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Juego de Tronos «Game of Thrones» 8x03: Todas las claves del último capítulo

«La larga noche», dirigido por Miguel Sapochnik («La batalla de los bastardos»), consigue que nos volvamos a preocupar por el Trono de Hierro

La noche es oscura y este texto alberga spoilers de lo sucedido en los nuevos capítulos de la octava temporada de «Juego de Tronos»

Lee aquí la reseña de Juego de Tronos 8x03: ¿Qué le decimos a la muerte? Hoy no

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[¡Cuidado! Este texto contiene spoilers de lo sucedido en los dos primeros capítulos de la temporada 8 de «Juego de Tronos»]

«La larga noche» prometía llegar para hacer historia de televisión, y así ha sido. El tercer capítulo de la octava temporada de «Juego de Tronos» (8x03) nos ha metido de lleno en la Gran Batalla, la «madre de todas las batallas». Ha sido la contienda entre vivos y muertos más complicada de rodar ya que tardó 55 noches en grabar y se necesitaron a 750 personas en escena, entre actores y equipo técnico. Pero ha merecido la pena. Ese trabajo se ha traducido en la «secuencia de batalla más larga» tanto en televisión como en cine, como han apuntado en varias ocasiones desde la serie de HBO, y en uno de los capítulos más complicados de digerir hasta el momento.

—El Rey de la Noche está viniendo.

—Los muertos ya están aquí.

La Gran Guerra comenzaba con Daenerys Targaryen y Jon Nieve, aka Aegon Targaryen, observando desde la lejanía. La noche cubría el lugar de la contienda, los muertos eran imperceptibles por la neblina que les cubría hasta que apareció la Bruja Roja. Llegó a tiempo para pedir al dios de la Luz que ayudara a los dothraki, quienes se encargada de realizar la primera oleada, cubriendo de fuego sus arakhs. La imagen se antojaba poética, al menos desde la vista de los principales aspirantes al trono. Un sinfín de luces rojas que avanzaban a toda prisa. Hasta que dejaron de hacerlo y, una a una, se fueron apagando. Una armada que había sido de las más temidas de Poniente por su brutalidad había sido reducida a cadáveres en un abrir y cerrar de ojos. De ahí, solo sobrevivió Ser Jorah, encargado de capitanearlos.

Algo de mejor fortuna parecía que iban a tener los combatientes que estaban bajo las órdenes de Ser Brienne de Tarth y que peleaban junto a Jaime Lannister, Gusano Gris y los Inmaculados o Lady Mormont y sus caballeros. Pero no. La Gran Guerra no fue fácil para nadie. En ese frente se han perdido algunos de los personajes secundarios, empezando por Lady Mormont (eso si, llevándose a un gigante consigo). Los muertos continuaban avanzando. Solo el fuego valyrio que colocaron en las trincheras que rodeaban Invernalia hicieron que estos se frenaran, pero pronto descubrieron cómo podían seguir avanzando.

Arya Stark, Brienne, Gendry, Jaime, Podric… Los mejores guerreros que Westeros ha visto se encontraban luchando para defender las murallas del castillo de los Stark. Cada vez era más difícil, cada vez había más cadáveres. Incluso el Perro llegó a rendirse. «No vamos a poder con esto. A la muerte no se la puede matar», le dijo a Beric Dondarrion. Pero este no dejó que lo hiciera. «Díselo a ella», le contestó mientras señalaba a una Arya que estaba siendo perseguida por demasiados caminantes.

Entre tanto ruido. Se hizo el silencio. El director Miguel Sapochnik, un viejo conocido de la ficción que dirigió capítulos como «La batalla de los Bastardos» o «Vientos de invierno», coloca a Arya en una biblioteca plagada de silenciosos caminantes. Lo que desemboca en la persecución que habíamos visto en los primeros tráilers. Por suerte, Beric Dondarrion tenía un cometido, salvarla de ellos. En «Juego de Tronos» ningún encuentro es casual. Al dar esquinazo a su amenaza, el Perro y Arya se topaban con la Bruja Roja para que esta le hiciera ver a la pequeña de los Stark que le han estado preparando para este momento desde el principio: «¿Qué le decimos a la muerte?».

El otro lado de la batalla

La batalla no solo se ha disputado en tierra, también ha tenido mucha importancia el aire. Mientras Daenerys y Drogo intentaba doblegar a los caminantes a grito de «dracarys», Jon y Rhaegar buscaban al Rey de la Noche para detenerlo antes de que llegase a Invernalia. Sin embargo, el líder de los caminantes blancos tenía otros planes. Hacer que la pareja y sus respectivos dragones se perdieran en una gran tormenta. Pero entre ambos debilitaron a lo que queda de Viseron y descubrieron que el Rey de la Noche es inmune al fuego (¿será Targaryen?). Incluso hemos visto un cara a cara entre los dos reyes (de la Noche y del Norte), pero el primero ha preferido resucitar a todo muerto presente en Invernalia (incluyendo los que acababan de fallecer en la batalla) para evitar el enfrentamiento y poder ir así en busca de Bran.

En la cripta también hubo mucho que pelear. Cuando el Rey de la Noche resucitó a todo muerto presente en Invernalia, también cobraron vida aquellos que estaban enterrados en las catacumbas del castillo. Pero, por suerte para los allí presentes, la solución al problema ha llegado antes de que tuviéramos que despedirnos de algún personaje (aunque sí que nos ha dejado un momento más de complicidad entre Sansa Stark y Tyrion Lannister).

El pasado y el presente

Bran (o el Cuervo de tres ojos, como prefiere que le llamen) llevaba razón. El Rey de la Noche haría todo lo posible para poder llegar hasta él. Hasta el recuerdo de la existencia de la vida en Poniente. Para frenar este encuentro, Theon y sus hombres acompañaron al Stark al Bosque de los Dioses para protegerle (o al menos intentarlo), mientras él espiaba los movimientos del líder de los caminantes a través de un cuervo. Tras haber esquivado a Daenerys y haberle dejado demasiado ocupado a Jon Nieve, el Rey de la Noche llegó hasta el arciano que los Stark han visitado desde pequeños. Su intención era clara, y parecía que la situación no tendrían escapatoria. Sin embargo, ese «hoy no» de la Bruja Roja ha dado para mucho.

Cuenta la leyenda que Arya Stark es el personaje favorito de Parris McBride, la mujer de George R.R. Martin. Tal parece ser la pasión de esta que le hizo prometer al escritor de «Canción de Hielo y Fuego» que esta pequeña no sufriría un destino similar al de su padre. Ahora, después de «La larga noche» sabemos que no ha sido así. Arya Stark ha sido la verdugo del Rey de la Noche. Arya nos ha salvado a todos.

Pero ¿quién ha muerto?

La Gran Guerra prometía ser de lo más mortífera y se estimaba que en ella morirán varios personajes fundamentales de «Juego de Tronos». Parece que el único gran nombre que hemos perdido en el 8x03 ha sido el de Theon Greyjoy, que moría a manos del Rey de la Noche justo después de obtener el «perdón» de los Stark: «Eres un buen hombre». Otro personaje que echaremos (demasiado) de menos será el de Lady Mormont. A quien ha llorado Daenerys Targaryen ha sido a Ser Jorah, tío de la pequeña y seguidor incondicional desde los inicios de la historia. Beric Dondarrion y Edd Tollett también se han pasado al ya inofensivo mundo de los muertos. Viseron, al igual que el resto de caminantes, moría al ser ejecutado el Rey de la Noche. Pero quien también se desvanecía al alba era Melissandre, quien cumplía con su palabra al quitarse el collar que le otorgaba al juventud eterna.

Sabíamos que sería de forma digna ya que detrás de las cámaras de encontraba Miguel Sapochnik. Su referente, según revela EW, fue la Batalla del Abismo de Helm, que recreó Peter Jackson en «El señor de los anillos: Las dos torres» en una secuencia de 40 minutos. Esta escena, asegura, le sirvió como prueba para ver cuántos minutos de luchas y espadas es capaz de soportar el espectador antes de empezar a aburrirse. Con lo que jamás podríamos haber fantaseado es con este final. Con los caminantes blancos fuera de la trama, ahora sí que vuelve a importarnos quien ocupa el Trono de Hierro. «Ahora vamos a ganar la última guerra», sentencia Daenerys en el avance del cuarto capítulo.