«El Niño» es responsable de largas sequías en el sudeste asiático
«El Niño» es responsable de largas sequías en el sudeste asiático - EFE  

Un episodio «histórico» de «El Niño» alterará el clima a escala mundial

La Organización Meteorológica Mundial advierte de que puede ser uno de los cuatro episodios más fuertes desde 1950

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El Niño «Godzilla». Así es como han bautizado a este episodio algunos diarios internacionales después de que el climatólogo de la NASA Bill Patzert utilizara ese término hace unas semanas en medio del acalorado debate científico sobre la intensidad que puede alcanzar este episodio climático que ya se deja sentir. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha hecho público un informe sobre la situación actual y perspectivas del fenómeno, y se mostró algo más cauta al situar a este nuevo episodio de «El Niño» entre los cuatro más fuertes desde 1950.

Sin embargo, muchos son ya, entre ellos científicos de la NASA como el propio Patzert y otros de la Agencia Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), quienes apuntan a que será tan intenso o más que el episodio de los años 97-98, el más intenso hasta la fecha y el de referencia actual. «Los datos que tenemos nos indican que se trata de «El Niño» más fuerte desde 1997, pero obviamente los modelos climáticos sólo pueden predecir lo que sucederá a unos pocos meses vista, así que hay que ser precavidos», dijo William Patzert.

En este sentido, la OMM afirma que desde agosto de 2015, los indicadores oceánicos y atmosféricos en el Pacífico tropical corresponden a un episodio de El Niño de «intensidad fuerte». Y explica en su informe que, durante el mes de agosto, las temperaturas de la superficie de las partes central y oriental del Pacífico tropical se han situado entre 1,3° y 2°C por encima de lo normal, superando los umbrales de El Niño en aproximadamente un grado, lo que indica que la intensidad del actual episodio de «El Niño» es muy significativa. Los impactos de este episodio serán más patentes por lo menos durante los próximos 4 a 8 meses, dice la OMM, que prevé que este episodio alcance su intensidad máxima entre octubre de 2015 y enero de 2016.

Como explica Antonio Mestre, jefe de Climatología de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), «en este momento hay una anomalía térmica en las aguas superficiales del Pacífico en torno a 2ºC, y el escenario más probable es que en diciembre esa anomalía sea de 3ºC o más. Eso situaría a este episodio de El Niño entre uno de los fuertes, como los de los años 72-73, 82-83 y 97-98. Parece que éste puede ser tan intenso como el del 97-98».

El más intenso hasta la fecha

Ese episodio impactó en el clima de todo el mundo. Como recuerda José Miguel Viñas, físico y consultor de la OMM, «en "El Niño" 1997-98, en algunas zonas del Pacífico, el agua se sobrecalentó hasta 4 ºC por encima de la media, lo que en términos climatológicos es mucho. Dependiendo de los lugares, se produjeron lluvias torrenciales que provocaron inundaciones catastróficas, y sequías, como las sufridas en Venezuela y Colombia, que resultaron fatales para la agricultura. En algunos lugares normalmente lluviosos apenas cayó agua del cielo en varios meses, mientras que en zonas desérticas, sin apenas lluvias, llovió torrencialmente».

Los impactos del actual episodio de «El Niño» ya se dejan sentir. La prueba más visible son los tres huracanes de categoría 4 –ya hoy debilitados– que se formaron simultáneamente en el Pacífico en días pasados. «Un hito que nunca antes se había observado –explica Viñas–. Está demostrado que los años que tenemos "El Niño", la actividad ciclónica en el Atlántico tropical es pequeña, mientras que en el Pacífico ocurre todo lo contrario. Y hasta la fecha apenas ha habido ciclones tropicales en el Atlántico, mientras que en el Pacífico la actividad es frenética».

Además de sus efectos en los niveles de actividad ciclónica, «El Niño» provoca un monzón más débil en India y sequías en Indonesia, Australia y sur de África, lluvias más fuertes en América del Sur y en Europa inviernos más fríos mientras templa los de Norteamérica. En España, aunque la señal de El Niño no es clara –reconoce Mestre– «cuando los Niños son muy fuertes, hay una cierta correlación con una mayor probabilidad de que el otoño sea húmedo».

Sin embargo, aunque los efectos del Niño en las diferentes partes del globo son conocidos en líneas generales, algunos científicos están hablando de que las predicciones para los próximos meses están muy por encima del fenómeno 97-98 lo que podría hacer que los impactos fueran impredecibles. Viñas considera que «es difícil hacer un pronóstico de esta naturaleza».

Más desastres naturales

«Está claro que las anomalías de precipitación (por exceso y por defecto) van a estar a la orden del día, y que serán noticia los desastres naturales asociados a esos desajustes provocados por «El Niño», pero no se puede concretar mucho más de lo que apuntan las predicciones estacionales en las zonas en las que la señal de El Niño es clara». Viñas cree que «en la magnitud, ciertamente grande, que está adquiriendo este episodio de El Niño, influye el hecho de que la Tierra esté atravesando una fase cálida como la actual. En un mundo más cálido, parece lógico pensar en "Niños" más intensos», concluye Viñas.