ES NOTICIA EN ABC

Érase una vez en Hollywood El vínculo que conecta «Érase una vez en Hollywood» con «Malditos bastardos» y el Universo Tarantino

Todas las películas del cineasta de Knoxville están relacionadas entre sí y la última no es una excepción

Leonardo DiCaprio y Brad Pitt, en «Érase una vez en Hollywood»
Leonardo DiCaprio y Brad Pitt, en «Érase una vez en Hollywood» - IMDb
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

[¡Atención! ¡Este texto contiene «spoilers» acerca de «Érase una vez en Hollywood» (aunque no habla del final)! ¡Lea bajo su propia responsabilidad!]

Por fin, se acabó la espera. «Érase una vez en Hollywood» llegó este jueves a los cines españoles. La novena película del cineasta estadounidense Quentin Tarantino se presentó en la cartelera como el proyecto más personal del director de Knoxville, en un largometraje que es mucho más que un homenaje del artista al cine y el mundo en el que se crió.

Cualquier cinéfilo y seguidor de «Q.T.» que se precie sabe que todas las películas del peculiar director están encuadradas dentro del mismo ecosistema. El denominado como Universo Tarantino, el lugar en el que habitan tanto los largometrajes dirigidos por el cineasta, como aquellos en los que ha tenido influencia: «Four Rooms» (el director estuvo al frente de uno de los «actos» de la película), «Abierto hasta el amanecer» (el guión es suyo y la película la protagoniza él, aunque la dirige su gran amigo Robert Rodriguez) y «Planet Terror» (obra de Rodriguez dentro de «Grindhouse», que ideó y dirigió él junto a Tarantino, que por su parte estuvo al frente de «Death Proof», la otra película del proyecto).

Todos los personajes del Universo Tarantino, así las cosas, cohabitan dentro de la misma historia, aunque tengan tramas paralelas. Un ejemplo de ello es que Vincent Vega, el personaje de John Travolta en «Pulp Fiction», es el hermano de Vic Vega, el Señor Rubio de «Reservoir Dogs», aunque hay un sinfín más. Personajes, todos ellos, que fuman cigarrillos de la marca Red Apple (creados por Tarantino para la causa) y comen hamburguesas de la franquicia Big Kahuna, entre otras cosas,

Referencias que, como no podía ser de otro modo, también están presentes en «Érase una vez en Hollywood». En la historia, el actor Rick Dalton (el personaje de Leonardo DiCaprio) decide aceptar la oferta de Marvin Schwarz (Al Pacino) y marcha a Italia –de donde vuelve casado con la también actriz Francesca Capuzzi, interpretada por Lorenza Izzo– para protagonizar cuatro películas (que nunca existieron y son fruto del imaginario de Tarantino, aunque sí sus directores, algunos de los favoritos del cineasta de Knoxville): «Nebraska Jim», de Sergio Corbucci; «Mátame ahora Ringo, dijo el Gringo», de Giorgio Ferroni; «Sangre roja, piel roja», del cineasta español Joaquín Romero Marchent; y «Operazione Dyn-O-Mite», del italiano Antonio Margheriti.

Es precisamente en el nombre de este último donde está la conexión con el Universo Tarantino. En «Malditos bastardos», sexta película del director, hay una secuencia en la que tres de los bastardos: Aldo Raine (el personaje de Brad Pitt, también protagonista de «Érase una vez en Hollywood»), Donnie «El Oso Judío» Donowitz (Eli Roth) y Omar Ulmer (Omar Doom) se hacen pasar por tres italianos profesionales del cine para colarse en la «premiere» de una película, con la intención de acabar con la cúpula nazi y con Adolf Hitler (Martin Wuttke). Para poder colarles, la actriz Bridget von Hammersmark (Diane Kruger) trata de engañar al Coronel Hans Landa (Christoph Waltz), que sin embargo se interesa por estos «falsos» italianos.

En ese sentido, Donnie Donowitz, el personaje de Eli Roth, se hace llamar Antonio Margheriti, al que Bridget define como «un cámara fabuloso». Y tanto que lo era, pues su nombre coincide con el del célebre cineasta italiano que, en el Universo Tarantino, y dentro de «Érase una vez en Hollywood», dirigió a Rick Dalton en «Operazione Dyn-O-Mite», una de las cuatro películas ficticias previamente mencionadas.

En «Malditos bastardos», además, Donnie y Omar masacran en el cine a Hitler y al resto de nazis... de la misma manera que lo hace Rick Dalton en una de sus películas, dentro de «Érase una vez en Hollywood». Con ese lanzallamas que luego será tan importante al final del largometraje, en un hecho que pone de manifiesto que cualquier detalle del Universo Tarantino está calculado al milímetro.