que se fabricaron en una época en la que no se había extendido este planteamiento tecnológico.

Una solución interesante son los enchufes inteligentes, que permiten saltarse esas restricciones y controlar cualquier aparato que se conecte a ellos (una tostadora, un router, la calefacción). No es la panacea, pero resulta útil para sincronizarlo con alguna aplicación o asistente digital compatible. Esta idea, quizás, queda un poco coja. Frente a ello ha surgido una propuesta «made in Spain» que aspira a «revolucionar» el «Internet de las Cosas». Acaba de nacer pero la compañía que lo ha diseñado, Geeksme, ya tiene cierta trayectoria; se hizo famosa por lanzar un reloj, Life Lovers Watch, que puede monitorizar la actividad sexual de los usuarios. Ahí es nada.

Pero esto es otra cosa que pone el foco en la transversalidad. La «startup» española ha anunciado Universall, una plataforma de hardware y software pensada para «convertir cualquier objeto cotidiano en inteligente». De esta forma, este servicio permitirá a compañías de todos los sectores lanzar «de forma rápida y sencilla» productos basados en el «Internet de las Cosas».

«Es, precisamente, que todo lo que nos rodea llegue a estar al servicio de la humanidad, captando información que ayude a usuarios y empresas en su día a día»

La compañía advierte, sin embargo, que no se trata de una plataforma de software libre, pero sí ofrece muchas compatibilidades. De tal forma, se puede adaptar a una silla, una puerta, un colchón o un casco, entre otros objetos cotidianos que se ponen de ejemplo. Por medio de un ecosistema compuesto de varios sensores, los usuarios pueden así conocer en tiempo real cómo se utilizan al detalle, añadir varios parámetros en función de sus necesidades como la calidad del aire, la temperatura o la humedad. Unos datos útiles sobre todo para la industria. «Es, precisamente, que todo lo que nos rodea llegue a estar al servicio de la humanidad, captando información que ayude a usuarios y empresas en su día a día», explica en un comunicado el cofundador de Geeksme, Rodrigo Silva-Ramos.

Este «sensor universal» se compone de dos partes, una de software y otro de hardware. Por un lado, dispone de un módulo de 2,8 centímetros de diámetro y 8 gramos de peso, adaptable a numerosos escenarios gracias a los diversos accesorios diseñados a tal efecto. También cuenta con una base de carga. Tienen, según relatan desde la compañía, «distintas variantes dependiendo del caso de uso, combinando sensores de movimiento, medioambientales y de localización», entre otros, y el uso de tecnologías de comunicación más extendidos como Bluetooth, WiFi, LTE-M.

La «startup» promete que, gracias a las diferentes plantillas o modos de uso, es posible una «rápida personalización» para construir infinidad de casos de uso en tiempo récord, incluso aquellos que no se hubiesen planeado desde un principio. Por supuesto, como resulta obvio, este tipo de sensores necesitan una plataforma de Big Data para monitorizar los datos obtenidos y poder, así, tomar decisiones. La plataforma estará disponible en diciembre de este año a partir de 40 euros para empresas