ILUSTRACIONES DE RAQUEL CÓRCOLES (REUS, 1986) PARA EL LIBRO «FUERA COMPEJOS PARA IMPERFECTAS» (ZENITH, ABRIL DE 2016)

¿Sabes si eres drunkoréxico, ortoréxico o blondaréxico? Las fobias que existen en torno al cuerpo

«Fuera complejos para imperfectas» (Zenith, 2016) es el nuevo libro de la ilustradora Raquel Córcoles («Moderna de pueblo») y la autora Lucía Taboada, que pone nombre a muchos trastornos de personas con baja autoestima

MadridActualizado:

¿Te miras al espejo y sientes que tu figura está deforme? Si eres incapaz de ver el cuerpo tal y como es, sufres de dismorfofobia. Es éste un miedo a exponer las deformidades del cuerpo, pero sobre todo a verlo sea como sea. «La persona acomplejada se mira hasta el más mínimo detalle y no consigue apreciarse en su conjunto. Se ve como un objeto que hay que retocar». O remodelar. Así lo expresa la joven Lucía Taboada, que acaba de publicar en la editorial Zenith «Fuera complejos para imperfectas», la segunda entrega de un libro que será de mucha ayuda para todas las personas que sufran algún tipo de complejo. Y una moraleja, antes de seguir: la mujer perfecta no existe. ¿Y mejor, no?

Moraleja, antes de leer más: «La mujer perfecta no existe»

Taboada se ha ayudado para lograr transmitir sus mensajes de Raquel Córcoles, ilustradora afamada por su blog «ModernaDePueblo.com», que tantos réditos le dio en 2011. En 2014 ambas publicaron «Dejar de amargarse para imperfectas» (también editado en Zenith), del que se han vendido más de 30.000 ejemplares. Las ilustraciones de Córcoles hacen más llevaderas las «recetas» que proporciona Taboada a todas aquellas mujeres -especialmente-, aunque no excluye ni mucho menos a los varones, que se miran al espejo y no se sienten perfectas. ¿Y qué más da?

Taboada inculca, de la mano de personajes tan avispados como si hubieran salido directamente del espacio audiovisual conducido por Marta Torné en Telecinco «Cámbiame», del estilista, el coach nutricional y la psicóloga, y pide a todos los lectores que marginen la voz de la malévola que se repite como un papagayo con mensajes como «no eres tan bonita como las demás» o estás «gorda» (palabra maldita).

La palabra gorda es el insulto, el término a evitar, la alusión velada y maldita. Se recuerda que los cánones de belleza están en continua revisión

De hecho, en el reguero de fobias que glosan la autora viguesa y la ilustradora tarraconense ocupa un papel preeminente la gordofobia. Ante las fobias, las autoras alertan del momento en que ese malestar impide llevar una vida normal, por ejemplo, autoprohibirse llevar un bikini. También recuerdan: los cánones de belleza están en continua revisión y en la historia se han modificado en un sinfín de ocasiones. Y que las mujeres que aparecen en televisión luciendo sus curvas o su pelazo son las menos. Las normales son las más, con sus virtudes por explotar y sus defectos, por asumir, simple y llanamente. Tan sencillo y tan complicado a la vez es el cóctel que aconsejan desde estas páginas, mucho más divertidas y amenas que un libro de autoayuda al uso.

Demasiado espacio a los complejos

«Cuando se concede demasiada importancia a un complejo, nos encerramos en nosotras mismas y nos persuadimos de que esta imperfección es la causa de todos nuestros fracasos. Si la falta de confianza se desarrolla en la edad adulta, puede conducir fácilmente a la depresión.Si te encuentras en esta situación, busca la ayuda de un especialista», recogen en la página 57 del volumen, publicado en abril de 2016.

«Que no te quepa la ropa del Bershka no significa que tengas que llevar la del "burska"»

Y volviendo a la fobia estrella, la gordofobia, las dos mujeres plantean una pregunta tantas veces pronunciada o escuchada: «¿Tú crees que estoy gorda?». «Piensa cuál fue tu respuesta cuando alguien te formuló esta pregunta. No no estás gorda, tía... Quizás haya cogido un par de kilos, pero gorda no estás». «Gorda ha perdido su bsae descriptiva. Todo suena mejor que gorda». Taboada escribe de manera clara que se emplean un abanico de apelativos para esquivar por la tangente la palabra de la vergüenza y se prefiere cualquier otra expresión antes de «insultar» con esa palabra. Según la autora, la razón básica es que gorda lleva implícitas otras percepciones como la de la vagancia o la mala alimentación, cuando a todas luces se conoce que no todo el mundo que padece obesidad lo hace por falta de ejercicio y actividad o una dieta descompensada. Los motivos genéticos, situaciones de estrés y ansiedad y demás circunstancias vitales también pueden condicionar esos kilos de más. Con una llamativa ilustración de Córcoles, la invitación a todas es: «Que no te quepa la ropa del Bershka no significa que tengas que llevar la del "burska"», como alusión al ropaje negro que cubre totalmente en países de cultura y tradición árabes a las mujeres.

«El atractivo de una persona reside, precisamente, en sus imperfecciones»
Lucía Taboada (Vigo , 1986)

El atractivo de una persona reside, precisamente, en sus imperfecciones, versa la interesante publicación. Hacen hincapié en el libro en que el concepto de imagen se asocia inherentemente en el siglo XXI al éxito, y como consecuencia de este concepto superlativo de la imagen han aflorado numerosas patologías y enfermedades relacionadas con al baja autoestima, que pueden derivar asimismo en graves trastornos. «La equiparación entre imagen y éxito es una bomba de relojería que hace tic-tac-tic-tac, sobre todo cuando la persona padece baja autoestia», completan.

Entre esos trastornos, sobresalen los siguientes:

1-. La tanorexia es la adicción al sol o al bronceado. Hay personas que llegan a sufrir abstinencia. Las secuelas de este trastorno ya se saben cuáles son: piel quemada, seca, con marnchas, envejecimiento prematuro y riesgo de melanomas. En su mayoría, quienes la padecen son mujeres jóvenes de clase media.

2-. La blondarexia es la obsesión por ser rubia total. Se trata de un deseo incesante por aclarar el cabello.

3-. ¿Qué es una persona esteticohólica? Alguien que sufre obsesión por la cirugía estética.

Portada del libro, editado por Zenith
Portada del libro, editado por Zenith

4-. El término que se ha popularizado más es el de la vigorexia: se trata de la obsesión por lucir un cuerpo escultural, producto de una imagen corporal distorsionada. Sospecha de quien vaya varias horas al día al gimnasio, se «mate» en los entrenamientos, no se permita comer nada con grasa y lo rechace «como si fuesen mortíferos» y controlan cada caloría que se llevan al cuerpo con una obsesión desmedida.

5-. La bulimia es un trastorno que mezcla un componente alimentario y un hondo componente psicológico simultáneamente. ¿Pero y si esa adicción a la comida se hace acompañar de la anorexia, que deviene en el rechazo expreso a todo tipo de alimentos? Contrastan las autoras que en un 70% de los casos la bulimia o atracones esporádicos se intercala con episodios de no comer nada en absoluto y así surge la llamada bulimarexia, que es un trastorno que afecta diez veces más a las mujeres que al os hombres. En el otro 30% de los casos, se manifiesta como bulimia pura.

6-. ¿Y qué es la ortorexia? Es la obsesión por la comida sana y afecta ya a tres de cada diez personas adultas.

7-. ¿Cómo se llama la obsesión por lo exquisito? También existe, aunque parezca mentira, y lleva el nombre de «síndrome del gourmet».

8-. Por último, ¿sabrías acertar la respuesta si te preguntamos qué es la drunkorexia? (página 167 del libro de Taboada). Responde: «Consiste en no comer y compensarlo con las calorías del alcohol».

Una de las ilustraciones de Córcoles en el libro
Una de las ilustraciones de Córcoles en el libro