Ana Mato habla en el Congreso ante los asientos vacíos del resto del Gobierno - JAIME GARCÍA

Dirigentes del PP no descartan la dimisión de Ana Mato

La ministra acusó este martes al PSOE de querer «arañar votos» con la crisis del ébola

paloma cervilla
Actualizado:

La comparecencia este martes de la ministra de Sanidad, Ana Mato, en la sesión de control al Gobierno en el Senado se esperaba con gran expectación en las filas del Grupo Parlamentario Popular. La situación personal y el acoso que está sufriendo la ministra por su gestión en la crisis del ébola habían generado una enorme inseguridad. Algunos temían que no estuviera a la altura de la ofensiva a la que tenía que hacer frente. El resultado «tranquilizó a los populares» que admitían al finalizar su intervención que «ha estado mejor de lo que pensábamos, creíamos que se iba a derrumbar, pero ha estado firme".

A pesar de respirar tranquilos tras responder a tres preguntas de la oposición, entre los populares cunde la sensación de que la ministra «dejará el cargo cuando la crisis esté controlada», según aseguraban a ABC dirigentes de esta formación política. «Estoy convencida de que ya ha adoptado una decisión personal, pero esperará a que pase todo para irse».

Las críticas internas que van creciendo a medida que pasa el tiempo no fueron excusa para que la mayoría de los senadores populares ocuparan sus escaños en la Cámara Alta. «Hoy era una de esas ocasiones en las que todos sabemos que debemos estar», señalaba un senador que aseguraba que «nadie nos ha dicho hoy nada, pero todo el mundo era consciente de que había que estar». Una presencia que se vio acompañada de una cerrada ovación cuando finalizó el turno de preguntas de la ministra.

Autocrítica

Mato no se salió del guión que llevaba preparado, a modo de fichas, para responder a las preguntas de la Entesa Catalana, CiU y el PSOE. Antes de su intervención, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, le preparó el terreno y acudió al Senado, rara vez lo hace, para contestar a una pregunta del senador de Izquierda Unida, Jesús Enrique Iglesias.

Sáenz de Santamaría no entró en las provocaciones de Izquierda Unida, que le instaba una y otra vez a realizar autocrítica de la gestión que el Gobierno ha hecho de la crisis. La vicepresidenta se limitó a reconocer que «todos tenemos responsabilidades, el Gobierno el que más, en este tema», y pidió «responsabilidad. Probablemente la bronca le venga muy bien, pero la sociedad española lo que quiere es que cuidemos a Teresa Romero lo mejor posible».

Por su parte, Ana Mato arremetió contra la portavoz del PSOE, María Chivite, por la actitud que está teniendo ante este problema y llegó a acusarla de «querer arañar unos cuantos votos. He asumido mi responsabilidad y ahora es trabajar a favor de la paciente. Lo que usted ha hecho hoy es un acto de irresponsabilidad».

La senadora socialista le preguntó sobre los procedimientos de coordinación territorial del Ministerio para hacer frente a epidemias y enfermedades contagiosas. Chivite, en una agria intervención, aseguró que Mato es «la incompetencia personalizada» y de «acumular error tras error».