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Juego de Tronos De la Boda Roja al Paseo de la Vergüenza: 21 escenas cruciales de «Juego de Tronos»

Repasamos los momentos más importantes de las siete temporadas de la aclamada serie de HBO

Tyrion, Daenerys Targaryen, Jon Nieve y Cersei Lannister son algunos de los personajes clave de «Juego de Tronos»
Tyrion, Daenerys Targaryen, Jon Nieve y Cersei Lannister son algunos de los personajes clave de «Juego de Tronos» - HBO | Montaje: ABC Play
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La llegada de la octava temporada de «Juego de Tronos» es uno de los acontecimientos televisivos más importantes de los últimos años. La exitosa serie de HBO ha sabido crear un fenómeno fan a partir de la saga de George R. R. Martin sin apenas precedentes en la pequeña pantalla (gracias, en gran parte, al «boom» de las redes sociales), con lo que millones de personas en todo el planeta estarán pendientes de sus televisores en la madrugada del 14 al 15 de abril.

[¡Atención! ¡Este artículo contiene «spoilers» de temporadas anteriores de «Juego de Tronos»!]

Como si hay que ir a trabajar sin dormir. Es igual. Todo sacrificio es poco para no perder detalle del primer episodio de la última entrega de la ficción, que sin duda alguna contará con varias escenas fundamentales para el devenir de la temporada y del final de la serie. Porque si algo tiene «Juego de Tronos» es que cuenta con un sinfín de secuencias tan sorprendentes como trascendentales en todas sus temporadas. Repasamos algunas de las más cruciales.

El incesto de los Lannister... y Bran Stark (1x01)

«Juego de Tronos» empieza a tope desde el inicio y así lo demuestra la inolvidable última secuencia del primer episodio. En ella, Bran Stark, todavía un niño con afán escalador, descubre la relación incestuosa entre los hermanos Jaime y Cersei Lannister, antes de que ambos le cacen y piensen durante algunos segundos qué hacer con él.

Pero Jaime, aún con sus dos manos y repudiado por un sector mayoritario de la audiencia, decidió rápido. «Las cosas que hago por amor», espetó, antes de lanzar al muchacho por la ventana y dejarle paralítico. Una condición, no obstante, que terminaría convirtiendo a Bran en el Cuervo de Tres Ojos.

La indigna decapitación de Ned Stark (1x09)

El cabeza (nunca mejor dicho) de los Stark reunía todas las condiciones que se le presuponen a la estrella de una ficción tan aclamada como «Juego de Tronos». Leal, honorable y valiente, Ned Stark había conquistado los corazones de los millones de espectadores de la serie hasta que el detestable rey Joffrey Lannister decidió quitárselo de en medio, después de que descubriese que el vínculo existente entre Jaime y Cersei iba más allá de lo fraternal.

Antes, Jaime había aniquilado a Jory, uno de los más fieles guerreros de los Stark. Para hacer su ejecución todavía más denigrante, Joffrey obligó a Ned a confesar su «deslealtad» al Trono de Hierro en público a condición de dejarle vivir. El ídolo Stark se humilló y se disculpó delante de toda la ciudad de Desembarco de Rey, pero el Rey no cumplió con su promesa y obligó al verdugo Ilyn Payne a cortar la cabeza al venerado Ned.

Madre de Dragones (1x10)

Traicionada por la bruja Mirri Maz Duur, cuyo maleficio deja a Khal Drogo en estado vegetativo y termina con la vida de Rhaego, el hijo que el líder de los dothrakis esperaba con Daenerys, esta última decide tomarse la venganza por su cuenta. Por ello, y después de terminar con el sufrimiento de su marido, encadena a la bruja a la pira en la que quemarán el cuerpo de Khal Drogo junto a los huevos de dragón.

Cuando ambos cuerpos empiezan a arder, la «Khaleesi» decide adentrarse en las llamas para probar si realmente es una Targaryen y por tanto, el fuego no la afecta. Así sucede, con lo que tras el incendio la joven se erige como la auténtica «Madre de Dragones», al sobrevivir sin un solo rasguño al fuego y salir de ahí con sus tres «hijos»: Drogon, Viserion y Rhaegal, sobre los que empieza a armar su numeroso ejército.

La Batalla del Aguasnegras (2x09)

Hay muchas contiendas de lo más legendarias en «Juego de Tronos», pero casi ninguna como la del Aguasnegras. En el penúltimo episodio (los mejores casi siempre) de la segunda temporada de la serie, las tropas de Stannis Baratheon, con Sir Davos Seaworth y Salladhor Saan como hombres fuertes, tratan de asediar Desembarco del Rey para hacerse con el poder y derrocar al Rey Joffrey.

En una batalla clave para el transcurso de la serie, y en la que el «Perro», Sandor Clegane, decide desertar del régimen de Joffrey, el ejército de los Lannister aguanta. Lo hace, en gran parte, gracias al ingenio de Tyrion, el poder del fuego valyrio, la destreza con el arco de Bronn y la inestimable ayuda de las tropas de los Tyrell, comandadas por Loras.

La infame Boda Roja (3x09)

Robb Stark parecía el hombre más feliz del mundo hasta la tercera temporada. Aunque algo mermado por las luchas internas, su ejército no dejaba de avanzar en la cruzada contra los Lannister, y el joven se había casado con su prometida, la enfermera Talisa (interpretada por la actriz española Oona Chaplin, por cierto), que esperaba al primer hijo del «lobo». Pero todo cambio cuando Robb le pidió ayuda al despreciable Walder Frey, que se la tenía jurada al joven por haber roto su promesa de casarse con una de sus hijas. Para tratar de compensarle, Robb consiguió que su tío Edmure Tully contrajese matrimonio con una de las hijas de Frey, en la recordada e indigna Boda Roja.

Una ceremonia que terminó en conspiración, la de los Frey y los Bolton contra los Stark y que desató la tragedia. Acorralados y traicionados, Talisa fue asesinada y perdió a su hijo; Robb apuñalado en el corazón por Roose Bolton y Catelyn Stark, degollada; mientras que Viento Gris, el lobo del hijo mayor de los Stark, fue decapitado. Mejor suerte corrió el pobre Edmure, el único afín a los Stark que sobrevivió (junto con el Pez Negro, que se salvó por poco), pero que celebró su noche de bodas encerrado en los calabozos de Los Gemelos.

…y la aclamada Boda Púrpura (4x02)

Los seguidores de «Juego de Tronos» todavía no habían asimilado el infausto enlace que se cobró la vida de Catelyn, Talisa y Robb Stark cuando asistieron a otra ceremonia que, eso sí, les dejó con un sabor de boca totalmente diferente. El indecente y altivo Rey Joffrey celebraba su boda con Margaery Tyrell por todo lo alto, con un festín con guiñoles y bufones que humillaba a su tío Tyrion y a los Stark.

Ni siquiera en el que se presuponía como el día más feliz de su vida podía dejar de hacer de las suyas el perverso hijo de Cersei y Jaime (que no de Robert Baratheon), pero aquella oportuna copa de vino que envenenó Olenna Tyrell lo cambió todo. Pocos momentos en la historia de la serie disfrutaron tanto los espectadores como ver al detestable Rey ahogándose en su propia sangre y muriendo lenta pero dolorosamente.

La Batalla del Castillo Negro (4x09)

Antes de que Jon Nieve uniese sus fuerzas a las de los Salvajes, estos intentaron atacar el Muro con aquel ejército de más de 100.000 hombres liderado por Mance Rayder para entrar en Poniente. Pero la Guardia de la Noche supo defender su fortaleza, gracias en gran parte a la ayuda del ejército de Stannis Baratheon.

Pero antes de que este llegase, tuvo lugar la conocida como Batalla del Castillo Negro, en la que perecieron cientos de hombres de uno y otro bando luchando en el Muro. Los espectadores asistieron con pena a los decesos de Pypar y Grenn, dos de los mejores amigos de Jon Nieve, Edd y Sam, pero más todavía al de la «salvaje» Ygritte, el gran amor del bastardo. «No sabes nada, Jon Nieve».

La muerte de Tywin Lannister (4x10)

Casi al nivel de la muerte del Rey Joffrey lo está la de su abuelo, Tywin Lannister. Después de intentar por (casi) todos los medios demostrar que su propio hijo, Tyrion, fue quien envenenó a Joffrey, el patriarca de los Lannister consiguió condenar al «Gnomo» a muerte. Lo hizo después de aquel «juicio por combate» en el que el Príncipe Oberyn Martell, escogido por Tyrion, no consiguió derrotar a Gregor Clegane, «La Montaña».

Cuando todo parecía perdido para el enano, apareció su hermano Jaime para salvarle «in extremis» y conseguir enviarle, en compañía de Lord Varys, hacia Essos, donde se encontraría con Daenerys Targaryen. Pero en mitad de su huida, Tyrion cambió de planes. Regresó a la Fortaleza Roja y ahí se encontró a su padre encamado con su examante Shae. Traicionado por su progenitor y la mujer, Tyrion decide acabar primero con la segunda y después con Tywin, al que asesta varios certeros disparos con una ballesta mientras está en el baño. «Tú no eres mi hijo», sentencia Tywin, agonizante, antes de morir.

Casa Austera (5x08)

Fue en el viaje de Jon Nieve, Edd Tollett, Tormund y compañía a Casa Austera cuando los fans de la serie comenzaron a percibir cuan real era la amenaza de los Caminantes Blancos. El bastardo y su séquito acudieron allí al encuentro de salvajes que se uniesen a su cruzada contra el ejército de muertos vivientes, pero, en medio de las negociaciones, fueron atacados por el Rey de la Noche y sus innumerables «soldados».

Jon y compañía lograron escapar, aunque un sinfín de salvajes cayeron a manos de los Caminantes Blancos. La obsesión del bastardo con ellos estaba más que justificada.

El Paseo de la Vergüenza (05x10)

Si hay algo que tiene «Juego de Tronos» es esa justicia divina por la cual incluso los peores villanos de la serie reciben su merecido. Así lo demostraron las muertes de Tywin, Joffrey, Locke o Ramsay y Roose Bolton, entre otros. Cersei, principal antagonista de la serie, sigue viva, pero a pesar de su maldad, ha sufrido lo indecible en las siete temporadas de la serie. En ellas, ha perdido a sus tres hijos y a su padre, ha sido abandonada por su hermano (y amante) y fue torturada por el Gorrión Supremo y su fanatismo.

Inolvidable fue aquella secuencia ya conocida como el Paseo de la Vergüenza, en el que la Reina consorte fue obligada a transitar totalmente desnuda por Desembarco del Rey, secundada por la Septa Unella, su campana y sus gritos de «¡Vergüenza!», mientras todo el pueblo la lanzaba insultos y excrementos. Una humillación a la altura del personaje más perverso y calculador de «Juego de Tronos», que como no podía ser de otro modo, después se tomaría la justicia por su mano.

La muerte de Jon Nieve… (5x10)

Otra de las secuencias más recordadas de la ficción fue aquella en la que Jon Nieve, el Lord Comandante de la Guardia de la Noche, fue asesinado por sus propios «hermanos» en el Castillo Negro por orden del innoble Alliser Thorne. Especialmente sangrante fue ver al pequeño Ollie sumándose a la traición, que puso fin a la quinta temporada de la serie y terminó con la vida del gran héroe de «Juego de Tronos».

…y su resurrección (6x02)

Tras la derrota del ejército de Stannis, Sir Davos Seaworth («El Caballero de la Cebolla») y la bruja Melisandre regresan al Castillo Negro. Después de conocer lo sucedido con Jon de boca de Edd y Tormund, los más fieles amigos del bastardo, Davos convence a Melisandre para que resucite al joven.

Así sucede. El Lord Comandante vuelve a la vida y de paso, permite a la bruja enmendar aquel indigno instante en el que aconsejó a Stannis que quemase viva a su propia hija, la pequeña Shireen.

Muerte (y significado) de Hodor (6x05)

A lo largo de todas sus temporadas, «Juego de Tronos» presenta al adorable Hodor como un hombre corpulento y leal a los Stark, incapaz de emitir vocablo alguno que no fuese «hodor». Tras el asedio de las tropas de Theon Greyjoy a Invernalia, Hodor consigue escapar junto a Bran y Rickon, antes de encontrarse con Jojen y Meera Reed, que ayudan a Bran a encontrar al Cuervo de Tres Ojos. Cuando lo hace y está a punto de recoger su testigo como sabio máximo de los Siete Reinos, el joven es descubierto en su escondrijo por el Rey de la Noche y su ejército de Caminantes.

En su huida, Hodor se sacrifica por salvar las vidas de Bran y Meera y se queda sujetando un portón, impidiendo que los Caminantes den caza a los dos jóvenes. Es entonces cuando se descubre, en uno de los viajes en el tiempo de Bran, que el nombre del gigante deriva de la expresión «Hold the door» (traducido al castellano como «aguanta la puerta»), en alusión al portón que Hodor debe sujetar en el futuro para que Bran y Meera no mueran. Así, la serie muestra que el hombre sabía desde el principio que, en el futuro, salvaría a Bran Stark. Algo muy loco, como lo es la propia serie en sí.

La Batalla de Los Bastardos (6x09)

Una de las mejores contiendas de «Juego de Tronos» es aquella que enfrenta a los ejércitos de Ramsay Bolton y Jon Nieve cuando este último se dispone a reconquistar Invernalia. La Batalla de Los Bastardos fue especialmente sangrienta, y cuando parecía que se decantaría de lado de los Bolton, el sibilino Meñique hizo acto de presencia con los Caballeros del Valle para hacer caer la moneda del lado de los Stark.

Aunque se cobró la vida del entrañable gigante Wun Wun y del pequeño Rickon Stark, el enfrentamiento sirvió a los Stark para recuperar su hogar y a Sansa, para vengarse del despiadado Ramsay.

La venganza de Cersei y una explosión legendaria (6x10)

El último episodio de la sexta temporada está cargado de momentos tan impactantes como inolvidables, aunque uno de los más recordados es el momento en el que Cersei consigue consumar su venganza con suma frialdad (y mucho vino). Con ayuda de grandes dosis de fuego valyrio y de Qyburn, su particular Profesor Bacterio, la mujer Lannister consigue tender una trampa a gran escala que revienta (nunca mejor dicho) los cimientos de la serie.

Cuando parecía humillada y que había perdido la batalla con su nuera Margaery Tyrell por el poder de los Siete Reinos (y por el corazón de su hijo Tommen), Cersei ideó una estrategia infalible para hacer explotar el Septo de Baelor y, de un plumazo, acabar con la vida de todo aquel que le molestaba en sus aspiraciones. La asombrosa deflagración se llevó por delante a Margaery, Loras y Mace Tyrell, pero también al Gorrión Supremo, al Maestre Pycell y a sus familiares (aunque disidentes de su causa) Kevan y Lancel Lannister. Pero no todo salió a pedir de boca para Cersei, pues su hijo pequeño, el Rey Tommen, decidió suicidarse como consecuencia de la muerte de su amada Magaery.

Arya Stark ya (no) es Nadie (6x10)

Tras una larga época entrenándose junto a Jaqen H’ghar para sumarse a la causa de los Hombres sin Rostro, Arya regresa a Poniente para llevar a cabo su venganza. Tras haber tachado en Braavos algunos nombres de su «lista», como el del despreciable Meryn Trant, Arya llega a Los Gemelos y asesina vilmente a Walder Frey y a sus hijos, demostrando así lo mucho que aprendió en su duro trabajo a las órdenes de Jaqen.

Sam cura la psoriagrís de Jorah (7x03)

No es hasta la octava temporada cuando se conocen dos de los personajes más queridos de «Juego de Tronos», Samwell Tarly y Jorah Mormont, aunque no lo hacen en las mejores circunstancias. Sir Jorah, desesperado, acude a la Ciudadela de Antigua como último recurso para encontrar la cura a su psoriagrís.

Allí se encuentra Sam estudiando para convertirse en Maestre y el joven, todo bondad, decide apiadarse del caballero (y arriesgar su vida) para curarle su enfermedad. Algo que milagrosamente consigue, permitiendo así a Jorah regresar con la «Khaleesi» y posteriormente, embarcarse junto a Jon Nieve, Tormund, Gendry, el Perro, Beric Dondarrion y Thoros de Mir en aquella expedición suicida más allá del Muro que se cobra la vida del último.

La confesión de Olenna Tyrell (7x03)

En su cruzada por hacerse por el poder de los Siete Reinos, Cersei ordena al ejército de los Lannister, liderado por Jaime y Bronn, que tome Altojardín para consumar así su traición a los Tyrell. Las tropas reales vencen sin demasiada dificultad y el gemelo (y amante) de Cersei procede entonces a ejecutar a Olenna Tyrell, la matriarca de la familia. Antes, Jaime había convencido a su hermana para, llegado el caso, acabar con la mujer con un veneno y no prolongar así su agonía.

Pero después de beberse el frasco y a punto de morir, Olenna lleva a su apogeo toda la grandeza que había ido ganando en las siete temporadas de «Juego de Tronos» cuando le confiesa a Jaime que fue ella, y no Tyrion, quien envenenó al Rey Joffrey. «Díselo a Cersei. Encárgate de que sepa que fui yo».

Justicia sobre Meñique (7x07)

Pocos personajes «juegan» en la serie tan bien como lo hace el sibilino y escurridizo Petyr Baelish, más conocido como Meñique. El enigmático personaje, manipulador y ambicioso, se pasa las siete primeras temporadas de la ficción consiguiendo sus objetivos.

Hasta el último capítulo de la séptima temporada, donde intenta enfrentar a Sansa y Arya Stark, pero termina «traicionado» por ambas y degolado por la segunda. Aunque su muerte, tan disfrutada por la audiencia, podría no haber sido tal, pues diversas teorías sobre la serie afirman que Meñique hsabía de las intenciones de ambas y consiguió un pacto con Jaqen H'ghar para que un Hombre sin Rostro se hiciera pasar por él y poder así fugarse a Braavos. Conociéndole, es más que posible.

Los Caminantes (y Viserion) cruzan el Muro (7x07)

El último capítulo de la séptima temporada de «Juego de Tronos» dio para mucho. Además de la muerte de Meñique y de la infructuosa reunión en Pozo Dragón, en la que Jon Nieve, Daenerys y compañía intentaron sin éxito que Cersei se uniese a la lucha contra los Caminantes Blancos, el ejército de muertos vivientes consiguió lo que nadie había conseguido en toda la historia de los Siete Reinos.

Comandados por el dragón Viserion, al que habían aniquilado y «convertido» poco antes, los Caminantes Blancos consiguieron cruzar el Muro por vez primera en todos los tiempos y acceder a Poniente, en la última escena de la séptima entrega. De nada sirvió la defensa de la fortificación, liderada por Tormund y Beric, que pese a todo sobrevivieron al ataque de los muertos.

Jon Nieve es un Targaryen (7x07)

Jon Nieve se ha convertido en un gran aliado de Daenerys Targaryen
Jon Nieve se ha convertido en un gran aliado de Daenerys Targaryen - HBO

El último episodio de la séptima entrega también dejó la que fue sin duda una de las revelaciones más importantes en la historia de «Juego de Tronos». Justo en el momento en que Jon y Daenerys se entregaban al amor, Bran y Sam descubrían en Invernalia que el bastardo de Ned Stark es en realidad hijo de Rhaegar Targaryen y que por tanto, la «Khaleesi» y el bastardo son en realidad tía y sobrino.

Una revelación que da una vuelta de tuerca (otra más) a los entramados de la serie y que, por tanto, convierte a Jon en el legítimo heredero al Trono de Hierro. La reacción de ambos cuando se enteren, sin duda alguna, nestará a la altura de la aclamada ficción de HBO, que nunca deja de sorprender a sus millones de fans.